Señor Q

Líderes inseguros, aspirantes bisoños y agobios sin razón.

ESTIMADO SEÑOR Q:
Recientemente fui ascendido para dirigir una de las divisiones en la empresa donde trabajo, que manufactura productos de limpieza. Reemplacé a nuestro ex jefe, un hombre sensacional –carismático, inteligente y experto en el mercado– que ahora supervisará todos los productos. Le escribo porque me preocupa la relación con mis ex compañeros, algunos de los cuales hacen referencias, no del todo sutiles, sobre lo maravilloso que era nuestro jefe y lo mal que empecé yo. Me siento inseguro y, en los días malos, incapaz de hacer mi trabajo.
Jefecito, DF

Querido Jefecito:
Nadie nace sabiendo cómo ser jefe, por lo que debes darte tiempo para aprender. Sin embargo, nadie tampoco tiene derecho a quejarse mucho. Recuerda que, como jefe, ahora tienes más libertad para poner reglas: si tu equipo no te responde, es tan culpa tuya como de ellos. El Señor Q te recomienda escribirles un correo a tus ex compañeros en el que, sin nombrar a tu adorado predecesor ni pedir explicaciones por los roces del pasado, expliques tu situación. Escribe como una persona normal, sin la jerga impersonal de los memos corporativos, y diles, siguiendo los consejos del consultor Michael Wade, algo así como: “Sólo puedo aprender mi trabajo mediante ensayo y error. Eso no es siempre malo. Algunas de mis responsabilidades sólo pueden aprenderse con experiencia. Además, ustedes saben que supervisar a ex compañeros es un trabajo muy duro. El apoyo que me den será crucial para que tengamos éxito”.
Epistolarmente, Q

ESTIMADO SEÑOR Q:
En una entrevista de trabajo, el mes pasado, me preguntaron si conocía cómo funcionaba un proceso de control de calidad, cuyo nombre no recuerdo. Puse mi mejor sonrisa y dije: “No, pero aprendo rápido”, creyendo que era una buena respuesta. Ninguno de los entrevistadores, dos hombres y una mujer, sonrió. La entrevista duró dos minutos más, me dijeron “eso es todo” y nunca más supe de ellos. ¿Es posible que esa respuesta haya arruinado la entrevista? ¿O pasó algo más?
Entrevistado y descartado, DF

Estimado Entrevistado:
“No, pero aprendo rápido” es un cliché que cualquier entrevistador con un par de años de experiencia ya ha oído decir centenares de veces a candidatos y candidatas con buenas intenciones, irregulares calificaciones y un volátil apego a la realidad. Hoy esa frase prácticamente se ha convertido en un lugar común, y la mayoría de los especialistas en entrevistas sugiere evitarla, porque no hay manera de probarla. Por tu pregunta supongo que eres joven y que no tenías la menor idea sobre qué te estaban preguntando. En ese caso, tus posibilidades de ser contratado ya eran pocas, porque es posible que la empresa estuviera buscando a alguien ya preparado para trabajar con ese proceso. En el futuro, cuando te pregunten algo así, intenta relacionarlo con alguna cosa con la que sí estés familiarizado, o usa un ejemplo del pasado: “No, no conozco el proceso, pero, ¿es similar a esta otra cosa que hice en esta empresa el año pasado?”, o “¿Es un proceso para cumplir con determinadas normas de certificación?”. Busca respuestas que muestren no sólo tu entusiasmo sino también tus calificaciones, tu capacidad para solucionar problemas y para escuchar atentamente las preguntas que se te hacen. Tu respuesta no arruinó la entrevista, pero fue probablemente la prueba que necesitaban los entrevistadores para descartarte como candidato.
Anti-espontáneo, Q

ESTIMADO SEÑOR Q:
Mi jefe es un cabrón, mis compañeros son todos idiotas, el monitor que miro todo el día no tiene protección para los ojos, en mi oficina no hay ventanas y la comida disponible es malísima. Eso es todo. Sólo quería desahogarme.
Desolado, Monterrey

Querido Desolado:
Pocas personas tienen derecho a quejarse de la dureza de sus empleos. Al Señor Q no le parece que sea tu caso. ¿Tu jefe es imbécil? A mucha gente le ocurre lo mismo. ¿Tienes problemas con tus compañeros? Habla con ellos, o quizás el problema seas tú mismo. Compra una protección para tu monitor, llévate el almuerzo desde tu casa y deja de quejarte, porque eso no te llevará a ningún lado.
Desahogado, Q

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