Management: La empresa inteligente

La unidad básica de aprendizaje en una empresa es el equipo.
Iván Rodríguez Huerta*

Son cinco las disciplinas que caracterizan a la organización inteligente, a la organización flexible, capaz de adaptarse y movilizarse a través del aprendizaje continuo de sus equipos de trabajo. Es claro que los cambios se vuelven un factor permanente y acelerado, la adaptabilidad a tales cambios determina cada vez más las variables de supervivencia.

Estas reflexiones permiten concluir formulando una síntesis: El desarrollo sin valores es una quimera. El desarrollo sin equidad no se sustenta en el largo plazo. Las organizaciones de hoy tenemos no sólo el reto, sino la obligación de elevar el enfoque sistémico, sólo así será posible integrar los elementos competitivos a la estrategia, pero también nuevos esquemas mentales con mejor balance de intereses y alcances.

El principio de la palanca —actos pequeños y bien focalizados que en algunos casos producen mejoras significativas y duraderas si se realizan en el sitio adecuado—, debe ser una constante en el actuar de la organización; esto no sólo permitirá reducir los costos y lograr metas de corto y mediano plazo, sino aumentar la efectividad y el sentido de realización de todos los miembros de la organización. Para ello, es necesario identificar el punto de apalancamiento, en el cual, un cambio con mínimo esfuerzo llevará a una mejora significativa y duradera.

Aprender y cambiar puede ser incómodo o doloroso, pues requiere modificaciones de hábitos y de compartimientos en las maneras usuales de percibir, pensar y actuar. Puede haber desaliento, desazón, ansiedad, miedo a lo que venga con el cambio y lo que vendrá después de éste, contrario a la economía del organismo, el principio de la inercia física, la necesidad homeostática de mantener o restablecer el nivel de equilibrio. Todo esto hace que haya una banda óptima de estimulación y de tensión en el organismo, por debajo del cual no hay movimiento o acción orgánica, y por encima se vuelve intolerable.

La empresa es un medio y no un fin en sí, se creó y existe para asegurar la supervivencia o el progreso de las personas, grupos, comunidades y sociedades. Para muchas compañías el cambio no es un estado natural, y no se produce automáticamente como respuesta a las indicaciones de una “mano invisible”; normalmente las organizaciones se dejan llevar por la inercia en algunos campos (Lean, Six-Sigma, 5S’s, Total Quality Management, Total Productive Maintenance, etcétera), sin la continuidad de la información, soportada en una estructura clara de aprendizaje en la organización, incluso, el trabajo más mínimo, resulta prohibitivamente costoso, pero los costos que conlleva el hecho de no superar la inercia pueden suponer, asimismo, el ocaso de la organización.

La luz del desarrollo está encendida, se requiere abrir espacios que den flujo a la creatividad constructora y resolutiva que caracteriza a los mexicanos. Enfoquemos esfuerzos y caminemos cercanos, compartiendo el fin y desarrollando los medios. La paradoja de la globalización excluyente debe delimitarse con la estrategia directiva sistémica que genere organizaciones inteligentes, capaces de aprender, que dé cause a los objetivos individuales que en el largo plazo cristalicen en la conformación de las bases del nuevo México.

*El autor es gerente general de Sanmina-SCI Planta 3 y especialista en Planeación Estratégica y Dirección de Operaciones. Ha trabajado en proyectos de investigación y despliegue estratégico financiero y operativo en la industria electrónica y de tecnología.

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