Cómo cumplir tu propósito de hacer ejercicio: bebe cerveza

Los estudios muestran que las personas que beben con moderación tienden a hacer más ejercicio; beber alcohol y hacer ejercicio puede tener efectos en las mismas sendas neurales del cerebro.
cerveza ab InBev  (Foto: Getty Images/ Archivo)
Jen Christensen
(Reuters) -

Tener el abdomen marcado podría beneficiarte si compartes unas cervezas con tus amigos. La cerveza (o cualquier bebida alcohólica), si se consume con moderación, puede ser una buena motivación para que la gente siga haciendo ejercicio. Los científicos todavía tienen que hacer más investigaciones para descubrir cuál es la relación, pero varios estudios indican que las personas que beben con moderación tienden a hacer más ejercicio que los abstemios.

Mike Zamzow, maestro cervecero y propietario de la cervecería Bull Falls en Wisconsin, Estados Unidos, cree que los ejercicios conocidos como burpees y la cerveza serán una combinación ganadora para los fans de su negocio. A partir de la próxima semana se llevará a cabo en Bull Falls una clase llamada Butts and Beers (traseros y cerveza), una sesión de ejercicios que combina algunos ejercicios cardiovasculares con yoga y cerveza.

No habrá ejercicios de barra en la clase, pero al final te darán una cerveza. Zamow tuvo la idea cuando supo de una clase de yoga en una cervecería de Minnesota, Estados Unidos. Ya ha tenido éxito con el paquete de ejercicios y cerveza. En una carrera de cinco kilómetros que organizó Bull Falls (con barriles de cerveza al final) se recaudaron 17,000 dólares (unos 289,000 pesos) para el evento Never Forgotten Honor Flight del año pasado.

Zamzow cree que esta clase de ejercicios ayudará a la gente a cumplir sus propósitos de Año Nuevo de estar en forma.

"Tal vez haya quien venga a la clase y que descubra que no está hecho para esto, pero cuando entran a la cervecería, sus compañeros lo animan a persistir", dijo Zamzow. "Eso no pasaría en una clase regular en la que usualmente terminas con tu rutina y te subes a tu auto".

Zamzow podría haber dado en el clavo. En estudios previos se ha demostrado que la presión positiva de los compañeros es un motivador excelente.

Lo mismo ocurre con el factor celebración. Es común ver que los equipos comparten una bebida fría después de ganar. "Pero ni siquiera tienes que haber ganado, quieres celebrar, tal vez te sientes bien por el ejercicio y quieres continuar con esa sensación en el bar", dijo Leigh Leasure, profesora asociada y directora del laboratorio de neurociencias conductuales de la Universidad de Houston, Estados Unidos.

Leasure fue coautora de un estudio en el que se analizó la relación entre el ejercicio y el alcohol y las investigaciones existentes al respecto.

Ha habido muchas investigaciones sobre cómo beber con moderación es benéfico para el corazón. Beber una copa de vino a diario es parte de la dieta mediterránea que muchos médicos recomiendan a los pacientes como forma saludable de comer. En algunos estudios se ha analizado a la cerveza como alternativa a las bebidas deportivas (los nutrientes del lúpulo y el azúcar podrían funcionar si se agregara sodio y se redujera la concentración de alcohol).

Aunque en un estudio se determinó que consumir alcohol después de hacer ejercicio puede frenar la recuperación, los beneficios podrían superar a las desventajas. No obstante, las investigaciones sobre los factores que motivan a la gente que bebe a hacer más ejercicio son más limitadas.

Una de las teorías es que el alcohol y el ejercicio afectan a las mismas sendas neurales del cerebro. "Hay muchas similitudes en cuanto a la forma en la que el cerebro reacciona al ejercicio y al alcohol", dijo Leasure. El cerebro secreta dopamina y endorfinas en ambos casos. "Eso hace que te preguntes que si la gente se siente bien cuando hace ejercicio y si la gente se siente bien cuando se toma un trago, tal vez quieres seguir buscando esa sensación".

Eso ocurre, desde luego, si la gente hace ambas cosas con moderación. Si crean una dependencia a cualquiera de los dos, el cerebro no reacciona igual, de acuerdo con Leisure. Ella y sus colegas pretenden estudiar la relación entre ambas actividades en estudiantes universitarios.

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Además del motivo de la celebración, se preguntan si la gente también hace ejercicio después de beber alcohol por culpa. Puede ser que planeen tomar unos tragos después o que hayan bebido antes y quieran hacer algo para enmendarlo. La gente puede hacer ejercicio para equilibrar todas las calorías del alcohol que consumieron la noche anterior, ya que nadie quiere tener una "panza cervecera". Finalmente, creen que la gente podría beber motivada por la idea de que si trabajan duro, merecen una buena parranda.

"Insistimos en que esto es con moderación", dijo Leisure. "La idea básica es que esto no es algo por lo que la gente deba preocuparse y que es bueno saberlo, especialmente si quieres tomar una decisión informada respecto a beber alcohol y hacer ejercicio".

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