Industria del calzado, un diagnóstico

Hay quienes ya se salieron de la caja y se han lanzado a recuperar el mercado nacional.
Marianela Mateos

Luego de ser una de las industrias más sólidas del país, desde hace una década la industria mexicana del calzado ha ido cayendo a niveles alarmantes. El escaso apoyo para la obtención de créditos para adquirir maquinaria de punta — en parte por la falta de una cultura financiera orientada a políticas de endeudamiento y a la correcta presentación de planes de negocio que se muestren viables— y la invasión de calzado chino de forma ilegal ha sido las principales razones de este decremento.

Si lo que se quiere es tener un panorama real de nuestras posibilidades de competencia contra los fabricantes asiáticos, europeos o de cualquier otra región del mundo, se tiene que reconocer que nuestra lucha es contra volúmenes de producción mucho mayores a los que nuestra industria registra; marcas bien posicionadas en el comprador (como es el caso de las italianas), y el cuasi inevitable contrabando de mercancías.

Este 2007 puede ser decisivo para que empresas, cámaras y gobierno logren acuerdos e implementen nuevas estrategias de desarrollo, o la industria recibirá la estocada final, ya que en diciembre se llevará a juicio internacional toda la documentación que evidencie las prácticas desleales de China para introducir su mercancía al país. De ganarse el caso, el dragón asiático deberá pagar cuotas compensatorias más rígidas a fin de reducir la desmedida importación.

Pero si bien las cuotas arancelarias son en sí mismas un tema en el cual se debe poner atención cuando se habla de competencia desleal, también es importante mencionar que los problemas de la industria no yacen únicamente en esta cuestión, sino en temas de innovación, desarrollo de producto (diseño y marca), capacitación del personal de planta orientada a incrementar la productividad y enfoque hacia a la exportación de producto a los grandes mercados.

TIERRA DEL ZAPATO
Los orígenes de la fabricación de calzado en México no son bien conocidos, pero existen registros de zapateros desde el siglo XVII y durante toda la Colonia. Desde entonces y hasta ahora, el estado de Guanajuato, y de manera particular la ciudad de León, ha tenido una reconocida tradición.

La consolidación de la industria del calzado en El Bajío vino con la Segunda Guerra Mundial, siendo Estados Unidos (EU) uno de sus principales consumidores. Para 1941, en León se contaba con 1,315 establecimientos dedicados a esta actividad, ocupando en total a 19,940 personas, esto es, 47.39% del Población Económicamente Activo (PEA) registrada hasta ese año en dicha entidad. Con la recuperación de la posguerra de Norteamérica y de los países europeos en la posguerra, el ingreso al mercado foráneo fue decayendo, ya que los industriales nacionales no se ajustaron a la competitividad internacional, dado que la inversión para la generación de tecnologías que pudieran ser explotadas comercialmente era muy limitada, y los apoyos para éstas, lejos de incrementarse, se han estancado, por lo que ha tenido que concentrar sus ventas en el mercado doméstico. Mientras que en países como Brasil, China, India y España se aplican recursos superiores o cercanos a 1% de su Producto Interno Bruto (PIB), en México se invierte sólo 0.4%.

De la década de los 50 a los 90, la industria mexicana del cuero y calzado registró una crisis, con tendencia a la baja, por lo que cada vez se distanció más de la trayectoria ascendente de la industria manufacturera y en general de la economía del país.

Entre 1989 y 1990, se producían en el país 70 millones de pares al año y el empleo directo arrojaba 73,439 trabajadores en Guanajuato. Para volver al mercado internacional y posicionar a México como productor de alto valor hubo que tomar acciones, como articular esfuerzos entre empresarios, gobierno, cámaras y centros de investigación. Fue en la década de los 80 que los organismos empresariales consolidaron su unificación, fortaleciendo su actividad hasta alcanzar grandes logros, incluyendo a la Coordinación del Fomento al Calzado del Estado (Cofoce), el Consejo Nacional de Cámaras de Calzado, Curtiduría y Proveeduría (Concalzado), la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Jalisco (CICEJ), la Cámara Nacional de la Industrial del Calzado (Canaical) y la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG), la cual ha desarrollado varios programas para conducir y dar hegemonía a la industria, como el Procic3 y el Procic3 + Visión 20/20.

