Todo con medida

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Miriam Pineda

PREGUNTA: ¿Es posible para un líder estar al tope de su desempeño y aun así conseguir un equilibrio entre su trabajo y su vida personal?
CHRISTY DOBBS, FILADELFIA

RESPUESTA: No sólo es posible: sucede todo el tiempo. Quienes se desempeñan al tope son ejecutantes superiores por una razón: son muy talentosos, inteligentes, creativos, fructíferos y llenos de energía. Y esas cualidades no suelen quedar confinadas al trabajo. Por eso todos conocemos a personas exitosas en el campo de los negocios que también tienen vidas completas fuera de su trabajo, abarrotadas de familias, de tareas voluntarias y de pasatiempos. Esas personas saben qué es lo que desean y cómo hacer para que todo suceda, usualmente con la ayuda de una programación meticulosa, compras en línea y asistencia en el cuidado de los niños.

Pero entendemos su pregunta. La hemos escuchado docenas de veces. Es fácil sentirse abrumado por demandas en conflicto. Y la tecnología complica el asunto: con su Blackberry, cualquiera puede llamarlo por teléfono.

No obstante, sentirse empantanado es realmente un mecanismo al cual se acude cuando no hay una alternativa viable. Es lo que ocurre cuando alguien elude enfrentar lo que en realidad representa un ‘equilibrio entre trabajo y vida privada’. Usted debe tomar decisiones y asumir las consecuencias de esas opciones. De hecho, nosotros incluso proponemos dejar de lado el término ‘equilibrio entre trabajo y vida personal’ y remplazarlo con ‘opciones entre trabajo y vida privada’.

El problema es que el término ‘equilibrio entre trabajo y vida privada’ sugiere que debe haber una proporción correcta con respecto a cuánto tiempo dedica a trabajar y cuánto a no trabajar. Y en ese sentido, discrepamos.

Seguramente, hay un montón de personas políticamente correctas partidarias de un cierto tipo de equilibrio perfecto. Y tal vez muchas personas quieren una división de 50 y 50 entre el trabajo y la vida personal. Pero algunas personas aman tanto su trabajo y lo encuentran tan gratificante que desean vivir con una proporción diferente, digamos 70-30. Y otros quieren trabajar apenas lo suficiente para financiar una vida de distracciones.

Nosotros tenemos un amigo que escribe y da asesorías dos meses por año para financiar los viajes que hace durante los otros 10 meses. Él piensa que su vida está perfectamente equilibrada. El balance es una elección personal basada en lo que siente que es correcto para usted; en función de lo que desea de la vida, tanto a nivel personal como profesional. Con esa elección vienen las consecuencias. Cuando usted elige trabajar 80 horas por semana, también renuncia a cierta intimidad con sus hijos. Cuando escoge trabajar 35 horas por semana para estar más con su familia, también está renunciando a convertirse en un ejecutivo de alto nivel. No hay nada correcto o incorrecto aquí. Sólo elecciones individuales.

Una vez dicho esto, reconocemos que el equilibrio entre trabajo y vida privada es por lo general un asunto mucho más difícil para las mujeres con hijos. Para ellas, hay un periodo de alrededor de 15 años en sus carreras en el cual las elecciones que hacen no están ligadas con lo que desean de la vida sino con lo que es mejor para sus hijos. Ese periodo puede ser una época pesada, y las decisiones, así como las consecuencias son más complejas. Pero en relación con su pregunta más general, sí, es completamente posible ser un ejecutante superior y conseguir el equilibrio entre trabajo y vida personal. La mayoría de los ejecutantes superiores ya han hecho su elección y el trabajo es su prioridad. Pero su talento los ayuda a forjar una vida con sentido también afuera, con el equilibrio exacto que desean.

The New York Times Syndicate.

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