De carne y circuitos

Para Andrew Lippman, la PC no será algo separado del humano sino una extensión física.
Leonardo Peralta

A medida que las computadoras son más poderosas y pequeñas, cabe preguntar: ¿Hay límites, hasta dónde se puede llegar? Probablemente, uno de los lugares donde se tiene una mejor idea del futuro de la tecnología es el Media Lab del Massachusetts Institute of Technology (MIT), lugar donde se diseñan y experimentan modelos visionarios de integración entre la tecnología y el hombre.

Andrew Lippman, uno de los fundadores del laboratorio, funge como jefe de Investigación Científica y se encarga de coordinar la línea de investigación en vida digital. De visita en México, habla con Expansión sobre el modo en que algunas tecnologías cambiarán nuestra forma de vida.

¿Cómo serán las computadoras en el futuro?
No es una pregunta que se pueda contestar rápido. Pero creo que hemos pasado ya la época de pensar en las computadoras como algo separado. El fenómeno del futuro será la emergencia de factores tecnológicos y sociales que influirán la forma en la que nos relacionamos con la tecnología.

¿Cómo afectará la tecnología a la sociedad en 10 años?
Habrá grandes cambios. El primero es que la cantidad de datos generados por usuarios y en forma automática crecerá de forma acelerada. Habrá más datos creados por nosotros y acerca de nosotros; literalmente, estaremos nadando en un mar de datos. Éste será el primer cambio.

El segundo cambio tiene que ver con la movilidad. Los dispositivos móviles poseerán una capacidad de procesamiento y un nivel de comunicación que les permitirán comunicarse en forma instantánea y transparente con diversidad de redes de comunicación, que podríamos categorizar en tres ‘nubes’: una red como internet, una red de conectividad de gran alcance, servicios provistos por empresas como MySpace y una capa de información compartida entre comunidades de personas.

¿Qué significa ese concepto de información compartida?
Es el cómputo hecho entre comunidades. Usuarios que ayudarán a lidiar con la oleada de información con la que tenemos que convivir. Por ejemplo, Nortel me hizo una demostración de una ambulancia equipada con banda ancha. Pero lo interesante es que la ambulancia se puede comunicar automáticamente con un familiar del paciente mientras es trasladado, a la vez que dicho familiar puede proveer información a los socorristas. Ésos son los casos en los que el cómputo social es mucho más que Facebook.

Sin embargo, con esto de compartir la información, ¿no abre las puertas a otros problemas?
No sabemos cómo enfocar el problema porque no estamos hablando de problemas técnicos, sino de problemas sociales, y la sociedad está cambiando. Los sitios de red social te piden cuenta y clave de email para revisar si tienes amigos para conectar en la red, ni tú ni yo lo haríamos, pero los jóvenes lo hacen. ¿Dónde queda la privacidad? Curiosamente, no tenemos las preguntas correctas.

Una de las más interesantes preguntas sobre el futuro es determinar cómo nos vamos a comunicar con la tecnología.
Uno de los trabajos más interesantes lo está realizando el Dr. Hugh Herr en el grupo de biomecatrónica del laboratorio. Él hace piernas artificiales que pueden estar de pie en lugares donde ni tú ni yo podríamos pararnos, ya que se pueden comunicar con su propietario a través de sus nervios, pueden interpretar los movimientos del paciente, sentir las características de la superficie sobre la que está parado y retroalimentar al paciente.

Si puedes sentir cosas a distancia e interactuar así con la tecnología, ése será el futuro de la interacción, mucho más allá de la voz. Piensa en términos de negocio. Las videoconferencias son terribles porque en la comunicación hay mucho más que la imagen, lo que llamamos subportadores de información. Si pudiéramos sentir esos subportadores, las videoconferencias funcionarían.

Esta tecnología ha encontrado nicho en hospitales y laboratorios, ¿cuándo estará en manos del usuario común?
Esto no es un interruptor que prendes. Estas ideas se desarrollan paulatinamente a partir de proyectos como One Laptop Per Child, donde mis alumnos están trabajando en formas para hacer que las redes sociales funcionen.

Entonces, ¿qué será de las computadoras personales?
Actualmente, el cómputo tiene que ver con un aparato (PC, laptop) que se conecta a internet. Sin embargo, esto se irá expandiendo hacia las paredes, hacia la ciudad misma.

A medida que los sistemas de percepción remota evolucionen, podrás tener interacción, por ejemplo, entre la ropa que usas (equipada con sensores para la detección de variables médicas) y tu proveedor de servicios de salud.

Dudo que existan computadoras personales en 10 años. Quizá necesites algún soporte físico, pero en realidad la nube caminará contigo. No necesitaremos una computadora, pero lo que sí necesitaremos son interfases para comunicarnos con las computadoras.

¿Las redes telefónicas se unificarán?
Creo que sucederá lo opuesto. En el futuro, el dispositivo móvil se conectará a una diversidad de redes, pero el aparato lo hará en forma automática. La idea de una firma nacional y única de telecomunicaciones está mal, lo que sucederá es que estas empresas serán conductoras de datos. El poder se desplazará de la red al dispositivo.

¿Los entornos de realidad virtual tienen alguna utilidad a futuro?
Sí, pero no estoy seguro. Existe un lugar para los entornos virtuales porque permiten una forma económica de realizar juntas entre personas alejadas entre sí, pero ¿va esto a cambiar el mundo de la educación?, ¿cambiará el mundo de los negocios? No estoy seguro. Cuando estás en un entorno virtual es difícil hacer otras cosas. ¿Estos entornos tienen un lugar en el futuro? Sí, pero no apostaría demasiado a ello.

En un mundo con tanta penetración de tecnología, ¿qué pasará con el concepto de identidad?
Hay dos cosas a considerar. Lo primero que existe es la imagen de la persona y otra distinta que será la personalidad. Yo creo que lo que sucederá es que tendremos más control sobre la forma en la que presentamos nuestra personalidad.

¿Qué pasará en el futuro con la inteligencia artificial?
Uno de los más importantes desarrollos está siendo realizado por Marvin Minsky, quien está trabajando en un sistema de desarrollo de sentido común; sus estudiantes están elaborando una base de datos de las cosas de sentido común, cosas que sabemos automáticamente.

¿Cómo proteger la información corporativa?
La respuesta es sencilla, estamos fritos. La movilidad tiene varias razones por las que choca con los entornos de acceso restrictivo a la información: no puedes controlar el acceso a la información, no puedes manejar los costos derivados del control y actualmente no tienes opciones de tus proveedores para controlar esto. Así que las compañías se rendirán.

¿Qué futuro le depara a la radio y a la televisión abiertos?
Me gustaría decir que en el futuro desaparecerán porque es un desperdicio de espectro y de energía. Pero la industria de los medios electrónicos seguirá existiend0. Emergerá una importante industria de contenidos creados mediante redes sociales. Los medios de comunicación se convertirán en propietarios de la preferencia de un grupo de usuarios.

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