Más que biodegradable

Una ventaja es que cuesta 15% menos.

El lanzamiento masivo de nuevos productos de consumo durante 2006 requirió de la creación de 182,000 envases, por lo que algunas empresas dedicadas al empaque y embalaje enfrentan el reto de fabricar recipientes innovadores en diseño, resistencia pero, además, que sean amigables con el ambiente.

Grupo Mexicano y Proyectos de Manufactura (GMPM), ubicado en Guadalajara, Jal., es una empresa que se dedica al negocio de pulpa de papel moldeado. “Nuestros productos son biodegradables; utilizamos tecnología china y maquinaria canadiense para la reutilización de desechos de papel y cartón en 80 y 20% respectivamente”, señaló en entrevista Juan Carlos Aguayo, director comercial del grupo.

Hizo énfasis en la facilidad con la que se obtiene la materia prima y la rapidez con que se fabrican sus productos: “La materia prima la obtienes de los cartoneros, distribuidores de periódicos, etcétera y el proceso de fabricación tiene una duración de 26 minutos aproximadamente”.

Lo mejor es que la ventaja competitiva radica en que hay cero desperdicio durante todo el proceso, ya que si el artículo presenta algún defecto es regresado al molino donde se procesa.

El valor agregado de este producto –afirma el directivo– está en que es biodegradable, ya que puede llegar a descomponerse en un periodo de 30 días y su costo significa un ahorro de 15% en comparación con los empaques de poliestileno.

En México el consumo de papel y cartón para la fabricación de empaques ocupa el primer lugar. En 2005, aumentó su valor de producción 7.2% al punto que empresas del cluster eléctrico de Guadalajara como Jabil y Sanmina-SCI, han comenzado a considerar el uso de materiales biodegradables como una estrategia sustentable.

El directivo señaló que la empresa estima ganancias de un millón de dólares para este 2007, es decir, cinco veces el monto de inversión de este año.

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