Por su parte, en 1993, el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari promovió adicionar cuotas compensatorias a China, país que no pertenecía a la Organización Mundial de Comercio (OMC), y las cuales han tenido revisiones quinquenales. Según José Antonio Abugaber, presidente de la CICEG, "en la última revisión, realizada en 2002, la industria no entregó la información fiscal necesaria que soportara la producción nacional que confirmara el daño, y más bien fueron manejadas en automático, con las mismas cifras anteriores. Si ese trabajo se hubiera hecho correctamente, ahora estaríamos muy bien preparados para la próxima revisión de 2007".

Además de reducirse las exportaciones, se incrementó la importación de calzado a México; de facto, crecieron casi cuatro veces de 2000 a 2004, mientras que las exportaciones en volumen de pares decrecieron en el mismo periodo por lo menos 40%. El mayor producto que entra a México por contrabando es el zapato deportivo (tenis) y el sintético de dama, por lo que estos sectores son los más golpeados, "porque en esos se pinta sola China, ya que surte a precios irrisorios. Por citar un ejemplo, el precio promedio de calzado se estima entre 18 y 20 dólares, a diferencia de los países asiáticos, con precios de 6 u 8 dólares. A pesar de ello, tenemos cuatro marcas muy bien posicionadas a nivel nacional: Pirma Brasil, Carosso, Court y Escort", apunta José Antonio Abugaber, presidente de la CICEG.

Hoy en día, la industria del calzado en México está compuesta por más de 4,800 empresas, y de acuerdo con el Censo Económico del 2004, el valor de la producción de calzado es superior a 18,000 mdp; de ese total, Guanajuato (en particular León, San Francisco y La Purísima del Rincón) aporta 60%; Jalisco 18%; el DF y la zona conurbada 12%, y el resto de la República Mexicana 10%.

En cuanto a calzado producido, se estima la fabricación de 160 millones de pares, y de esos, 10 millones se van a exportación (80% a EU, 10% a Canadá y el otro 10% a otros países, como Japón, Alemania, España e Italia), cifra que rebasa los 266 mdd. Principalmente se exporta bota vaquera, zapato de vestir e infantil. "Cerramos el año 2006 con 72,500 empleados, o sea, estamos recuperando lo que teníamos hasta antes de los 90", comenta a Manufactura Laura Montes de Oca, gerente de Comunicación de CICEG.

CUOTAS COMPENSATORIAS
Jurídicamente son aprovechamientos que operan como una especie de sobre-tasas arancelarias o impuestos sobre ciertos productos importados que se realizan en condiciones de prácticas desleales al internarse a México (por dumping) con precios de exportación por debajo de su precio normal o por subsidios que otorgan los gobiernos extranjeros y que las autoridades del gobierno de México aceptaron en su momento. En materia de calzado, el único país al que se le cobran cuotas compensatorias es China.

El monto de las cuotas varía de país a país y de empresa exportadora a empresa exportadora, ya que el monto sólo compensa la diferencia entre los precios desleales y no desleales de la mercancía que se exporta a México.

Aunque hay empresas mexicanas que se han esforzado en contar con nueva tecnología y mantener los niveles de competitividad internacional, es prácticamente imposible competir contra China que ya pertenece a la OMC, lo cual complica la situación, porque al finalizar este año, demostrarán ante este organismo la legalidad de sus exportaciones. "Si queremos competir en igualdad de condiciones, todos debemos hacer nuestro trabajo", señala Javier Plascencia, director general de Calzado Elefante. Por lo que el trabajo de todas las cámaras del sector es exigir a los empresarios entregar la información fiscal que solicita la Secretaría de Economía (SE) indicando que sí se tiene la intención de revisar las cuotas compensatorias y demostrar el daño ante la OMC.

