En plena cosecha

Desde México ya se puede invertir en fondos de países emergentes, que están pasando por buen mo
Regina Reyes-Heroles C.

Hay tres lemas clave en las inversiones: ‘A más riesgo, más rendimiento’, ‘Hay que diversificar’ y ‘Todo es a largo plazo’. Por esto se le apuesta a las inversiones en fondos de países emergentes.

En general, los fondos emergentes a los que se tiene acceso desde México no han demostrado ser la joya del rendimiento, al contrario, todos parecen estar en números negativos y la causa, como todo malestar económico, es la crisis que empezó con las hipotecas en Estados Unidos.

A pesar de esto, los expertos en inversiones recomiendan estos instrumentos a sus clientes. Una de las razones es que “los fundamentales de la economía de países emergentes han venido desarrollándose de forma muy favorable con crecimientos del PIB (Producto Interno Bruto) muy importantes y acumulando reservas. Hoy, los grandes productores de commodities son los emergentes, los que tienen la mano de obra y reservas, los que cuentan con finanzas públicas sanas. El potencial de crecimiento que tienen es muy interesante con respecto al probable potencial de crecimiento de los países desarrollados”, opina José Ignacio Armendáriz, director general de Compass Group México.

Varias instituciones financieras pusieron al alcance de sus clientes estos instrumentos a principios de este año. Mientras los mercados en Estados Unidos y Europa –los países desarrollados– empezaron a resentir la crisis y mostraron caídas en las bolsas, esta gripe no se transformó en una neumonía en las naciones emergentes. Algo interesante debe haber en ellas.

Aunque sí se contagió el resfriado, no llegó a los límites conocidos. La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) ha bajado, en lo que va del año, una tercera parte de lo que ha perdido el Dow Jones de Estados Unidos, por ejemplo.

“Es un activo que tiene mucho sentido”, considera Juan Musi, director de Banca Patrimonial de Prudential, “me gustan los emergentes para entrar ahora porque cuando el mercado se dé cuenta que los platos rotos los estamos pagando un poco por contagio, van a pagar bien. (…) No hay una razón fundamental para decir que no es un buen activo, al contrario, yo creo que es un buen momento para apostarle y meterle a los países emergentes, tanto en la renta fija como en la renta variable”.

Para 2014, según datos de Skandia, la mitad del PIB del mundo estará representada por los países emergentes. “No es un fenómeno de corto plazo el de los emergentes”, asegura David Buenfil, director general de Skandia México. Este cambio de activos y la transferencia hacia los emergentes hace que el mundo cambie y, por lo tanto, deban también cambiar los planes de inversión, añade.

México es emergente, ¿para qué otros?
Apostarle a México en el último año fue una buena idea. La BMV se desempeñó como pocas en el mundo. Pero hay que recordar que el rendimiento del pasado no se repite. “Creo que sería bastante miope sólo querer voltear a ver a México cuando hoy por hoy tienes que buscar alternativas de inversión interesantes en todo el mundo”, explica Richard Ramírez-Webster, director general de Ixe Fondos.

No obstante, entendiendo lo que pasa en México se puede percibir mejor por qué los emergentes se ven como una posibilidad atractiva.

En México, la crisis no pegó tanto como otras veces por la estabilidad que se ha conseguido gracias a las políticas monetarias y económicas implementadas en el país, concuerdan los expertos financieros.

“Esto ha logrado activar por primera vez sectores de consumo que antes no existían. Hay mucha gente comprando un coche por primera vez, o su primera casa o utilizando crédito para su primera lavadora o secadora”, ejemplifica Ramírez-Webster y añade que “los motores de consumo interno le dan un sostén a la economía y a ciertos sectores”.

Estas oportunidades se presentan en diversos mercados. Si en México se da crecimiento por el consumo interno, en Brasil es por la producción de bienes agrícolas o en China por la inversión en infraestructura, por eso es que los emergentes prometen más que los desarrollados.

“Lo que está pasando en las economías emergentes es que encontramos una gran cantidad de emisoras dedicadas a sus respectivos mercados nacionales, y eso es lo que creemos que tiene un potencial de crecimiento enorme”, explica Armendáriz.

Si se diversifica, sostienen todos los financieros, se reduce el riesgo y puede aumentar el rendimiento. Por eso es que apuestan a más de uno de los emergentes. Ninguno está de acuerdo en que los inversionistas saquen su dinero de los países desarrollados para invertirlo todo en los emergentes, sino buscar el balance del portafolio.

Oportunidad de invertir
Lo peor de la crisis iniciada en EU ya pasó, concuerdan los expertos consultados. “La crisis por el subprime, esa partecita, ya pasó… hay liquidez, pero a un costo muy alto”, considera Buenfil, de Skandia. Aún están presentes los problemas que generaron las hipotecas a las instituciones financieras, cuyas acciones han sido de las más castigadas. Por esto se estima que la volatilidad seguirá el resto del año.

Dado que los países emergentes han demostrado menores pérdidas que los desarrollados, llaman la atención de inversionistas y gestores. Los emergentes han hecho bien su trabajo en el campo económico y por eso se ha mitigado el riesgo y premian a quienes invierten en ellos, explica Musi, de Prudential, y añade que “hace 10 años, la percepción de los emergentes era riesgo, riesgo, riesgo. Hoy estás comprando un bloque de países que han hecho las cosas muy bien”.

En el futuro, hay una posibilidad de que las naciones emergentes sean las que lleven el motor del crecimiento, pero esto no quiere decir que no haya riesgo. “Hay riesgo, sin duda, por eso, en teoría, piensas que habrá mas rendimiento”, estima Ramírez-Webster, de Ixe Fondos.

La recomendación es aprovechar los momentos de volatilidad para encontrar el portafolio que esté mejor diversificado para sus necesidades. “El inversionista institucional ve este tipo de ajustes como una oportunidad para ir conformando un portafolio, ir tomando emisoras que se van ajustando, y creo que aún quedan por pasar entre tres y seis meses de alta volatilidad, pero pienso que estamos llegando a un momento en que veremos algunas emisoras con valuaciones verdaderamente atractivas y que deberían estarse empezando a considerar en el mercado de renta variable”, finaliza Armendáriz.

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