Empaques que marcan tendencia

Sus nuevas características cambiarán los esquemas tradicionales de distribución y almacenamient
En México la industria del envase y embalaje se valora en 49
Luis Castro

Extender la vida útil en anaquel de un producto, alertar cuando éste se abre; detectar bacterias o cambiar de color según la temperatura; consumir menos energía; ser biodegradables y reciclables son algunas de las características de los empaques “inteligentes” y “activos”, los cuales se han convertido en alternativas de uso para las industrias alimentaria y farmacéutica, por ejemplo.

Aunque estos envases pueden ofrecen al consumidor comodidad, calidad y seguridad, su uso aún no se ha extendido masivamente, sin embargo, de acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Envase y Embalaje (AMEE), ocuparán los anaqueles de las tiendas en el corto plazo debido al desarrollo de tecnologías como las etiquetas de información por radio frecuencia (RFID, por sus siglas en inglés).

De hecho, en México la industria del envase y embalaje se valora en 490 mdd y crece a un ritmo de 2.7% al año.  El vidrio es el material más utilizado al representar 33% de mercado, seguido del papel (26%), plástico (16%), madera (14%) y metal (11%). Del total producido, 50% se usa en alimentos, 25% en bebidas y el restante 25% está repartido entre otros sectores.

Estas cifras señalan a la industria alimentaria como la principal consumidora, por lo que el uso de los envases “inteligentes” y “activos” se centra en la necesidad de protección y conservación del alimento tanto de daños mecánicos durante su manipulación como del deterioro debido a los diferentes ambientes por los que pasa el envase durante su distribución y almacenamiento, ade-más de proporcionar información del producto.

Si bien actualmente el uso de este tipo de envases dentro de la industria alimentaria en México no rebasa 30%, se espera un incremento anual durante los próximos años de alrededor de 10%.

En este sentido, José Martínez, director para Latinoamérica de Packaging Machinery Manufacturers Institute (PMMI), señaló que las tendencias indican crecimiento en el uso de estos envases, pues responden a las condiciones de conservación y características de los alimentos, incluso, ya los hay con voz y sonido.

Por su parte, en la industria farmacéutica el uso de este tipo de envases se ha vuelto una constante para regular aspectos como la temperatura, la cual debido a los cambios pueden resultar dañina para algunos productos. En este sentido, algunos materiales con cambio de fase (PCM, por sus siglas en inglés) son utilizados como estabilizadores que cambian de fase para absorber temperaturas extremas. 

De igual manera el uso de tintas sensibles a la temperatura en etiquetas o en superficies primarias de empaque también pueden proveer confirmación visual de que la integridad del producto no ha sido alterada. Estas tintas cambian de color, se hacen visibles o invisibles cuando ha ocurrido un cambio en temperatura que pueda dañar al producto. 

Por otro lado, hay una división de envases con cualidades destacadas: Los "retortables", son recipientes resistentes laminados con tres o cuatro películas de materiales como poliéster, nylon, polipropileno y aluminio, que permiten conservar los alimentos por un periodo similar a los enlatados. Estas condiciones los ubican dentro del rubro de “activos”.

Esta división de plásticos tiene casi 10 años en el mercado, pero lo costoso de la maquinaria para producirlo hacía poco accesible su fabricación entre los industriales nacionales. Hoy en día, es una opción accesible para quienes quieren apostar por sus cualidades. En América Latina, el sector ha mantenido un ritmo de crecimiento anual los últimos cinco años de entre 15 y 17%.

De acuerdo con Jorge Maquita, de la empresa Packinnovation, los "retortables" ofrecen conveniencia para abrir el empaque, mejor sabor y textura en los alimentos empacados y mejor apariencia en anaquel. Aseguró que el potencial en México para el desarrollo de estos envases incluye productos como salsas, frijoles, tamales, sopas preparadas, atún, vegetales, arroz y lácteos.

El Centro Nacional de Metrología (CENAM) señala dentro de su informe “Perspectivas y Retos del Sector Alimentario en México” que, en el período de 2005 a 2010, habrá un incremento de la industria alimentaria en la utilización de tecnologías de conservación de alimentos como “envases activos” o “inteligentes” para usarlos en combinación con atmósfera modificada.

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