Las cuotas se establecen con base en un precio referencial establecido de acuerdo con los precios de dos productos iguales, las cuales pueden ir desde 10 hasta 1,000%. Por ejemplo, si en México se produce un par a 15 dólares y en China a 8 dólares, el precio de referencia es 15 dólares, siendo la diferencia de 7 dólares, que equivale a una cuota de 90%. Por el contrario, si China ofrece ese mismo modelo arriba de 15 dólares no paga cuota, sólo el arancel de 35%.

ARMAS DEL DRAGÓN
En los últimos 10 años, los países asiáticos presentan las mayores tasas de crecimiento económico a nivel mundial, y de acuerdo con informes del Procic3 + 20/20, China encabeza la lista, seguida por Vietnam y Tailandia. Una de las razones es su enorme PEA y sus bajos niveles de salarios y tasas de interés, indicadores que posibilitan una gran producción a costos muy reducidos. De hecho, en 2003, tanto China como Italia, Hong Kong, España, Vietnam, Alemania, Bélgica, Portugal, Brasil e Indonesia realizaron las operaciones comerciales que movieron más de dos terceras partes del valor total de exportaciones. Pero, a juicio de Plascencia, "a un costo humano muy elevado, ya que a mí me tocó visitar una fábrica donde los empleados sólo descansaban una vez al mes, les pagaban 100 dólares mensuales y trabajaban 12 horas. Al finalizar su jornada cruzaban la calle y se instalaban en un hotel, donde en un cuarto vivían 14 personas. Alguno de ellos me comentó que su contrato era por cinco años y en ese lapso ahorraba todo su sueldo. Al finalizar, regresaría a su pueblo con capital para iniciar algún negocio". Esto no sucede en México, ya que aquí se cuenta con jornadas laborales de ocho horas; al menos un día de descanso a la semana; seguro social y diversas prestaciones además de que los empleados pueden trabajar durante muchos años en una empresa e ir ascendiendo de puesto.

En 2002, entraron a México por contrabando alrededor de 12 mi5 zapatos, de los cuales sólo fueron decomisados 676,534 de acuerdo con datos otorgados por la Administración General de Aduanas Por otra parte, las importaciones documentadas de calzado ascendieron en 2003 a 35 millones de pares; para 2004, la cifra creció a 38.7 millones de pares.

Según la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), durante 2003 se realizaron cuatro operativos, en los que se decomisaron aproximadamente 1 millón de pares procedentes de China. En ese año, en las aduanas del país no fue asegurado ni un solo par, todo se realizó mediante operativos en la zona de Tepito, en la Ciudad de México. El siguiente año la cifra creció 5%, además, a pesar de que se presentaron 418 denuncias por las industrias afectadas, sólo cuatro concluyeron en sentencias condenatorias. Y aunque no hay datos precisos con respecto al total de calzado que ha ingresado por contrabando a México, el Concalzado estima que la mayor parte de las importaciones se hacen de manera ilegal bajo la modalidad de contrabando técnico, subfacturación o triangulación, corrupción y contrabando hormiga.

Contrabando técnico. Es la mercancía que se introduce al país con pedimento de exportación diferente a lo que en realidad lleva el contenedor. Por ejemplo, la documentación informa que se están importando libros —que tiene un arancel menor— y lo que realmente viene es calzado. "Y como al llegar a las aduanas se encuentran con que en México es casi nula la investigación en sitio —sólo entre 3 y 4% de la carga es revisada—, pues se introduce prácticamente todo lo que se desee", acota Montes de Oca.

Triangulación de la producción. Significa introducir mercancía a México vía Vietnam u otro país. En otras palabras, China fabrica el zapato y lo envía a otro país asiático para su terminación (unir corte y suela), y por esta operación con costo de 1 dólar, le colocan la etiqueta de origen. El motivo de esta práctica es que Vietnam no está dentro del TLC, de modo que no se le cobran cuotas compensatorias, solamente un arancel de 35%. Ysmael López García, vicepresidente de defensa de la industria de la CICEG, agrega que "en la última visita a ese país por parte de empresarios mexicanos, algunos fabricantes nos ofrecieron colocar en el calzado la etiqueta del país de origen que quisiéramos, cuestión que no nos sorprendió y que ratificó nuestra hipótesis de que un importante porcentaje del calzado que entra a México es fabricado en China, pero con etiquetas de otros países."

