Al toro por los cuernos

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Bárbara Anderson / Salzburgo

Red Bull es una marca polémica. Desde hace 20 años, cuando se lanzó al mercado –y creó el nicho de bebidas energéticas–, ha sido blanco de demandas por su fórmula y nivel de cafeína (como la más reciente en Argentina). Pero los abogados de la firma austriaca nunca tuvieron un juicio tan insólito como el que acaban de ganar en México.

En abril de 2004, Red Bull fue demanda por usar la denominación ‘energy drink’ (bebida energética). “Nunca tuvimos un problema así en todo el mundo”, señala Volker Viechtbauer, consejero general del corporativo en Salzburgo.

La firma llegó a México en 2002, de inmediato registró ante el IMPI la marca Red Bull Energy Drink. Dos años después, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) prohibió el uso de esa denominación (‘energy drink’), pues “podía causar confusión entre los consumidores”, relata María Teresa Cantú Reus, la abogada que representó a Red Bull.

En el juicio no se discutió una cuestión sanitaria (las autoridades declararon inocuo su contenido), sino de denominación de categoría. “Hicieron caso omiso a la ley de propiedad intelectual. La marca ya estaba registrada”, dice Cantú. Durante el proceso se obligó a la firma a poner en sus latas ‘tauring drink’ (bebida con taurina).

“Viajamos de urgencia a Veracruz a etiquetar a mano tres millones de envases antes de que entraran al país”, recuerda Víctor Bucardo, director general de la empresa en México.

Por si las dudas, Red Bull también agregó una leyenda que recomienda no consumir más de dos dosis al día. “Adaptamos 90 millones de latas en ese lapso. La prohibición nos generó un daño considerable”, dice Viechtbauer.

El cambio también complicó el posicionamiento de la marca (con su nombre correcto) y hasta la categoría en este mercado nuevo. En junio de 2004, Red Bull contrademandó a Cofepris y en enero de 2006, el juzgado a cargo reconoció sus derechos. La decisión se confirmó en la corte de última instancia el pasado 16 de agosto.

Expansión llamó a Cofepris –que aún no había sido notificada de la medida–, su respuesta fue: “El nombre ya está registrado y no podemos contravenir una decisión del Tribunal”, señala Diana Turner, gerente de Difusión e Información de la Comisión.

“Si nos ocurre algo similar en otro país, sin duda usaremos el caso mexicano como antecedente”, agregan desde Austria.

En 2005, los mexicanos compraron 40 millones de latas, de las 2,400 millones de unidades que Red Bull vende a escala global.

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