Tu vida como emprendimiento

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libro transform your carrer  (Foto: Dayan Jiménez)
Hernán Iglesias Illa

 

En una frase: Tu carrera merece el mismo sentido de innovación y riesgo que un emprendimiento.
Especial para: Ejecutivos jóvenes con ganas de dar un salto.

Todos los seres humanos somos emprendedores". Con esta cita del pionero de las microfinanzas y premio Nobel de la Paz, Muhammad Yunus, empieza The Start-up of You, el libro del fundador de LinkedIn, Reid Hoffman, cuyo objetivo principal es impulsar al lector a tomar su carrera profesional con el mismo nivel de audacia, flexibilidad y proactividad que usaría para manejar su propia empresa.

Para adaptarnos a los desafíos de la vida profesional de hoy, debemos redescubrir nuestros instintos emprendedores, dice Hoffman, que escribió el libro junto al escritor y consultor Ben Casnocha. Describe un panorama laboral desolador para los jóvenes graduados: las viejas carreras profesionales ordenadas y en crecimiento, con seguridad y previsibilidad, ya no existen. En las empresas había un pacto de largo plazo entre empleado y empleador, que garantizaba un trabajo de por vida a cambio de lealtad de por vida. "Este pacto ha sido remplazado por un contrato de corto plazo y basado en el desempeño que debe ser renegociado constantemente", dice Hoffman.

Las dos fuerzas principales detrás de este proceso son la tecnología y la globalización.

Los profesionistas actuales deben pensar en el entorno actual de información limitada, recursos escasos y competencia feroz. La única manera de sobrevivir es adaptándose todo el tiempo, eso hacen incluso las grandes compañías exitosas, que se piensan a sí mismas como empresas pequeñas para mantener la agilidad y el espíritu de innovación. "Apple es la start-up más grande del mundo", dijo Steve Jobs una vez. En el mismo sentido, el consejo de Hoffman es similar: manténganse jóvenes y alerta, porque necesitarán sentirse toda la vida como una start-up.

Los autores usan en un momento una famosa cita de Andy Grove, el legendario fundador de Intel: "Sólo los paranoicos sobreviven". El éxito es frágil y la perfección es efímera. Cuando uno da por sentado su éxito, "es exactamente el momento en el que un competidor te salta a la yugular".

Cuando le preguntaron a Reed Hastings si hacía planes estratégicos de tres o de cinco años, el fundador de Netflix respondió: "Ninguno de los dos. Tres años es una eternidad en Silicon Valley". Netflix, que domina el mercado del alquiler de películas en Estados Unidos, se mantiene ágil y en cambio constante. Los autores llaman a este estado "beta permanente", y es uno de los conceptos clave del libro.

‘Beta' es el nombre que reciben los programas de software cuando están en modo de prueba. Algunas empresas mantienen sus productos en ‘beta' durante varios años, para seguir mejorándolos. Gmail, el programa de correo electrónico de Google, estuvo en beta desde 2004 hasta 2009.

Amazon, según la visión de su fundador, Jeff Bezos, nunca está terminada. En su carta anual a los accionistas, sostiene que su empresa todavía está en el "Día 1" de su existencia y que, aunque es optimista, "debe mantenerse atenta y con una sensación de urgencia".

Si Amazon no está terminada, mucho menos podremos estarlo nosotros, o nuestras carreras. Todos somos un proyecto en progreso, escribe Hoffman. "Cada día es una oportunidad para aprender más, hacer más, ser más, crecer más en nuestras vidas y en nuestras carreras". Mantener tu carrera en ‘beta permanente' te fuerza a admitir que todavía tienes errores, que hay desarrollo por hacer en ti mismo y que deberás adaptarte para crecer.

Las herramientas

Lo primero que hay que hacer es diferenciar tu carrera de las de otros. En ese sentido, intenta completar esta frase: "Una compañía me contrata a mí y no a otro profesional porque...". ¿En qué sentido puedes decir que eres único o más rápido o mejor o más barato que tus competidores? Para ayudarte a responder esta pregunta, Hoffman y Casnocha clasifican tus ventajas competitivas en tres categorías: tus activos, tus valores y las condiciones del mercado.

Tus activos son los que tienes ahora. Pueden ser activos blandos (o intangibles: tus conocimientos, tus contactos, tus habilidades, tu reputación) o activos duros (dinero, propiedades).

Los valores son más difíciles de definir, pero incluyen tu visión del futuro, tus ideas, tus objetivos.

"Para una start-up, una visión apasionada que actúe como faro puede ser importante para su ventaja comparativa", explica el libro. Lo mismo podría decirse de un profesional: si tiene en claro qué quiere y por qué lo quiere, tendrá más posibilidades de alcanzarlo. Quien está motivado por la pasión trabajará más duro y mejor que el tipo sólo motivado por el dinero.

