A la fuerza

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Leonardo Peralta

Para miles de fanáticos del sistema operativo Linux, la noticia fue como presenciar un abrazo entre el emperador Palpatine y Luke Skywalker. El pasado 2 de noviembre Novell (que cambió el desarrollo de software para redes y bases de datos por las aplicaciones basadas en Linux y esquemas de código abierto para mercados corporativos) anunció junto con Microsoft una serie de acuerdos para trabajar en conjunto durante los próximos cinco años.

El acuerdo incluye la compra de licencias de Suse Linux Enterprise (la versión de Linux hecha por Novell para el mercado empresarial) por 240 millones de dólares. Pero también establece que Novell podrá utilizar patentes de la compañía de Bill Gates para programar software de virtualización (una especie de emulador para que las aplicaciones corran en un sistema operativo distinto para el que fueron creadas) y protocolos que permitan el diálogo entre las plataformas Linux y Windows.

Aunque las razones de tal cambio de actitud no han sido reveladas, para Joel Barrios, director operativo del portal LinuxParaTodos.net, las cosas son evidentes: “En el mercado de servidores, el crecimiento de Microsoft ha disminuido mientras que la participación de Linux ha aumentado. Para ellos (Microsoft) representa un paso para mantener, a través de Suse Linux Enterprise, su presencia en el mercado de servidores frente a otras como Oracle, de la que se especula podría crear su propia versión de Linux para colocar allí sus productos”.

Todo lo anterior, dice Barrios, dentro de una tendencia mundial donde “las empresas prefieren hacer inversiones en el hardware, y optar por software libre”.

Más allá del desarrollo de productos está un tema que facilitará la buena convivencia. “Novell no sólo es dueño de Suse, sino también del código fuente de Unix, fundamento de Linux”, asegura José Luis Chiquete, vicepresidente de Normatividad y Estándares de la Asociación Mexicana de Software Libre. Con esta estrategia, Microsoft se libra de posibles litigios por violación de patentes, que a principios de la década hicieron que empresas como SCO demandaran a IBM y a Novell arrastrándolos a desgastantes y complejos juicios.

Por si lo anterior fuera poco, Microsoft se compromete a enfocar sus esfuerzos de desarrollo en Linux exclusivamente a través de las implementaciones de Novell, además de colaborar en el mercadeo y venta de los productos que nazcan de esta asociación de aquí a 2012. Un gran cambio de paradigma, considerando que Microsoft nunca fue un gran entusiasta del desarrollo de software basado en la colaboración de personas que ofrecen su trabajo por el gusto de hacerlo y lejos del lucro financiero.

Entre la comunidad de desarrolladores de Linux se habla de algunas posibles amenazas, “cualquier desarrollador de software libre que no trabaje al amparo del acuerdo entre Microsoft y Novell se encuentra en peligro de ser demandado”, menciona Chiquete, una espada de Damocles que genera incertidumbre entre los programadores.

El camino libre
A mediano y largo plazo, esta alianza indica senderos interesantes. De acuerdo con el directivo de la asociación ,“una de las nuevas prioridades en el mundo del software es la interoperabilidad, por lo que una parte de los convenios incluye la cooperación para crear formatos comunes de datos que puedan ser leídos y modificados sin importar el sistema operativo”. Una tendencia que se hará visible cuando un formato de documentos llamado ODF (Open Document Format) se haga público próximamente y compita con los conocidos formatos .doc, .xls y .ppt, de Microsoft, sólo que en un ambiente libre de plataformas, lo que liberaría a millones de usuarios de la necesidad de emplear la suite Office.

A futuro, las implicaciones de este acuerdo podrían ser impactantes. Chiquete dice que, “considerando el crecimiento de Linux como un sistema operativo cada vez más popular, quién sabe si a la larga productos como Office podrían hacer su aparición en versión para Linux”.

Dicha suposición implicaría mucho más: el fin del sistema operativo Windows como el negocio más importante de las huestes de Bill Gates. Chiquete afirma que “en el último año Microsoft ha estado haciendo contrataciones importantes de desarrolladores de software libre.

Con Windows Vista, Microsoft está haciendo una apuesta arriesgada que quizá no pueda ganar, sobre todo considerando que en 90% de los casos implantar este sistema implicará la adquisición de hardware nuevo, máquinas más poderosas que puedan correr las aplicaciones, mientras que las diversas versiones de Linux pueden realizar la mayoría de las funciones que hace Windows con una cuarta parte de los recursos computacionales y con una interfase cada vez más avanzada y sencilla de usar.

Sólo el tiempo determinará con precisión los alcances precisos de este acuerdo que se anunció tempestuosamente y que no se ha detallado. En tanto, los stormtroopers de Bill Gates marchan junto con las fuerzas rebeldes Linux para la conquista de la galaxia computacional.

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