Contrabandistas mexicanos. Son comerciantes que saben de esas prácticas y no sólo las aceptan, sino que adquieren esos productos para venderlos o incluso consumirlos. Forman una alianza corrupta que genera un daño a la producción nacional. La contraparte es el consumidor, que ha cambiado calidad por precio. "Hasta hace unas décadas, el mexicano usaba zapato de piel, ahora ya ni sabe qué se está calzando", puntualiza López. Esta mercancía abarrota los puestos de los tianguis y, en general, en el comercio informal.

Operación hormiga. Este tipo de contrabando llega por las fronteras tanto del norte (Nuevo Laredo, Tijuana y Mexicali) como del sur (Campeche, Yucatán y Q. Roo). Mediante "diablitos" (carretillas) introducen unos cuantos pares a territorio nacional, pero diario y todo el día, mercancía que en unas cuantas horas llena un camión grande.

SACAREMOS LAS GARRAS
Puesto que no existen indicios de que China haya modificado ni que pretenda cambiar sus políticas internas que distorsionan todos los precios de su economía, lo más probable es que antes de que concluya 2007 el gobierno mexicano revisará las cuotas compensatorias al calzado y ratificará su vigencia por cinco años más. Lo que se busca es lograr una competencia legal.

La industria mexicana del calzado es un sector abierto a la competencia del exterior y puede contender con cualquier competidor leal del mundo. El presidente del CICEGI, Abugaber, apunta que "existe una errónea percepción de que esta industria está protegida y cerrada a la competencia del exterior, ya que sólo el año pasado la industria mexicana del calzado compitió con al menos 40 países, por lo que de ninguna forma apuesta a medidas proteccionistas, ya que creemos en la competencia leal pero combatiremos con todos los argumentos legales la competencia desleal".

Debido a que México no contaba con una identificación producto-país en los mercados mundiales, así como una imagen integral que diera fuerza a las participaciones de la industria del calzado en los eventos internacionales, se decide crear una marca propia: Mexicanshoes, marca registrada por CICEG, que es la imagen publicitaria para promover a las empresas de calzado mexicano en ferias y misiones internacionales, dándole un nuevo significado a lo "hecho en México". Mexicanshoes surgió en marzo de 2004 y el primer pabellón donde participó fue en la Feria de GDS, en Alemania. Esta primera idea se trasformó poco después en un concepto integral de promoción certificada, que pretende posicionar a la industria del calzado mexicano en mercados internacionales como generador de productos de alta calidad, a través de una serie de actividades de promoción y comercialización. De hecho, es un modelo que asegura que las empresas exportadoras y las que están en vías de exportación, cumplan con los requerimientos indispensables que den como resultado un producto de calidad y servicio, mediante un certificado que lo avale.

Explica que "en el 2004 ya sabíamos que teníamos nichos de mercado donde México tenía fortalezas, como la bota vaquera, el zapato de guante, el infantil, el ortopédico", por lo que se decidió darle a esta industria un valor agregado que la identificara como país, creando y certificando la marca Mexicanshoes en ferias internacionales para dar un nuevo significado a lo hecho en México, lo cual permitirá contar con una industria mucho más estructurada que asegure el desarrollo y la calidad a todos los niveles, no sólo en las grandes empresas, ya que según Abugaber, "hay empresas que ya trabajan con los sistemas más novedosos, pero existen otras que ni siquiera cuentan con la maquinaria necesaria". Debido a la articulación entre los empresarios, la CICEG, el Ciateq (Centro de Investigación Tecnológica), la Cofoce y las consejerías del Banco de Comercio Exterior (Bancomext), desde hace 12 años México participa en los principales pabellones internacionales de una forma considerablemente digna.

