ADUANAS: Chip anticorrupción

-
Rebeca Martre

Reducir el tiempo en los procesos y autentificación en las aduanas, aumentar el número de operaciones con menos personal humano y combatir la corrupción son algunas de las ventajas que distintos sectores de la industria y hasta de las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) podrían experimentar con el uso del chip aduanal o de radiofrecuencia.

La Administración General de Aduanas (AGA) anunció este proyecto en octubre para iniciar en 2007 con una inversión de 300 mdp a fin de adecuar el sistema mexicano a los requerimientos de este dispositivo como parte del proceso de modernización del sistema aduanal; sin embargo, el cambio de gobierno tiene detenida esta iniciativa.

Y mientras la AGA termina la entrega-recepción de su administración a las nuevas autoridades federales, expertos en la producción de esta tecnología de radiofrecuencia comentan que ésta podría aplicarse no sólo en la industria textil, sino en la manufacturera, automotriz, farmacéutica y hasta en la distribución de cadenas de autoservicio.

Sólo por mencionar un ejemplo, en la industria automotriz su aplicación podría ir desde el proceso de manufactura hasta la entrega de unidades a los concesionarios y para operaciones de embarque de vehículos cada auto tendría que llevar su propio dispositivo.

El titular de la AGA, José Guzmán Montalvo, aseguró que el costo del chip no sería muy alto, y en ello coincidió Jorge Morales, director general de Egoméxico, empresa integradora de esta tecnología, quien informó que el costo del dispositivo o transponder que se coloca en la mercancía a identificar oscila entre 20 centavos de dólar y tres dólares.

Con estos precios –continúa Morales–, hasta las PyMEs pueden tener acceso a este tipo de tecnología. Incluso, advirtió que “si el impacto económico esperado en reducción de tiempos de operación y errores es mayor a la inversión requerida, estarían cometiendo un error en no considerarla”.

De acuerdo con la oficina de prensa de la AGA, no se ha definido si las empresas podrán elegir al desarrollador de este tipo de software. Por lo pronto, existen varios mecanismos de seguridad, tanto para su lectura como para su programación, según explicó Morales, uno de ellos es el protocolo de comunicación.

“Si el reader (lector) no es capaz de transmitir la información que sirve como llave de acceso con los bits adecuados en la secuencia adecuada, el transponder no le responderá”, aseguró.

Otra medida consiste en la identificación única del transponder que impide la clonación del dispositivo. Y una tercera consiste en las claves de acceso programadas en los transponders, constituyen otro "candado", pues impiden que la información contenida en ellos se modifique.

La tecnología está disponible, las ventajas son muchas y los costos, aparentemente, accesibles; además de que hay interés de los industriales. Lo que seguiría es la disposición de la AGA para convocar y fijar las reglas a seguir en este proceso de modernización del servicio aduanal.

Ahora ve
No te pierdas