Cory Booker atrae dinero

El alcalde de la empobrecida Newark, en Nueva Jersey, consiguió 250 mdd en donaciones de empresarios
Elise Young / Bloomberg

Cory Booker camina hacia el podio en una recepción en junio en honor del fundador de los fondos de cobertura Bill Ackman. Pershing Square Foundation, la organización filantrópica de Ackman, comprometió más de 25 millones de dólares desde 2007 para ayudar a la empobrecida ciudad de Newark, Nueva Jersey, a mejorar las escuelas, los parques y encontrar empleos para ex convictos. En el salón de fiestas del Mandarin Oriental de Manhattan, el alcalde de 43 años saluda a uno de los titanes del mundo de las finanzas a los que persuadió de revivir una ciudad que algunos de ellos nunca han visitado.

"El salón estaba lleno. Estaban todas las personalidades de los fondos de cobertura y de capital de riesgo", cuenta Joseph Shenker, presidente del despacho de abogados Sullivan & Cromwell. Booker encanta a los asistentes utilizando la frase en hebreo "tikkun olam", que quiere decir ‘arreglando el mundo', para describir la generosidad de Ackman. Es una noción que Booker adaptó a su ciudad, ubicada a 19 kilómetros al oeste de Wall Street y en la que la adinerada élite está invirtiendo.

"Una de las cosas que Cory Booker ha hecho es convertir Newark en una causa nacional", dice Shenker, de 55 años, neoyorquino que recuerda ver por televisión los disturbios de 1967 que dejaron un saldo de 26 muertos en la ciudad. "La ha convertido en un tema serio para Estados Unidos". Booker, que va por la mitad de su segundo mandato de cuatro años, captó más de 250 millones de dólares en donaciones y compromisos para una ciudad en la que los tres alcaldes previos fueron condenados o se declararon culpables de delitos tras dejar el cargo. Con la red de contactos que se remonta a su época de estudiante en la Universidad de Stanford y la Escuela de Derecho de Yale, Booker promueve la ciudad más grande de Nueva Jersey como una alternativa de bajo costo en comparación con Nueva York y supervisa a organizaciones sin fines de lucro que financian desde cámaras de seguridad hasta torneos de basquetbol a medianoche. Los benefactores consideran a Booker alguien con quien pueden trabajar luego de décadas de corrupción, dice Larry Sabato, director del Centro para Políticas de la Universidad de Virginia.

Naciente esperanza

El director general de Facebook, Mark Zuckerberg, comprometió 100 millones de dólares para ayudar al sistema escolar, que está bajo el control del estado desde 1995 y en el que sólo 61% de los estudiantes se gradúan de la preparatoria. El multimillonario de Silicon Valley eligió la causa de Booker para reformar escuelas en 2010, tras reunirse con él en una conferencia de Allen & Company. ese año en Sun Valley, Idaho. Los multimillonarios Nicolas Berggruen, fundador de la empresa de inversión Berggruen, y Leon Cooperman, director general de la sociedad neoyorquina de inversión Omega Advisors, son otros de los donantes que están financiando lo que Booker llama una "ciudad de naciente esperanza".

Las empresas inmobiliarias respondieron convirtiendo terrenos desocupados desde hace mucho tiempo en oficinas corporativas, fábricas y viviendas. Hasta el momento invirtieron más de 700 millones de dólares. "El ánimo es que si podemos reformar Newark, podemos reformar cualquier cosa", asegura Sabato.

El demócrata Booker, que vive en el piso superior de un edificio para tres familias, traspasa las líneas partidistas. "Tiene un toque personal, ya sea comunicándose con un millón de seguidores en Twitter o con el sector financiero", dice Margie Omero, estratega demócrata de Washington. Incesante recaudador de fondos, Booker cumplió con su compromiso de aportar entre 200,000 y 500,000 dólares a la campaña de reelección del presidente Barack Obama, y atrajo a los fieles a la plataforma del partido a la Convención Nacional Demócrata de septiembre.

Julian Robertson, de 80 años, cuya empresa Tiger Management fue uno de los fondos de cobertura más exitosos de los años 90, respalda al candidato presidencial republicano Mitt Romney. Eso no evitó que donara el máximo individual de 26,000 dólares al fondo de campaña para Booker y sus aliados en el gobierno municipal. La magnate de medios Oprah Winfrey y el director de Hollywood Steven Spielberg también contribuyeron con esa cantidad en 2010, ayudando a Booker a recabar 7 millones y conseguir un segundo mandato como alcalde. "Atrae a personas de todo el espectro político", comenta Shenker.

Nadie espera que las ambiciones de Booker terminen en Newark. "Desde el día que lo conocí pensé que sería nuestro primer presidente negro, pero me equivoqué", dice Whitney Tillson, cofundadora del fondo de cobertura de Nueva York T2 Partners y el grupo Democrats for Education Reform, que promueve estándares más elevados en las escuelas públicas. "Será el segundo".

Red de contactos

Booker dice que decidirá a principios del año próximo si compite con el republicano Chris Christie por la gubernatura de Nueva Jersey en 2013. "Ciertamente, va a intentar conseguir otro puesto político", dice Sabato. "Es el vendedor del año en política".

Booker utiliza todas las oportunidades para cultivar sus contactos. "No creo que haya accidentes en la vida", dice antes de empezar su discurso en un evento de recaudación de fondos del Partido Demócrata en agosto. "Cuando conoces personas, es importante recordarlas, puesto que poco después podrás conectar los puntos que se vuelven muy útiles tanto para ellos como para la comunidad".