La planeación de este proyecto de certificación inició en septiembre de 2006 y actualmente se está realizando la estructura macro del proyecto, que incluye la elaboración del manual de certificación, desarrollo de los diagnósticos técnicos y establecimiento de indicadores, entre otros. Ese mismo año, CICEG, Cofoce y Bancomext lograron que mexicanas de calzado participaran como expositores en las tres ferias más importantes de Europa: GDS de Dusseldorf, Alemania; Micam en Milán, Italia, y Modacalzado, en Madrid, España.

Asimismo, en julio pasado, representantes de 16 firmas guanajuatenses de calzado y proveeduría viajaron una semana a Japón —específicamente a Tokio, Kobe, Osaka y Yokohama— para aprovechar los beneficios del tratado comercial con este país y consolidar este prometedor mercado del calzado mexicano. La misión estuvo orientada a dos grupos de empresas, cada uno con una agenda de trabajo particular. Por una parte, estuvieron las que todavía no exportan a Japón pero que pretenden generar oportunidades comerciales, tales como Mannet, Calzado Evolución, Comando, Montana y Aretina, quienes presentaron su muestrario de calzado a diversos compradores japoneses. En un segundo grupo estuvieron las empresas que ya tienen negociaciones y necesitan visitar clientes y ampliar su cartera, así como quienes no exportan, pero tienen alto potencial de entrar en este mercado, como Drama Boots, Rancho Boots, Botas Pistolero, Trappers, Quirelli, Fama Trading, Par Uno, Emyco, Loredano, Dione y las empresas de proveeduría Mexleather y Grupo Vize. "Un aspecto positivo de esta actividad fue que todos los fabricantes se cobijaron en el concepto global de Mexicanshoes", señala Abugaber.

Por otra parte, también se han fortalecido e internacionalizado las ferias locales, como Sapica, desarrollada desde hace 32 años y que ha sido catalogada como la más importante de América Latina, ocupando el cuarto lugar a nivel mundial. Sus dos ediciones: Otoño-Invierno (en abril) y Primavera-Verano (en septiembre) se realizan con recursos de la iniciativa privada, además de la participación de los gobiernos estatal y federal. Durante la pasada edición 54 se firmó un acuerdo que establece que por medio de Nacional Financiera (Nafin) se integrarán 350 mdp al Programa de Fondos de Garantía destinados al sector cuero-calzado, con el compromiso de elevar el desarrollo de la cadena productiva y generar nuevas fuentes de empleo para la entidad.

Los empresarios mexicanos deben contar con un diagnóstico que permita tener una industria mucho más estructurada a fin de alinear las necesidades de ésta con la forma en que pueden aportar las instituciones; con una plataforma estructural de gerenciamiento de la rutina de trabajo (cómo hacerlo midiendo procesos) y de diseño para crear moda, con planes de desarrollo bien definidos, incluyendo la integración de procesos de manufactura que reduzcan los tiempos de fabricación, como lean manufacturing y otras filosofías.

A principios de este año, líderes de las cámaras de calzado de León, Jalisco y Estado de México, se reunieron con el Secretario de Economía, Eduardo Sojo, para acordar las líneas estratégicas sobre las que trabajará el sector este año. La reunión fue concertada por el presidente de la CICEG, José Antonio Abugaber, quien presentó al secretario un documento en el que se considera la situación general de la industria del calzado en el país. En él, se resaltaron una serie de indicadores económicos que muestran cómo ciertos factores de la economía nacional están afectando el crecimiento del sector zapatero en México. De manera muy concreta, los empresarios enlistaron los principales proyectos en los que se trabaja como sector, incluyendo el Programa Nacional de Articulación de Moda fase III, la consultoría y capacitación especializada en calzado impartida por el Centro de Vinculación Empresarial (CEVEM), los estudios de consumo de calzado en las principales ciudades del país, los estudios realizados por el Ciateq y la certificación de empresas MiPyMEs, entre otros.

COLMILLO DEL LEÓN
Una empresa con más de 55 años en el mercado y que ha sabido cómo sobrevivir con una planta laboral de 1,200 trabajadores es Grupo Plascencia, con las empresas Flexi y Calzado Elefante, esta última especializada en calzado infantil.

