El triple play avanza a primera

Comunicarse, navegar y ver TV con un solo proveedor depende de inversiones y no de regulaciones la inversión de las cableras en 2008 para ofrecer el servicio es de 200 mdd, según Canitec.
Marcatel es una de las empresas que ya ofrece triple play en  (Foto: )
Por Mariano Garza-Cantú

Cada vez que Bernardo Martínez, un profesionista independiente, prende la tele, su proveedor de contenidos lo bombardea con anuncios de servicios de internet y telefonía fija.

Martínez tiene su oficina en casa y piensa que le convendría tener varios servicios con el mismo proveedor, a un menor precio (el paquete, llamado triple play, reduce en 40% el precio total) y una sola factura.

Pero también duda, porque no sabe cómo es que su operador de cable de pronto le ofrece telefonía e internet. “¿Es confiable?”, pregunta.

Esa duda prevalece en la industria de las comunicaciones en México desde hace tres años, cuando se comenzaron a delinear los ‘Acuerdos de Convergencia’, por medio de los cuales las redes de las cableras, las telefónicas y las cadenas de TV (abierta y de pago) pueden competir entre sí, con los mismos servicios.

“Todo esto implica un esfuerzo considerable de inversión en infraestructura”, dice Alejandro Puente, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Telecomunicaciones por Cable (Canitec). “Y es necesario transformar la red en bidireccional –porque los servicios de internet y de telefonía son interactivos–, así como adquirir e instalar los equipos de control y administración para estos servicios en la cabecera o Centro de Recepción y Control de las redes de cable”.

Según José Manuel Mercado, analista de consultoría de Frost & Sullivan, una firma de investigación, actualmente la red entera de telecomunicaciones en México está totalmente digitalizada, lo cual permite atacar el mercado de la convergencia sin más restricción que la que el mercado pueda dictaminar.

“Con base en los ‘Acuerdos de Convergencia’, el rol de las telecomunicaciones en la economía se reforzará por la entrada de nuevos competidores”, dice Mercado. “Esto dependerá del trabajo de los reguladores, encargados de asegurar la adhesión de las compañías a las nuevas reglas del juego”.

La aspiración de Bernardo Martínez, que espera pagar menos por ver televisión cerrada, navegar por la red y comunicarse, es que las proveedoras de estos servicios desembolsen enormes cantidades de dinero en equipo.

Sólo en módems y dispositivos llamados softwitch (que permiten los enlaces entre las líneas telefónicas por medio de software), se pueden gastar más de 800,000 dólares a fin de cubrir una región del mercado mexicano. Además, los proveedores deben pensar en desplegar sistemas de facturación y administración de los servicios.

“Para ofrecer el triple play, independientemente de si la empresa es operador de cable o fijo, es necesaria una gran inversión para modernizar y expandir las redes”, dice José Otero, presidente de Signals Telecom, consultora en telecomunicaciones.

Según el especialista, las cableras tienen el reto de actualizar sus redes para ofrecer velocidades de ida y vuelta similares a las que ofrecen, con sus redes DSL 2, las telefónicas fijas.

Y éstas, agrega, deben actualizar sus redes de cobre para optimizar la velocidad de sus conexiones de banda ancha.

Jugadores como Maxcom ofrecen otra salida, que es la televisión de paga vía protocolo de internet (IPTV), con la que busca competir contra la televisión satelital (Sky y en breve Telmex, vía una alianza con Multivisión).

Pero no sólo las empresas proveedoras de servicios tienen que invertir en sus redes. En casa, los clientes potenciales de triple play tienen que invertir en módems y adaptadores multimedia.

“Un paso más es la negociación con los operadores tradicionales de telefonía, principalmente con Telmex, de los convenios de interconexión para poder cursar tráfico telefónico entre ellos y establecer los enlaces de interconexión necesarios”, agrega Puente.

Y, finalmente, las inversiones, que, de acuerdo con el líder de Canitec, dependen de distintos factores, entre otros, la extensión de la red y el número de suscriptores de cada servicio.