El dinero y el poder de Booker no han resuelto los problemas sociales que aquejan a esta ciudad de 277,000 habitantes, donde 86% de los residentes son negros o hispanos. Newark tiene la décima tasa de pobreza más alta entre las principales ciudades de Estados Unidos, y el crimen se ha mantenido elevado. Hasta el 2 septiembre de este año, los asesinatos habían bajado 17% en comparación con el año anterior, pero las violaciones aumentaron 29%. ¿Ha cambiado la ciudad?, se pregunta Brad Tuttle, autor del libro How Newark Became Newark: The Rise, Fall and Rebirth of an American City (‘Cómo Newark se convirtió en Newark: el surgimiento, caída y renacimiento de una ciudad estadounidense'). "Todo el mundo diría que no".

Booker, que habla por teléfono mientras su equipo de seguridad lo transporta a una cita en abril, enumera sus logros. "Por primera vez en 40 años, hay dos hoteles nuevos en el centro", dice. "Se están construyendo las primeras torres de oficinas en 20 años".

En febrero inició la construcción en Teachers Village, un conjunto de 150 millones de dólares que incluye escuelas, viviendas y tiendas, obra del arquitecto Richard Meier, oriundo de Newark que diseñó el Getty Center de Los Ángeles. Berggruen y Urban Investment Group de Goldman Sachs Group proporcionaron el respaldo financiero.

Panasonic of North America, apoyada por una exención fiscal estatal de 102 mdd, inició la construcción de sus oficinas centrales en mayo. Prudential Financial consiguió una extensión fiscal estatal de 210 mmd para la torre de 444 mmd que planea inaugurar en 2014.

"El legado que quiero dejar es de ser el primero en una generación en lograr que la ciudad no dependa de los desembolsos gubernamentales", sostiene Booker en un día caluroso de mayo mientras toma Pepsi de dieta con hielo y se seca el sudor de la cabeza, rapada.

El estado, que redujo las asignaciones de presupuesto a las ciudades con problemas desde que Chris Christie asumió la gubernatura en 2010, ayudó a Newark el año pasado con 32 mmd. Booker asegura que esos regalos ya no se requerirán conforme la base fiscal de Newark se amplíe.

Cooperman, de Omega Advisors, alaba el enfoque de Booker. Donó más de 5 mmd a Project GreenSpaces en 2007 para renovar 13 parques. "Cory es un commodity muy codiciado", dice el residente de 40 años de Short Hills, una ciudad ubicada a unos 14 kilómetros de Newark en donde el ingreso promedio de las familias fue de 211,989 dólares anuales de 2006 a 2010, seis veces el de Newark. "Podría ser un abogado importante que gana mucho dinero, pero, en su lugar, decidió intentar hacer la diferencia y se dedicó a la vida pública".

Booker considera Newark la mayor oportunidad de desarrollo urbano entre las ciudades estadounidenses como Pittsburgh y Rochester, Nueva York. Los llama "mercados emergentes nacionales", y destaca la ubicación y la infraestructura de Newark como sus atractivos. El puerto Newark Elizabeth es la terminal marítima más activa de la costa este. El aeropuerto internacional Newark Liberty ofrece vuelos directos a Londres, Shanghai y Tokio. Desde Newark se puede llegar al distrito financiero de Manhattan por tren en 20 minutos.

Newark, que alguna vez fue un importante centro productor de piel, plásticos y productos químicos, empezó a decaer después de la Segunda Guerra Mundial. Booker, hijo de padres activistas que nació en 1969 al cierre de esa turbulenta década, tuvo su primer contacto con las cicatrices que dejaron los disturbios en la cercana Harrington Park. La familia iba a misa a una iglesia de Newark. Un domingo, el joven Cory vio a un hombre pintando una casa y le preguntó a su padre si podían pintar toda esa ciudad tan fea.

Booker, que mide 1.90, ganó una beca de atletismo para Stanford, en donde practicó fútbol americano. Es licenciado en ciencias políticas y tiene una maestría en sociología. A los 30 años acaparó los titulares por vivir en una tienda durante 10 días para pedir vigilancia policiaca en los barrios violentos de la ciudad.

Algunos residentes consideran a Booker, que se convirtió en alcalde en 2006, un instrumento de los intereses corporativos. "Lo ven como alguien que no trabaja necesariamente para las personas que han vivido aquí por generaciones", dice el autor Tuttle.

Otros creen que Booker buscará la gubernatura de Nueva Jersey y quizá después, la Casa Blanca. Por lo pronto, el alcalde ya cultivó una envidiable habilidad: su capacidad de cautivar a Wall Street.

FONDO DE CAMPAÑA
57 donantes contribuyeron con el máximo de 26,000 dólares cada uno al fondo de campaña de Booker en 2010. Reunió 7 millones de dólares para sí mismo y sus aliados en el gobierno municipal, con lo cual consiguió un segundo mandato como alcalde.
Mark Zuckerberg,
director general de Facebook.
Se comprometió a donar 100 millones de dólares si la Fundación por el Fururo de Newark cumple con sus objetivos de reformar el sistema educativo de la ciudad.
Bill Ackman,
Pershing Square Capital Management.
Se comprometió a igualar las donaciones por hasta 25 millones de dólares en el reto de educación de Zuckerberg, de 100 millones de dólares. También donó a la ONG fundada por Booker: Newark Now.
Leon Cooperman,
Omega Advisors.
Donó más de 5 mdd para renovar 13 parques de la ciudad con albercas, canchas de futbol y de basquetbol. La donación desencadenó la mayor renovación de parques en un siglo.
DONARON 26,000 DÓLARES CADA UNO
▪ Oprah Winfrey, magnate de medios.
▪ Bobby Brown, fundadora de empresa de maquillaje.
▪ Steven Spelberg, director de Hollywood.
▪ Jonathan Tisch, co-presidente de Loews.
▪ Gayle King, presentadora de televisión.
▪ Kate Capshaw, actriz.
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