Para el empresario Javier Plascencia, "hoy en día no se está en una zona de confort, hay que trabajar muy duro, y las herramientas para lograrlo son profesionalizar la producción (calidad total, JIT, etcétera), modificar esquemas de fabricación, desarrollar empresas flexibles, establecer alianzas con los proveedores para garantizar los índices de calidad mundial, optimizar el servicio al cliente, ser certeros en las entregas y capacitar a los empleados".

En cuanto al tema de China, el empresario, comenta que "la llegada de producto asiático fue un momento muy crítico, ya que entró de manera desmedida, con precios con los cuales hasta la fecha no es posible competir debido a que tienen la capacidad de fabricar cantidades enormes de un cierto producto. Incluso, producen sabiendo que el porcentaje que se mermará lo introducen a países como el nuestro hasta en 1 dólar".

Otro ejemplo es Calzado Chavita, fundada hace 62 años y dedicada a la fabricación de calzado especializado. Iniciaron con zapato escolar y desde hace 40 años nació la marca Berrendo, con botas industriales y para el campo. De acuerdo con Salvador Sánchez, directivo de la firma, desde 1994 exportan a varios países, "como Venezuela, Costa Rica, EU, Chile, Ecuador, Puerto Rico y Nicaragua, además de surtir el mercado nacional. De hecho, somos la única empresa mexicana en participar desde hace 15 años en la exposición National Safety y Council de EU". Dado que el tipo de materiales requeridos para su elaboración son costosos y también debido a las barreras de entrada —como las normas NOM—, no es un tipo de zapato que hasta ahora se fabrique en Asia, por lo que en ese sentido no se han visto afectados. "Nuestra competencia está en el resto del mundo, con empresas especializadas y con óptima calidad y servicio". Por ello han tenido que especializarse aún más, atendiendo nichos de mercado con requerimientos específicos, enfocándose en el servicio, además de estar constantemente innovando, no sólo modelos, sino procedimientos y tecnología. Entre las prácticas que han tenido que implementar se encuentran "la mejora continua, la creación de áreas de planeación, innovación y desarrollo, así como desarrollar nuevas líneas de producción con procesos diferentes", lo cual incluye suelas de dos densidades, plantillas anatómicas antifatiga de dos o tres densidades y suelas antiderrapantes, por mencionar algunas. "Asimismo, adquirimos un sistema de planeación de recursos de la empresa (ERP) para la administración y control de toda la empresa, incluyendo compras, ventas, programación, control de producción, aseguramiento de calidad, desarrollo de productos, costos y facturación", afirma Sánchez.

Otra forma de lograr la permanencia en el mercado, con China o sin ella, es imprimirle un sello personal al calzado, como es el caso de Botas Jever, que con 20 años de experiencia, y siendo una empresa familiar, es hoy por hoy líder en la industria internacional de botas por su sello particular: utiliza pieles finas y exóticas de animales como cobra, anguila, avestruz y cocodrilo, entre otras, para crear un calzado artesanal valorado no sólo en el país, sino en Italia, Colombia, Venezuela y EU.

De acuerdo con su gerente general y fundador, Jesús Vera, esta empresa no sigue, sino impone un estilo en este tan competitivo mercado utilizando la más alta tecnología disponible en la industria, el personal más capacitado y una infraestructura administrativa con la capacidad de lograr la más amplia y eficaz distribución en toda la República Mexicana y a nivel internacional. Las palabras que cada día él les dice a sus hijos y empleados son: "Prestigio y calidad es lo que define a cada uno de nosotros, tanto en nuestras vidas como en nuestro trabajo", es por eso que ni un solo par de botas, sale de la bodega sin la aprobación personal del señor Vera, para la plena satisfacción de toda la clientela.

EN LA LUCHA
En el asunto de las cuotas compensatorias toda la información recabada de los empresarios se enviará al despacho SAI Consultores —cuyo fundador y presidente es el especialista Jaime Serra Puche—, firma que se encargará de armar y entregar a SE todo el paquete informativo para sustentar adecuadamente la solicitud de mantener estas cuotas en contra del calzado de origen chino.

