Protestar, ¿para qué?

-

Los países más pobres evitan usar los mecanismos de la Organización Mundial de Comercio (OMC) para resolver disputas comerciales. Así lo revela un estudio de Roderick Abbott, ex representante de la Comisión Europea y subdirector general de comercio de ese organismo. Según cifras oficiales de la OMC, desde 1995 los países en desarrollo presentaron 39% de las quejas ante la OMC. Pero, según la investigación de Abbott, fueron apenas 30%. La cifra cambia ajustando esa lista, dejando fuera a países miembros de la OCDE y a los que tienen un PIB per cápita elevado, como Corea, México y Turquía.

De ese 30%, más de la mitad de las quejas fueron elevadas por Brasil, India, Tailandia, Chile y Argentina. Bangladesh fue el único caso dentro de los países no desarrollados que presentó alguna queja.

La Unión Europea y EU generan 40% de todas las demandas.

“Pareciera que podemos estar satisfechos con que una pequeña cantidad de los miembros más avanzados del mundo en desarrollo no tengan problemas sustanciales con el sistema, mientras que un grupo más numeroso ha establecido un récord”, dice el informe. Para Abbott, la razón de la falta de participación se debe a que “para los miembros pobres, con exportaciones más limitadas, la ruta bilateral para debatir y resolver problemas en mercados específicos ha sido tan efectiva como las reglas judiciales de la OMC”.

Las ONG no piensan lo mismo: Aftab Alam Khan, de la organización Action Aid para la justicia comercial, dice que los mecanismos de la OMC son inviables para los países en desarrollo. “Algunos ni siquiera tienen una misión en Ginebra… ¿cómo pueden litigar sin tener una oficina allí?”

Ahora ve
No te pierdas