Terapia de colores contra la recesión

Entre nubarrones, los fabricantes recurren a colores brillantes para persuadir a los consumidor ¿podrán los tonos vibrantes aumentar las ventas y combatir las grises cifras?
Los colores para esta temporada están para llamar la atenció
Parija B. Kavilanz
NUEVA YORK -

Ante el cielo plomizo de la recesión, empañado por nubes grises que amenazan los negocios, las empresas de productos de consumo (desde autos hasta electrodomésticos, ropa e informática) están recurriendo al color para salir del bache.
 
Colores vibrantes e intensos, azul, naranja, verde, un rosa atrevido e incluso el amarillo, están invadiendo las tiendas a lo largo de Estados Unidos. “Los colores actúan como una terapia para los minoristas cuando la economía anda mal, como lo hacen las mujeres cuando están tristes: se maquillan” explica el especialista Tom Julian.
 
Como ejemplo, la nueva colección de bolsos Coach viene en tonos verde, morado y caoba. Los lavavajillas de LG aparecieron estos meses en dos colores: azul y verde, e incluso el horno lleva un azul brillante en su interior.
 
“Las empresas se dan cuenta de que tienen que dar al consumidor un incentive añadido para que se decida a gastar su dinero” afirma Marshal Cohen, analista en jefe de estudios de mercado para la firma NPD Group. Y el color es una buena estrategia, “Durante la última recesión veíamos verdes y naranjas por todas partes, pero en ciertos productos, no tan generalizado como hoy” agrega.
 
El color, sin embargo, no parece haber impulsado las cifras en la crisis de 1990-91, donde las ventas al por menor sólo aumentaron un 0.5% (1.85 billones de dólares) antes de recuperarse en 1992, con un alza del 5% (1.95 billones de dólares). Aún así, los fabricantes no se dan por vencidos.
 
Las automotrices, por ejemplo, están sacando al mercado colores brillantes para aumentar las ventas. General Motors lanzará un Chevy Corvette en azul metálico, y un Pontiac Solsitice GXP en amarillo. La versión naranja metálico del Hummer H3 de GM representa el 8% de las ventas totales del H3, algo alentador. Y a pesar de que los colores poco convencionales cuestan más, “la gente está dispuesta a pagar por algo especial y les da una sensación de orgullo sobre su propiedad” explica Cohen.
 
Gerald Celente, director de estudios de tendencia en el Trends Research Institute, explica que esta moda colorida adoptada por los fabricantes en épocas difíciles “es una medida inteligente y oportuna. Las personas quieren alegrarse cuando la economía está de capa caída. El mejor momento de la música se vivió en la Gran Depresión, con el swing.”
 
Agregar color es una medida relativamente barata para aumentar las ventas y el tráfico en los centros comerciales, siendo que ambas actividades están en franca tendencia bajista. Celente afirma que los negocios pueden atraer a los consumidores mejorando el ambiente de las tiendas, a través del color y de la música.
 
Los productos electrónicos también se suman a esta ola, la directora de marca en Memorex, Carla Pihowich, reconoce que la empresa está inyectando más color que nunca a todas las líneas de productos. “Es una manera de crear una oportunidad de venta en tiempos difíciles. Es una estupenda estrategia que apela el estilo personal de cada cliente” declara.
 
¿Cuánto tiempo durará esta tendencia? “No es de corto plazo, seguirá durante la desaceleración y la recuperación” sostiene Marshal Cohen.

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