Revés a cuatro manos

Rafael Nadal entró al negocio de la hotelería en México, pero prefiere mantenerse al margen y delegar la gestión en su padre y en un equipo de confianza.
Ximena Cassab

En 2010, Sebastián Nadal, padre del tenista español Rafael Nadal, y Alejandro Zozaya, director de AMResorts, acordaron que el empresario mexicano se convirtiera en operador de los dos hoteles que, junto con su socio el ex futbolista español Julen Lopetegui, compró en la isla de Cozumel.

Para firmar el contrato, los Nadal invitaron a Zozaya al torneo de tenis US Open. "Me fui un día antes a Nueva York a verlos -recuerda el empresario-. Yo pensé que íbamos a estar en una sala de juntas (para firmar)". Estaba equivocado. Nadal y su padre invitaron al hotelero a comer al restaurante español Toledo para hablar del negocio. Definieron las condiciones y acordaron cómo funcionaría su sociedad.

El equipo de Zozaya operaría los  hoteles durante los próximos 15 años bajo los nuevos nombres Secrets Aura Cozumel y Sunscape Sabor Cozumel. "Le presentamos a los propietarios las marcas (de AMResorts), el costo y cómo se vería físicamente y en números -dice Zozaya-, y ellos ven si le meten dinero al inmueble".

La sociedad incluyó la remodelación de ambos complejos para cumplir con los estándares de AMResorts, con una inversión de 16 millones de dólares por parte de los propietarios.

El día de la final de tenis, Zozaya prefirió no mencionar nada sobre negocios hasta que terminara el juego. Sin esperarlo, "firmamos el contrato en el escritorio del concierge", recuerda Zozaya. Dos años después de la firma, en octubre de 2012, Zozaya y Nadal anunciaron oficialmente su sociedad.

Como Nadal, otras celebridades decidieron invertir parte de sus fortunas en el sector hotelero. En 2012, el ex jugador de futbol americano de los Cafés de Cleveland  Jamal Lewis adquirió un parque de diversiones acuáticas y resort en Ohio. A principios de 2013, el tenista escocés Andy Murray compró el hotel de lujo Cromlix House Hotel en el condado de Stirlingshire.

Nadal sólo participa en momentos clave de sus hoteles, como la firma del contrato con su nuevo operador; antes los gestionaba la cadena estadounidense Wyndham. El resto del tiempo se mantiene al margen y delega los negocios en su padre y en su equipo.

"La manera en que me involucro es pidiendo cómo va todo, qué se hace y qué no se hace -cuenta Nadal-. Pero en este sentido, tengo a un buen grupo de gente detrás que me va preparando mi futuro".

Confía en terceros

"Rafa se involucra poco, lo suyo es el tenis -comenta Zozaya-. Aporta la participación desde su punto de vista, pero no es alguien que se involucra día con día en los negocios. Eso lo hace Sebastián".

Su padre le propuso a Nadal entrar al negocio de hotelería y a éste le pareció una buena inversión. "Cuando me propusieron invertir en el hotel Secret Aura, en Cozumel, me gustó y la decisión fue afirmativa", dice Nadal.

Sin embargo, el negocio principal del tenista de 26 años seguirá siendo el deporte. Es importante identificar las características necesarias para llevar un negocio, y si una persona no las tiene, es mejor elegir a un tercero para que lo haga. "Yo lo veo difícil que (Nadal) tenga estas habilidades", opina Will Mitchell, director de Nuevas Tecnologías y Comercialización y experto en Estrategia Corporativa de la Escuela de Negocios Rotman en Canadá.

Por eso, Nadal eligió a un equipo para que guíe la empresa y sólo se involucra en algunos momentos, como la revisión anual de cifras.

"Cuando tú pones el capital y no operas, hay que tener claro cuándo te involucras y cuándo no", dice Francisco Ruiz-Maza, socio de la consultora Russell Reynolds Associates.

Al decidir no hacerlo, es importante dejar el mando en manos de un equipo que comparta la visión, la misión y los objetivos del negocio. "Encuentra un operador que coincida con tus valores", recomienda Alina Landa, experta en reclutamiento y selección de Manpower Group en México.

Ruiz-Maza sugiere buscar a un líder que complemente al dueño, "que tenga las habilidades que tú no tienes". Esto implica humildad para reconocer en dónde tienes fallas y necesitas apoyo.

En empresas familiares es común que los inversionistas busquen a familiares o personas cercanas a ellos para tomar el mando. Esto les permite conocer bien las características de esa persona.

Nadal dice estar satisfecho con su elección porque su padre hace negocios como lo haría él mismo. "Le tengo mucha confianza a mi padre, es muy responsable, nada arriesgado, tranquilo", asegura.

Le importa rodearse de gente en quien confía y que, además, esté bien preparada. "Supongo que los grandes empresarios tienen que trabajar en equipo, tener alrededor gente de confianza que le pueda delegar muchas cosas -dice-. En mi caso es igual".

Lo más importante del equipo que quede al mando es el balance entre confianza y habilidades dentro del sector, precisa Mitchell.

En su trayectoria, presume Nadal, no ha despedido a ningún colaborador de su equipo cercano. "Siempre prefiero a alguien que sea buena gente que a un fenómeno que sea muy bueno en lo suyo, pero no puedas confiar en él", dice.

Pero delegar las responsabilidades en alguien conocido también implica riesgos. Puede quedar de lado un experto que conozca bien el sector y tome decisiones con base en su experiencia. "Muchos eligen a familiares y necesitas preguntarte si es lo que necesitas", opina Ruiz-Maza.

Los expertos coinciden en que Nadal escogió la mejor opción al delegar la gestión del hotel y seguir concentrado en el tenis. Sin embargo, advierten que debe mantener muy buena comunicación con el equipo en el que delega, ya que podría perder el control y fracasar.

La base para saber cuánto delegar es sencilla, explica Ruiz-Maza: "Mientras más experto sea (el tercero), más puedes delegar". Aunque nunca recomienda soltar toda la responsabilidad de la empresa.

NADAL TIENE ALGO QUE DECIR
Como tenista profesional, Rafael Nadal conoce muchos países y hoteles de lujo. Ésta es una característica valiosa para su socio Alejandro Zozaya, director de AMResorts, porque aporta conocimiento sobre lo que están haciendo en otros lugares y elementos que le gustaría incorporar en sus propios hoteles en Cozumel.
También se involucra en el tema de alimentos sanos. Como deportista está preocupado por una dieta saludable y eso lo quiere transmitir también al negocio.
“Son aportaciones desde el punto de vista de un tenista —comenta Zozaya—, muy tímidas y no muy frecuentes”.
Ahora ve
La Cumbre de la OMC terminó prácticamente sin acuerdos en Buenos Aires
No te pierdas
×