El Slim español

Amancio Ortega, el hombre detrás de Zara, se las arregla para mantener su bajo perfil a pesar de poseer la tercera mayor fortuna del mundo.
amancio orgeta  (Foto: CNN)
Miles Johnson / Financial Times

Es más rico que Warren Buffett y su empresa es la dueña de una propiedad en la Quinta Avenida de Nueva York que adquirió en uno de los acuerdos de bienes raíces más costosos de la historia en Estados Unidos. Sin embargo, muy pocos de los clientes que visitan sus tiendas Zara tienen la más remota idea de quién es Amancio Ortega.

Al fundador y accionista mayoritario de la española Inditex, el mayor minorista de ropa por ventas en el mundo, le gusta que así sea.

En España, un país azotado por la crisis donde una de cada cuatro personas en edad de trabajar está desempleada, el sostenido éxito internacional de Inditex se convirtió en motivo de orgullo nacional.

Pero si bien es la mayor historia de éxito empresarial del país y actualmente la compañía más grande por valor de mercado, en muchos aspectos, Ortega e Inditex no se parecen en nada a los ostentosos colegas que conforman la vanguardia de los negocios españoles.

Con sede en la lluviosa región de Galicia, en el noroeste de la península ibérica, a cientos de kilómetros de los centros neurálgicos económicos de Madrid y Barcelona, y evitando casi por completo la publicidad, la gerencia de la empresa mantiene una cultura de silencio diligente.

El mejor representante es el propio Ortega, a quien la revista Forbes recientemente ubicó como el tercer hombre más rico del mundo luego de que el precio de las acciones de Inditex subió 60% durante el año pasado. Esto incrementó el valor de la empresa a 66,700 millones de euros, y la participación de 59% de Ortega, a 39,300 millones de euros.

Mientras en otros países los hombres hechos a pulso aparecen frecuentemente en la portada de las revistas, o son objeto de elogiosas películas biográficas, aquellos deseosos de develar la vida del "hombre que creó Zara", como se titula una biografía, han batallado para poder encontrar material.

A pesar de los mejores esfuerzos de las rapaces revistas españolas de celebridades, la vida privada de Ortega sigue envuelta en total discreción, y nunca da entrevistas formales, a excepción de la ocasión en que conversó con su biógrafo oficial.

Cuando Zara empezó a cotizar en la Bolsa española en 1999, lo que concretó en esos tiempos la posición de Ortega como el hombre más rico de España, se divulgó una sola foto oficial de su fundador, quien evitó asistir a la ceremonia formal de la campanada de apertura en la Bolsa de Madrid.

Se sabe que vive en un modesto apartamento en La Coruña, la capital de Galicia, con su segunda esposa, y sólo aparece en algunos eventos públicos, siempre vestido con un sobrio saco azul y una camisa blanca de cuello abierto.

Nacido en León, una región del norte del país, en 1936, el año del inicio de la Guerra Civil Española, Ortega es uno de los pocos líderes de negocios de origen humilde de su país.

Durante los primeros años de su adolescencia trabajó en una pequeña fábrica de camisas en La Coruña luego de que su familia se mudó a Galicia cuando él tenía 14 años, debido al trabajo de su padre como empleado ferroviario.

Después comenzó a confeccionar prendas en su casa con su primera esposa, al aprovechar la demanda latente entre la población de la tradicionalmente pobre Galicia por prendas que fueran novedosas, a la moda, pero económicas.

La primera tienda Zara abrió en La Coruña en 1975. Hacia fines de los 80 había crecido más allá de la región, y decidió abrir su primera tienda en Madrid.

La clave para el emergente modelo de negocio de la empresa fue su capacidad para producir prendas rápidamente, con líneas de producción cortas, que le permitían ofrecer lo último de la moda a precios económicos, y, al mismo tiempo, mantener una fuerte demanda.

Sin embargo, en un principio los clientes veían la marca Zara con suspicacias. José María Castellano, quien se desempeñó como número dos de Ortega en Inditex por 30 años, contó el año pasado cómo en un primer momento los compradores madrileños de grandes marcas se sentían avergonzados de que los vieran con prendas de una marca por entonces considerada parte del segmento bajo del mercado.

"Cuando estaba en Inditex, veíamos a los clientes tirar las bolsas de Zara cuando la primera tienda abrió en Madrid en 1988; la gente pensaba que la marca era barata y de mala calidad. Ahora la realeza viste Zara", dijo en ese entonces, en referencia al gusto de la duquesa de Cambridge por la marca.

Hoy, Inditex continúa su expansión internacional a un ritmo verdaderamente asombroso: en los primeros nueve meses del año pasado abrió 360 tiendas en 54 países, o más de una tienda por día.

El eje de su éxito es un modelo de negocio que muchos envidian y nadie ha podido replicar. Al evitar la mano de obra barata de Asia para mantener gran parte de su producción en Galicia y países cercanos, la empresa logró producir prendas a gran velocidad.

Es tal la eficiencia, que una nueva tendencia en la Semana de la Moda de París podría reflejarse en una serie de prendas que llegarán a las tiendas menos de dos semanas después.

Este modelo de negocio permite a la empresa elegir tendencias y responder a la demanda en tiendas a lo largo y ancho del mundo a un ritmo mucho más ágil que cualquiera de sus rivales.

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Ortega, de 76 años, ahora retirado de su cargo de presidente de la empresa, traspasó el control completo de la dirección cotidiana de Inditex a Pablo Isla en 2011. Isla, quien venía de la tabacalera Altadis, fue elegido directamente por Ortega para ser el CEO de Zara en 2005. En los medios españoles siempre se ha especulado que Marta, la hija de 29 años de Ortega, lo podría suceder en el cargo.

Desde que se cedió el control a Islas, los observadores consideran que Inditex corre el riesgo de ser víctima de su propio éxito. Luego de que sus acciones superaran sucesivos precios máximos anteriores, son cada vez más los analistas que ahora dudan de que la empresa esté en condiciones de responder a las ya altísimas expectativas del mercado.

EL RESERVADO SEÑOR ORTEGA
De orígenes humildes, el dueño mayoritario de Inditex escaló hasta convertirse en el hombre más rico de Europa.
1936. Nace en León. Su padre era empleado del ferrocarril y su madre, ama de casa. Después se muda a Galicia y abandona la escuela para trabajar con un sastre.
1975. Abre la primera tienda Zara en La Coruña, tras confeccionar prendas con su primera esposa en su hogar.
1988. Zara abre la primera tienda en Madrid, el inicio de su expansión por toda España.
2001. Inditex empieza a cotizar en la Bolsa de Valores de Madrid. Un 26% de sus acciones se vende a un precio de 14.70 euros cada una, con lo que la compañía queda valuada en aproximadamente 9,000 millones de euros.
2005. Reclutan a Pablo Isla, proveniente de la compañía tabacalera española Altadis, para que se convierta en CEO de Inditex.
2011. Ortega, quien ahora controla 59% de la empresa, abandona su cargo como presidente de Inditex y elige como sucesor a Pablo Islas.
2012. Inditex se convierte en la empresa más grande de España por su valor de mercado y supera a Telefónica cuando el precio de su acción supera los 100 euros. Queda valuada en más de 60,000 millones de euros.
2013. Ortega, quien comenzó a invertir también en bienes raíces, es considerado el tercer hombre más rico del mundo.
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