“Todo mundo quiere ser un proveedor integrado y busca la mejor manera de hacerlo, ya sea directamente o asociado con otro proveedor. Antes de los ‘Acuerdos de Convergencia’, de manera inexplicable se forzó a los cableros a aliarse con operadores de telefonía fija para ofrecer triple play, que es la misma figura que Telmex contempla con MVS”, agrega Otero.

La telefonía es un servicio cuya disponibilidad, por norma, debe superar a la de TVN de paga; debe ser superior a 99.99% del tiempo, lo que implica inversiones millonarias en equipo de monitoreo y de respaldo de todos los elementos de la red.

Dado el costo de un softswitch, en las redes pequeñas no se pueden justificar inversiones tan elevadas debido al bajo volumen de suscriptores. “Asimismo, el costo de los enlaces de interconexión hace imposible que los pequeños operadores puedan ofrecer servicios de telefonía por cuenta propia, y algunos operadores pequeños están realizando alianzas con los grandes para proveer telefonía a través de una asociación estratégica”, subraya Puente.

La situación del mercado de las cableras en México refleja lo que sucederá en casi todo el mundo. Al hablar de zonas geográficas de concesión y ver a las cableras, hay una gran diferencia con las concesiones tradicionales e históricas de telecomunicaciones porque con las segundas la zona de cobertura es más amplia, explica Otero.

El negocio de una cablera es más concentrado, por eso, en algunas ciudades se encuentran dos o tres cableras, y cada una actuaba como monopolio, pero en la mayoría de los casos no se contaba con un competidor, precisa.

Así, explica Otero, el proveedor de cable que actuaba en determinada zona, sería el único proveedor de TV restringida en alguna ciudad, además del proveedor satelital.

Cableras convergentes

La inversión inicial para una cablera puede ser onerosa, pero la operación es más barata. Y la recuperación de la inversión puede ser interesante.

En un ejercicio avalado por Stratus, proveedor de equipo y soluciones para firmas de telecomunicaciones, una cablera de una ciudad mediana cobra en promedio 200 pesos a sus suscriptores por el servicio de televisión. Si tiene 40,000 abonados, su ingreso será de 8 millones de pesos mensuales.

En el caso de MVS, por ejemplo, la firma tiene unos 700,000 usuarios en su sistema de televisión por microondas, mismos que le ingresan 100 pesos por usuario, aproximadamente cada mes. Eso le da un flujo de efectivo de más de 7 millones de pesos.

Pero lo que las empresas de televisión de paga buscan es que sus clientes les contraten servicios adicionales (telefonía, internet o ambos).

Un estudio realizado por The Intelligence Competitive Unit revela que el promedio de gasto mensual por una canasta de servicios triple play en México es de unos 300 pesos más el pago de televisión.

La inversión, así, tiene un potencial de recuperación muy rápido, posiblemente menos de un año, incluyendo la reconversión de infraestructura y los contratos de interconexión.

Este ejercicio utiliza cifras aproximadas, que sirven para entender la dimensión del negocio.

El verdadero reto está en los servicios de telefonía, porque se requiere un conocimiento técnico más especializado para interconectarse con otras telefónicas y manejar equipos de administración y de telecomunicaciones más complejos.

Esa operación más sofisticada obliga a tener recursos humanos mejor preparados: técnicos especializados en telefonía bien remunerados, explica Javier González Gasque, director de Nuevos Servicios de Stratus.

Aquí se encuentra el punto clave, porque el servicio de televisión de paga no es crítico. Si se pierde la señal, la gente no estará contenta, pero tampoco pasará nada grave.

En cambio, con la telefonía, la gente espera un servicio de muy alto nivel, y de hecho, la Cofetel lo exige para otorgar los títulos de operación.

Proveer este servicio representa un riesgo mayor, porque si las llamadas no son de calidad y entran con ruido o se caen o no se completan, entonces la gente puede no contratar el servicio y la empresa puede perder su inversión y hasta a sus clientes, porque habrá más competencia y otras compañías que ofrecen los tres servicios, inclusoTelmex, que eventualmente lo hará.