Luz Elena Reyes, representante de la consultora, asegura que, "a mediados del año pasado las tres cámaras que representan a la industria mexicana del calzado (CICEG, CICEJ y Canaical), solicitaron a SAI sus servicios profesionales para hacer frente al fin del acuerdo entre México y China en materia de cuotas compensatorias, que se firmó como condición del voto de México para el ingreso de China a la OMC. Al terminarse, las industrias nacionales beneficiadas por la existencia de cuotas compensatorias sobre productos importados de origen chino están obligadas a sustentar técnica y jurídicamente la necesidad de mantener por un tiempo mayor dichas cuotas compensatorias".

SAI inició hace algunos meses el levantamiento de encuestas en las principales zonas zapateras del país para elaborar un análisis económico a fin de sustentar un procedimiento de defensa en contra del comercio desleal de China, y la respuesta ha sido muy buena. El tipo de información requerida incluye cifras de producción, ventas, empleo, salarios, precios, costos y tipo de calzado fabricado, datos que servirán de base durante el procedimiento legal para sustentar la extensión de la aplicación de cuotas compensatorias al calzado de origen chino. Toda la carpeta será entregada a la Unidad de Prácticas Comerciales Internacionales (la UPCI) de la SE, y "una vez que la UPCI emita su dictamen técnico final sobre un procedimiento determinado, éste se someterá a la consideración de la Comisión de Comercio Exterior (órgano intersecretarial) y, posteriormente, el secretario de Economía aceptará o rechazará la decisión y emitirá una resolución, la cual deberá ser publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

Cabe mencionar que en octubre del año pasado, la Comisión de las Comunidades Europeas determinó aplicar cuotas compensatorias tanto a China como a Vietnam por cometer prácticas desleales y afectar a los productores de calzado de la Unión Europea.

Perú también determinó que China comete prácticas desleales en su comercio internacional de calzado.

SAI presentará pruebas de que ante una posible eliminación de las cuotas compensatorias vigentes, China volvería a incurrir en prácticas de dumping o de exportar a precios tan bajos que ni siquiera cubren los costos de producción, además de que distorsionarían los mercados internacionales. "Los empresarios están conscientes de que su participación es clave en el nuevo procedimiento legal, ya que de otra forma, el gobierno de México podría eliminar las cuotas compensatorias.

Según Reyes, "podría hablarse de dos escenarios extremos: Que se mantengan o que se eliminen, pero entre estos dos podría ocurrir que se reduzcan los niveles de las cuotas vigentes o que se eliminen algunas de ellas y se mantengan otras". El resultado final dependerá de la cantidad y calidad de las pruebas que la industria aporte a la SE.

Ganar el caso permitirá mantener la aplicación de cuotas compensatorias al calzado de origen chino después de 2008 en los montos que la industria nacional justifique que son mayores a las actuales. No es el único objetivo, ya que con o sin China, las empresas deben aspirar a niveles tecnológicos de vanguardia, recurriendo a instancias que estimulen el desarrollo, tales como el Centro Regional para la Competitividad Empresarial (CRECE), el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) con el programa Avance o los fondos mixtos y la misma SE para acceder a programas financieros sectoriales y de fomento a la competitividad, como el programa Compite, así como hacer uso de las distintas opciones orientadas al estímulo fiscal.

Además, es imperante invertir en investigación y desarrollo, ya que como demuestran las estadísticas de SE de 2004, mientras que en México se invirtieron 2,500 mdd, China alcanzó los 60,000 mdd y EU 280,000 mdd. Todas estas herramientas posibilitarán la adquisición de maquinaria de punta y la estabilidad laboral que permita posicionar al país como un fuerte competidor, teniendo en cuenta tres factores esenciales: Calidad, diseño e innovación. Como apunta Sánchez: "Debemos estar conscientes de que cada vez tenemos más y mejores competidores, con clientes más exigentes".

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