El efecto cascada

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Enrique Torres Rojas

Saltillo se perfila como un ‘cluster’ automotriz. La inversión de DaimlerChrysler por 300 MDD para producir en esa localidad hasta 30,000 camiones Freightliner y Sterling al año no sólo creará 1,600 empleos, sino que dará un nuevo impulso a la región.

El corredor Saltillo-Ramos Arizpe (a 400 kilómetros de EU) alberga a General Motors y a unas 100 empresas de autopartes, pero la llegada de Freightliner propició otras inversiones en cascada.

Technocast (la alianza de Grupo Industrial Saltillo y Caterpillar) destinó 136 MDD para fabricar cabezas de motor a diesel y monoblocks. Behr America (sistemas de enfriamiento) invertirá 13 MDD para proveer a las plantas de la región, y espera ventas por 100 MDD anuales.

“Lo que separa a Coahuila de otros estados es que ya existe un encadenamiento bien estructurado de proveedores, lo que permite menores costos respecto a EU o Canadá”, dice Luis Gómez Sánchez, director de Relaciones Gubernamentales de DaimlerChrysler de México.

La firma duplicará su producción en México para adelantarse al incremento de demanda de camiones en EU, por el cambio de nomenclatura ambiental en motores prevista para 2009. “La nueva planta asegurará que estemos preparados”, afirma Chris Patterson, CEO de Freightliner.

En 2006 la inversión automotriz en México alcanzó 3,000 MDD, según la Secretaría de Economía.

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