El salario del miedo

Romper con el instinto natural de conservación permite encontrar mejores opciones donde inverti
¿Dónde invertir?
Héctor González Díaz-Barreiro

¿Dónde invertir mis ahorros? Es la pregunta que todos tenemos en mente. Sin embargo, es sorprendente la cantidad de personas que, por no averiguar un poco más, se quedan en opciones seguras y de bajo rendimiento.

Si realmente queremos que el dinero trabaje por nosotros para alcanzar un patrimonio más robusto, es necesario dejar las veredas de poca pendiente y atreverse a escalar rutas con mayores rendimientos, sabiendo que el riesgo se puede controlar.

Quienes han escalado alguna vez, saben que la forma de sujetarse a la pared es contraria al instinto natural: en lugar de pegarse a la roca hay que separarse de ella. Lo mismo ocurre al invertir: hay que soltar el dinero para ganar más.

Si se decide a escalar, las rutas más comunes son invertir en acciones de fondos o empresas, en bienes raíces y en negocios propios.

Invertir en fondos
El primer año en que el ahorro a plazo en los bancos disminuyó en términos reales fue 2006. En cambio, los fondos de inversión crecieron de manera extraordinaria. La mayor parte de esta migración se hizo a fondos de deuda, que tienen bajo riesgo pero rendimientos menores a cetes. Escalar aquí significa ir a fondos de renta variable pues dan mayores rendimientos. Es como invertir directo en la Bolsa sin pagar el precio de no ser un especialista.

El riesgo es acotado si se piensa que estamos en una fase expansiva de la Bolsa y que los fondos son administrados profesionalmente para obtener altos rendimientos a un riesgo razonable.

Bienes raíces
No se requiere mucho talento para darse cuenta de que las excelentes condiciones actuales para invertir en bienes raíces no las habían visto quienes ahora tienen entre 30 y 40 años.

El crecimiento demográfico del país demanda vivienda nueva y espacios laborales y comerciales. Por otro lado, la oferta de crédito no tiene precedentes, con tasas bajas y fijas, enganches mínimos y plazos de hasta 30 años.

Esta ruta implica encontrar las opciones de inversión que nos resulten más prácticas: desde aprovechar la cuenta Infonavit para enganchar una segunda casa, hasta participar en pequeños o grandes proyectos comerciales.

El rendimiento en esta ruta está en la plusvalía comercial, por lo que la máxima de buscar "en primer lugar, ubicación, en segundo, ubicación, y en tercero, ubicación" es más vigente que nunca a la hora de adquirir una propiedad que se venderá más adelante.

Negocios propios
Los mejores rendimientos están en la actividad empresarial. Pero hay que pagar el ‘precio’, pues es la ruta con mayor riesgo: el índice de mortandad de nuevos negocios es tan grande que no es difícil suponer que más dinero se ha perdido en nuevos negocios que en la Bolsa con todo y sus cracks.

Un negocio demanda atención y hay que estar dispuestos a dársela. Con frecuencia, los negocios regresan dinero una vez que se ha vencido el ‘miedo’ de dejar un ingreso seguro para atenderlos de lleno.

Para lograr el balance entre riesgo y rendimiento conviene seguir el consejo de la escalada: siempre hay que tener firmes tres puntos de apoyo (una mano y dos pies o dos manos y un pie) para soltar y ascender. Hay que arriesgar en inversiones de alto rendimiento sabiendo manejar a la vez opciones con retorno más predecible.

El autor es profesor de Finanzas del itesm y coautor del libro Ponte vivo con tu dinero (Ed. Panorama, 2007).
Comentarios: opinion@expansion.com.mx

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