Quien la hace ¿la paga?

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El sistema ‘el que llama paga’ en larga distancia (nacional e internacional) a teléfonos celulares entró en vigor el 4 de noviembre. La buena noticia es que dejaremos de pagar la mitad del costo de las llamadas que nos hacen al celular el cliente de Miami o el familiar de la otra punta de la República. El problema es que los operadores no se ponen de acuerdo en la tarifa de interconexión que pagarán las redes fijas a las celulares.

Al igual que en las remesas, los migrantes serán el motor del sistema. “Las llamadas internacionales entrantes generarán ingresos por 200 MDD al año”, afirma José Luis Peralta, comisionado de Cofetel. Es el dinero que las compañías fijas nacionales y foráneas pagarán a las celulares mexicanas. Los migrantes aprovecharán las tarifas del otro lado de la frontera para llamar a teléfonos de prepago de sus familiares que hoy no tienen línea fija.

“Los sistemas de prepago y ‘el que llama paga beneficiarán a una enorme población rural que no puede mantener el gasto de una línea fija”, afirma Judith Mariscal, especialista del CIDE.

Las compañías de telefonía móvil proyectan vender al menos 10 millones de celulares en regiones de baja teledensidad. La penetración llegará a unos 60 millones de unidades en los próximos dos o tres años, cuando en 1999 había sólo tres millones de celulares en todo el país.

El esquema arranca debilitado por las diferencias entre empresas en torno a la tarifa de interconexión, lo que las compañías de telefonía fija deben pagar a las de celulares por las llamadas que originan y que ahora no tendrán costo alguno para quien las recibe.

El convenio para ‘el que llama paga’ sólo lo firmaron Telmex (con 95% de las líneas fijas del país) y nueve empresas de celular, Iusacell, Movistar, Telcel, Iusatel, Pegaso PCS y Unefón, entre otras.

Ese acuerdo sobrevivirá hasta el 25 de noviembre. Si las compañías no llegan a un nuevo acuerdo de tarifas en esa fecha, la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) fijará la tarifa de interconexión. Telmex se comprometió a pagar a los operadores móviles 1.54 pesos por minuto. El usuario pagaría menos de los 3.48 pesos y Telmex se quedaría con 56% de lo que cobra. El resto de empresas de telefonía fija, Axtel, Alestra, Avantel y Maxcom iniciaron juicios de nulidad.

De no haber consenso, los usuarios se verían beneficiados: Cofetel impondría una tarifa “similar a la que resolvimos para ‘el que llama paga local’; es decir, 1.23 pesos, que bajaría a 90 centavos hacia 2010”, anticipa Peralta.

En un comunicado difundido el 25 de octubre, Telmex aseguró que Cofetel aprobó su tarifa. Un vocero de la comisión lo niega: “Es sólo una iniciativa, que se debe analizar con cuidado porque se trata de un incumbente predominante”.

Las cuatro compañías de telefonía fija disidentes quieren que la tarifa sea menor a un peso por minuto.

“Eso es prácticamente imposible. Con 1.23 estaríamos debajo de las tarifas internacionales”, menciona Peralta. Afirman que la telefonía fija subsidia a la celular y genera migración artificial de tráfico de redes fijas a redes móviles, lo cual –aseguran– desalienta la inversión en infraestructura de banda ancha.

Y es que mientras las fijas pagan a las celulares 1.54 por la interconexión, las móviles pagan a las fijas sólo 11 centavos.

Hoy existen 53 millones de líneas celulares contra 20 millones de fijas. “En breve ya no se hablará de telefonía fija sino de acceso a datos por banda ancha. Esa es la tendencia mundial”, concluye Peralta.

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