Televisa baraja sus cartas

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Jaime Mejía

Al parecer, Televisa no tiene prisa por resolver su truncado objetivo de controlar Univision, la mayor compañía de medios audiovisuales en español de Estados Unidos. Cuando la empresa mexicana presentó su plataforma alternativa de negocios para los próximos meses, Univision no estaba entre los planteamientos prioritarios de dicha estrategia.

El presidente de Televisa, Emilio Azcárraga Jean, no abre su juego. Se vienen jugadas reñidas. Hasta ahora, la movida más significativa fue cuando a Univision Communications la compró un grupo de inversionistas, encabezados por Haim Saban, por 12,300 millones de dólares (MDD). Se espera que las autoridades de EU aprueben la operación en 2007. Esa jugada dejó muchas interrogantes y la más evidente se refiere a Televisa, que, aparentemente, se quedará sin el canal que capta 70% del mercado hispano de televisión en EU.

Univision es un pastel apetitoso: es la quinta cadena más vista en ese país y la primera en un idioma distinto al inglés. ¿Qué hará Televisa para alcanzar sus objetivos de crecimiento en el mercado hispano de medios en Estados Unidos? Si no controla Univision, la principal cadena de televisión en español, ¿qué opciones estratégicas le quedan?

Plan de vuelo
Altos ejecutivos de la televisora mexicana han dicho que exploran opciones. En una conferencia con analistas, el vicepresidente ejecutivo, Alfonso de Angoitia, dijo que el grupo “tiene opciones potenciales para desarrollar relaciones de largo plazo, diseñadas para aprovechar las capacidades de Televisa, su contenido y su capital para construir una fuerza que sea líder en información y entretenimiento en el mercado hispano”.

Pero algunos creen que además de Univision, Televisa no tiene muchas opciones mientras exista un Acuerdo de Licenciamiento de Programación (PLA) entre Televisa y Univision, que impide a la mexicana vender contenido a otras empresas y que tiene vigencia hasta el año 2017. “Esto impide que Televisa haga planes definitivos por ahora”, asegura Eduardo Caballero, analista de la radio y televisión hispana.

El PLA se discute ahora en tribunales pues Televisa demandó a Univision por rompimiento. En marzo de 2007, un juez de distrito de Los Ángeles decidirá quién tiene la razón y ello podría cambiar el curso del mercado hispano. Televisa podría terminar vendiendo su contenido a otros jugadores.

En tanto, maneja otras opciones. Una de ellas es distribuir su contenido por internet, lo cual dependerá de otra decisión judicial que definirá si la distribución por esa vía también está restringida por el PLA. Muchos analistas y el propio grupo piensan que no y que efectivamente internet es un camino para crecer.

La empresa ya anunció su plataforma para ofrecer contenidos por internet (véase recuadro pág. 80), pero la salida al aire en EU está pendiente. Los analistas coinciden en que ése no es el gran mercado al que aspira Televisa pues no es del tamaño del mercado de publicidad en televisión en español en EU. El año pasado, el gasto en publicidad en televisión en español fue de 2,100 MDD, de acuerdo con TNS Media Intelligence, firma de investigación de mercados. Y se cree que pudiera crecer mucho más pues ese gasto publicitario aún no refleja el hecho de que la población hispana tiene un poder adquisitivo anual de casi 700,000 MDD, según un cálculo de la Universidad de Georgia.

Permanencia voluntaria
En lo que la mayoría de los observadores está de acuerdo es que tanto el Grupo Televisa como el grupo que encabeza Haim Saban están interesados en un acuerdo. “Para el grupo que controla Univision no tiene sentido el proyecto sin tener a Televisa. Sería difícil para ellos vender Univision si Televisa no está en un acuerdo”, dice Michael Kopelman, analista de Merrill Lynch. En parte, el éxito de Univision se debe a que los contenidos con los que domina su mercado le cuestan muy poco. Su costo de producción es de menos de 15% del gasto total, contra 45% de, por ejemplo, NBC. Ésa es la ventaja competitiva de Televisa en su relación con Univision, pues hasta ahora nadie ha logrado imitar con éxito esa dupla en la producción de contenidos.

Además, Univision cambiará sus perspectivas estratégicas. Bajo el control de fondos de capital privado, el horizonte de inversión cambia porque los fondos buscan crear valor en el negocio que compran para luego venderlo.

