Grupo México, bajo mayor rigor si decide ir por petróleo

En un sector poco vigilado como el minero, es casi inmune a accidentes. Con petróleo será distinto; pese a multas y sanciones, el derrame en Sonora le afectará poco gracias a su diversificación.
CULPABLE  (Foto: Agencias)
Hanako Taniguchi
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Grupo México no se verá afectado en sus finanzas ni en sus intenciones de tener compañías petroleras en un futuro, tras el derrame de sulfato de cobre en los ríos Bacanuchi y Sonora en agosto de 2014, coinciden analistas y académicos. Pero si entra al sector petrolero, deberá cumplir con reglas mucho más estrictas.

La falta de un órgano dedicado exclusivamente a la vigilancia de las operaciones de las mineras ayudará a que el derrame, ocurrido a principios de agosto de 2014, no afecte a la empresa de Larrea, dice Fernando Díaz Barriga, investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

“La gran mayoría de la minería en nuestro país debe ser observada más de cerca, las compañías mineras por su iniciativa pocas veces van a invertir en protección ambiental y basta ver los informes de la cámara minera”, explica Díaz a la revista Expansión en su edición del 24 de octubre de 2014 y cuya suscripción está disponible en el Kiosco Digital de Grupo Expansión.

Sin embargo, si Grupo México decide abrir empresas petroleras como parte de su consorcio, se verá obligado a someterse a normativas más estrictas en materia ambiental.

La nueva ley energética

“Con la nueva ley energética se va a crear una agencia para la vigilancia de la industria petrolera, una especie de Profepa de las inversiones petroleras”, señala el académico.

Además, Grupo México deberá someterse a lo que señala la Ley de Hidrocarburos.

“Lo que establece la Ley de Hidrocarburos en su artículo 26 es que la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) se abstendrá de considerar propuestas o celebrar contratos para exploración, explotación y extracción con quienes se encuentren inhabilitados o impedidos por la autoridad (…) o tengan incumplimientos graves pendientes de solventar respecto de contratos para la exploración y extracción adjudicados con anterioridad”, dice Juan Carlos Serra, socio del despacho de abogados Basham, Ringe y Correa.

El artículo 20 de la misma ley prevé que la CNH pueda cancelar un contrato y recuperar el área que se había concesionado por accidentes graves “causados por dolo o culpa del contratista, que ocasionen daños a instalaciones, fatalidad y pérdida de producción”, según el abogado.

Las autoridades también podrán retirar concesiones a empresas que operan inadecuadamente o si en las auditorías ambientales detectan problemas, explica Jorge Castilla, socio líder de Energía en Deloitte.

La TV, arma de doble filo

Por otra parte, la intención de Larrea de tener un canal de televisión le podría causar problemas a futuro, opina un analista de la Bolsa Mexicana de Valores que pidió el anonimato.

“Ahí puede haber cierta presión por parte de los medios hacia la situación de Grupo México”, explica. Televisa y TV Azteca podrían seguir exhibiendo los problemas de las empresas de su posible competidor.

Larrea formaba parte del consejo de administración de Televisa hasta el 19 de septiembre de 2014.

Ese día, la empresa de Emilio Azcárraga informó que el presidente de Grupo México había renunciado a su cargo en la televisora por su potencial aspiración de participar en la licitación de dos cadenas de televisión abierta digital.

Sin embargo, dice el analista, la cercanía que el presidente de Grupo México ha logrado con políticos de alto nivel y el tamaño de la empresa le será de gran ayuda para crecer en distintos sectores.

Lo mismo opina Benjamín Cokelet, fundador y director ejecutivo de Proyecto Poder, una ONG dedicada a la transparencia del sector privado y que se ha dado a la tarea de investigar los negocios de Larrea desde 2007.

Las ventajas de Grupo México

En total se vertieron 40,000 metros cúbicos en los ríos Bacanuchi y Sonora, equivalentes a unas 453 albercas olímpicas. El accidente es calificado como uno de los peores en materia ambiental en la historia del país.

Se produjo por una falla en la construcción de contenedores para residuos en la mina Buenavista del Cobre de Cananea, propiedad de Grupo México.

La diversidad de sectores en los que tiene sus empresas, la fortaleza financiera y las relaciones de su presidente, Germán Larrea, con políticos de alto nivel le ayudarán a la compañía a salir bien librada sin muchos problemas, cree Benjamín Cokelet.

“Tiene una capacidad de absorber impactos fuertes no anticipados, como lo sería en este caso el derrame de la mina”, dice, por su parte, Fernanda Hernández, directora asociada de Calificación a Corporaciones de la consultora Standard & Poor’s.