Para explicar el tercer factor (la situación del mercado), el libro usa una cita del inversor de riesgo Marc Andreesen: "A los mercados que no existen no les interesa cuán inteligente eres". La moraleja es que tus habilidades sólo valen si alguien está dispuesto a pagar por ellas. Con estas tres piezas debes armar el rompecabezas de tu carrera. Porque ninguna es suficiente: ni tus conocimientos ni tu pasión ni tu adaptabilidad son suficientes. Debes saber coordinar y mezclar las tres.

La vieja escuela

Uno de los segmentos más interesantes de The Start-up of You es cuando los autores critican los métodos de libros anteriores sobre el asunto. En la literatura tradicional de autoayuda profesional, dice Hoffman, es fundamental identificar primero cuál es tu pasión y luego diseñar un plan para lograr tus objetivos. "Esta filosofía tiene muchas ventajas", escribe Hoffman, "pero también enormes problemas". El primer problema es que supone un mundo estático: los planes clásicos de carrera sólo pueden funcionar en condiciones de estabilidad. En tiempos de incertidumbre como el actual, estos planes pueden limitar tus opciones, o ser directamente peligrosos. Además, esta filosofía presume de que es posible obtener un conocimiento fijo y preciso de nosotros mismos. Nuestros intereses cambian y se diversifican. "Es poco inteligente elegir un único sueño alrededor del cual hacer girar tu existencia", dice Hoffman. ¿Debes entonces escuchar a tu corazón o escuchar al mercado? La respuesta es simple: a ambos.

Buena parte del énfasis del libro está puesta en la importancia de desarrollar una buena red de contactos. Los consejos anteriores pueden ser útiles pero no te permitirán hacer nada solo. Necesitas una red de confianza y de aliados que te permitan elevarte y consolidarte.

Reidman intenta ir mucho más allá del clásico enfoque del networking gringo, en el que la óptica está puesta en la cantidad de tarjetas y en desarrollar cientos (o miles) de relaciones débiles. Hoffman prefiere que te enfoques en un par de docenas de contactos ricos y genuinos, con los cuales formar verdaderas alianzas profesionales o, incluso, de amistad: su concepto es "aliados profesionales". Lo importante es que se ayuden unos a otros en el futuro. Cuenta su historia como participante del primer equipo ejecutivo de PayPal, el sistema de pagos en línea, cuyos otros miembros han seguido en su red de contactos y fueron algunos de sus inversionistas cuando, años después, fundó LinkedIn. Tanto se ayudaron entre sí los miembros originales de Pay-Pal que en una época en Silicon Valley los llamaban "la mafia de PayPal".

El autor dice que hay que estar listo para aprovechar oportunidades. Pero ¿cómo hacer para conseguir e identificar estas oportunidades? Lo importante es "favorecer la aleatoriedad buena" y coquetear con aquellas cosas que ocurren aparentemente por casualidad, que son difíciles de predecir pero proveen beneficios. En inglés se le llama serendipity.

Ganar la lotería es tener buena suerte. Pero aprovechar aquellos sucesos que parecen ser azarosos e impredecibles incluye estar alerta a oportunidades potenciales y actuar sobre ellas. Para eso se necesita estar activo: hacer cosas. El libro cita en un momento al emprendedor Bo Peabody: "La mejor manera de tener buena suerte es hacer un montón de cosas". Haciendo muchas cosas, en el largo plazo merecerás tu propia buena suerte.

Uno de los últimos capítulos lo dedica al riesgo. "Tomar riesgos inteligentes es un requisito clave para aprovechar oportunidades de despegue", dice Hoffman. ¿Cómo fomentar esa inteligencia? Primero, aceptando que las decisiones buenas son difíciles. "Si no estás genuinamente mortificado por el riesgo involucrado en tus decisiones estratégicas, entonces no es realmente una estrategia", dice Hastings, de Netflix.

Lo segundo es entender que el riesgo es dinámico: el contexto de cada decisión es tan importante como la decisión. Tercero, un consejo clave: aquello que te parece superriesgoso, probablemente es menos riesgoso de lo que crees. Los humanos estamos programados para tenerle pánico al riesgo.

Cuarto consejo: ¿qué tan catastrófico es tu peor escenario? Si crees que puedes vivir con él, entonces sigue adelante.

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Quinto y último: con el riesgo uno nunca está 100% seguro. Si vas a esperar la certeza total, entonces nunca tomarás una decisión. Recuerda esto: si no encuentras el riesgo, el riesgo te encontrará a ti. Porque todo está cambiando. Incluyendo los consejos de este libro, que ahora son éstos, pero, como admite Hoffman en su última página, dentro de unos años podrían ser distintos.

The Start-up of You: Adapt to the Future, Invest in Yourself and Transform Your Career (Tú eres una ‘start-up': adáptate al futuro, invierte en ti mismo y transforma tu carrera), Reid Hoffman y Ben Casnocha. 260 páginas. 15 dólares en Amazon.

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