Según Kopelman, éste no es el típico negocio de capital privado en el que los fondos compran una compañía en un sector que se considera maduro o de bajo crecimiento. Univision es una empresa en desarrollo y por ello los fondos van a tener que seguir con una estrategia que les permita agarrar un pastel más grande en el mercado hispano.

Lo interesante y que aún está por verse es cómo van a crear valor adicional a corto plazo los fondos de capital privado. Normalmente, ese valor se obtiene mediante procesos de reestructuración y recorte de costos. En esa necesidad de crear valor, Kopelman prevé que Televisa será fundamental, ya que las dos compañías tienen mucha sinergia en sus operaciones. “Por ejemplo, pueden considerar la fusión de las operaciones de noticias. Las dos empresas tienen centros de noticias y tal vez podrían operar con uno solo y así ahorrar”, explica.

Por otro lado, los analistas tampoco descartan que el grupo de Saban le venda a Televisa una participación importante en Univision. Después de todo, los fondos de capital buscan rentabilidad para sus inversionistas.

Otro frente
Mientras en EU Telemundo, rival de Univision, presentó el programa de comedias Amor mío (coproducción con Televisa), en México espera que el gobierno abra las licitaciones para la conformación de una tercera cadena nacional de televisión. Con ello, Televisa enfrenta desafíos en su propio territorio, en un ambiente demasiado enrarecido, con amigos y rivales en ambos lados de la pantalla.

Sin ir más lejos, y a pesar del convenio con Telemundo con Amor mío, a fines de noviembre los noticieros de Televisa y TV Azteca difundieron información sobre un presunto control monopólico de Grupo Saba en la distribución de fármacos. Esa empresa pertenece a la familia Saba Ades, dueña de Grupo Xtra, la firma socia de Telemundo en la apuesta por la licitación de un canal abierto. Aunque muchos lo consideraron como un ataque a los Saba, TV Azteca declinó comentar el tema, mientras Televisa argumentó que se trató de un trabajo periodístico apegado a hechos reales.

No es raro en estos días colaborar y competir. Los fondos de inversión Thomas H. Lee Partners y Bain Capital Partners compraron Clear Channel Communications, la mayor cadena de estaciones de radio de EU, por 18,700 MDD. Lee Partners se asoció con Haim Saban para adquirir a Univision, en tanto que Bain iba de la mano de Televisa en la puja por la cadena hispana de televisión. Y por su lado, Clear Channel tiene una alianza en Estados Unidos con el grupo de medios mexicano en la radio y espectáculos en vivo. En México, Clear Channel es socio de Grupo Acir.

Entonces, si quiere, Televisa podría comprar mercado en Estados Unidos, todo a fuerza de cartera. A juicio de los analistas, la empresa sigue teniendo uno de los balances más sólidos de la industria, con márgenes operacionales de utilidad de más de 50% y está sentada sobre una montaña de efectivo (casi 1,500 MDD a finales de este año, según Merrill Lynch) que está a punto de aumentar en al menos 900 millones si y cuando se produzca la venta de su participación de casi 11% del accionariado de Univision, como lo anunció el grupo de Azcárraga Jean. “Además, desde el punto de vista de su portafolio, su ‘vaca lechera’, la televisión, no es ni mucho menos un negocio maduro, sino que está en pleno crecimiento”, dice Kopelman, de Merrill Lynch.

Wall Street está atento y con frecuencia le ha insinuado a la alta gerencia de Grupo Televisa que devuelva efectivo a sus accionistas mediante dividendos o recompras de acciones, algo que la empresa ya ha estado haciendo. Los inversionistas estarán muy atentos a que se defina cómo va a crecer Televisa en el mercado hispano, con un acuerdo con Univision o fuera de él.

La Bolsa de Nueva York mantiene el optimismo sobre la acción de Televisa. Tanto Kopelman como Patrick Grenham, de la división de análisis de Citigroup, coinciden en dar la recomendación de compra. Piensan que el mercado todavía no reconoce el valor de la acción de Televisa y, en consecuencia, debería apreciarse aún más. Merrill Lynch cree que el precio objetivo del ADR de Grupo Televisa debería estar más cerca de 29 dólares de lo que cotiza ahora en Nueva York. Entre septiembre y octubre, el precio de la acción aumentó 26% y durante noviembre la dinámica fue muy parecida. Falta ver la frecuencia que Televisa tome a partir de 2007.

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