Si bien las autoridades aún trabajan en la evaluación de los daños para calcular la multa que deberá pagar Grupo México por el derrame en Sonora, es poco en comparación con las utilidades que logró la empresa en 2013, equivalentes a 759 millones de dólares.

La sanción monetaria por los daños ambientales podría alcanzar apenas los 3 millones de pesos, según Arturo Rodríguez, subprocurador de Inspección Industrial de la Profepa.

“No es un monto que pudiera poner en riesgo a la compañía”, dice Rodrigo Heredia, analista de Ve por Más.

El precio de las acciones de la empresa tampoco se vio afectado por los incidentes en Sonora. Los precios de la acción de Grupo México fluctuaron entre 42 y 46 pesos entre julio y octubre de 2014.

La recuperación

Tras admitir su responsabilidad en el accidente, Grupo México anunció la creación de un fideicomiso por 2,000 millones de pesos.

Este monto representa 13.05% de las ganancias de la empresa en el primer semestre de 2014, pero menos de las ganancias netas de la compañía en cada uno de esos seis meses, que fueron de un promedio de 2,553 millones de pesos por mes.

Tras inspeccionar la mina Buenavista, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) detectó 267 fallas que la empresa deberá corregir si quiere seguir extrayendo cobre.

Hasta mediados de octubre, la contaminación aún estaba presente en las cuencas de los ríos Sonora y Bacanuchi, según un informe de la empresa ABC Analitics publicado en la página de la Secretaría de Medio Ambiente.

A más de dos meses y medio del accidente, la mancha desapareció, pero los agricultores de la zona siguen sin poder recuperarse de los efectos económicos del derrame.

Pasta de Conchos

Ésta no es la primera vez que Grupo México está bajo los reflectores. Hace ocho años, una explosión en la mina de carbón en Pasta de Conchos, Coahuila, propiedad de la empresa de Germán Larrea, dejó sepultados a 65 mineros. Sólo dos cadáveres fueron recuperados. Los 63 restantes siguen enterrados bajo los escombros.

Por ese accidente, la empresa pagó una multa de 13 millones de pesos que le impuso la Secretaría del Trabajo, pero no hubo sanciones penales por la muerte de los trabajadores, pese a las demandas que interpusieron los familiares de las víctimas.

Las minas Solar, La Concha y Los Remedios de la empresa en Taxco, que están en huelga desde hace siete años, también expulsan líquidos que contaminan el río Taxco, según un estudio de la Profepa. Los equipos y los materiales en desuso escurren sustancias como sales de cianuro y óxidos de diversos metales y minerales.

Las personas que viven a las orillas del río dicen que sus niveles de plomo en la sangre han aumentado por usar agua del río.

La empresa también enfrenta acusaciones en Perú y Estados Unidos.

De la minería al cine

Si bien Grupo México es un conglomerado que obtiene ingresos de empresas de diferentes sectores, la minería es la más importante, pues sus yacimientos reúnen “las mayores reservas de cobre en el mundo” por las minas de Buenavista del Cobre y La Caridad, ambas en Sonora. Además, extrae del suelo molibdeno, plata, zinc, oro y plomo.

También tiene una división de transporte que incluye tres compañías ferroviarias: Ferromex, Ferrosur e Intermodal México. Juntas cubren casi 10,000 kilómetros de vía y alcanzan 80% del país.

En el rubro de infraestructura, la empresa más grande de Larrea es Perforadora México (PEMSA), que tiene plataformas y equipos de perforación petrolera y es de las principales contratistas de Petróleos Mexicanos. Según analistas, ésta es la división de la compañía que más podría crecer tras la aprobación de la reforma energética.

A esto se suma el sector del entretenimiento, en el que tiene 290 salas de cine de la cadena Cinemex, con lo que domina 36% del mercado nacional.

Esta diversificación de actividades y su liquidez de alrededor de 3,300 millones de pesos hacen de Grupo México una compañía resistente a los impactos de un accidente como el de Sonora, según Fernanda Hernández, directora asociada de Calificación a Corporaciones de la consultora Standard & Poor’s.

“La empresa tiene una posición de liquidez fuerte, tiene mucha caja, tiene un perfil de deuda muy manejable y una buena generación, pese a los altos requerimientos de inversión”, explica Hernández.

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(Con información de: Jésica Zermeño, Itxaro Arteta, Enrique Hernández, Cecilia Navarro, Wendy Pérez, Ilse Santa Rita, Rigo Gutiérrez y Lucía Burbano)

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