El nuevo orden

Según Puente, el servicio de televisión de paga sigue siendo el de mayor participación en los ingresos de los operadores de cable.

Sin embargo, año con año el porcentaje de participación se reduce a favor del acceso a internet de banda ancha y de la telefonía. Select, una firma de investigación de mercado, dice que el acceso de banda ancha es ya más de 65% del mercado mexicano.

“En un futuro cercano –entre dos y tres años– la TV de paga podría dejar de ser el principal generador de ingresos para los cableros, así, además de la telefonía y el acceso a internet, generan ingresos por servicios digitales avanzados, como videojuegos, música digital, video bajo demanda (VOD) y televisión de alta definición”, dice Puente.

Cuando se tiene una innovación tecnológica que otros pueden ofrecer, como sucede ahora que el operador fijo ofrece televisión –y que también es un operador más grande, con mayor cobertura y mayor economía de escala–, forzará a los cableros a concentrarse más y se darán fusiones o adquisiciones. “Los que no sigan este rumbo, eventualmente desaparecerán”, sentencia Otero.

Aunque Puente señala que es peligroso tratar de adivinar el futuro, es probable que algunos operadores que no modernicen sus redes y ofrezcan más servicios, se aislarán y verán poco a poco la merma de sus ingresos ante las ofertas más atractivas y variadas de sus competidores.

Así, no extraña la consolidación, encarnada en las grandes inversiones que ha hecho Televisa, comprando cableras y telefónicas por todo el país.

Y las cableras no se quedan atrás. Su inversión se calcula en 200 millones de dólares este año para ofrecer servicios de triple play, llegando a la fecha a unos 150,000 suscriptores, según la Canitec.

El petate del muerto

En los últimos dos o tres años que marcan la revolución de la convergencia de medios y plataformas de comunicaciones en México, tanto cableros como Telmex han exagerado el peligro que se representan mutuamente. Los cableros arguyen que con ofertas de televisión (como su oferta IPTV con Prodigy Media, o comprando cableras, como en Sudamérica) Telmex alcanzará una gran tajada del mercado de televisión de paga. En sentido inverso, Telmex se queja de que los cableros le robarán una gran parte de su participación en el mercado de la telefonía.

“Ninguna de las dos aseveraciones es cierta”, dice Otero. Y abunda: si Telmex ofreciera solamente IPTV no tendría un crecimiento muy rápido, como sucede en Europa y América Latina, donde los operadores fijos que lanzaron un servicio de televisión por internet no tuvieron un crecimiento rapidísimo.

Donde Otero sí ve una oportunidad para Telmex es en su alianza con MVS para ofrecer televisión vía satélite (y en la que también participa el gigante gringo Dish Networks). “Podría haber un crecimiento del mercado más acelerado al competir en precio”, dice el analista.

Otero finaliza: “Para nosotros siempre ha sido claro que los cableros de México tenían que ofrecer directamente telefonía. No permitírselos era proteger a Telmex; y en el mismo tenor, Telmex tenía que ofrecer televisión de paga, de no ser así, resulta en anomalías regulatorias que afectan a los ciudadanos”.

“Todo esto implica una considerable inversión en infraestructura”.
Alejandro puente, presidente de la Canitec.

“(Triple play) obliga a tener recursos humanos mejor preparados”.
Javier González, director de Nuevos Servicios de Stratus.

LOS MÓVILES, INMÓVILES

De acuerdo con José Otero, de Signals Telecom, Telcel no busca ofrecer
triple play
, aunque podría, a través de su licencia en 1900 mhz de telefonía
móvil.
En tanto, Telefónica directamente no puede ofrecer telefonía fija, y no
podrá hasta que haya un cambio regulatorio, aunque puede revender
capacidad, como hace con Maxcom en su oferta de
cuádruple play. Con
todo, realiza pilotos de un sistema llamado telefonía inalámbrica fija, y
Iusacell es un operador que está restringido en cuanto a los servicios que
ofrece.
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