SISTEMAS EXPERTOS: Dones virtuales

La Inteligencia Artifical (IA) puede ser aplicada en áreas de conocimiento específicas
Los sistemas expertos proceden de la inteligencia artificial
Eva Zamora

La adquisición de sistemas expertos, que permitan encontrar soluciones acertadas sin desencadenar otra serie de problemas, ha traído ahorros importantes a las empresas al disminuir su plantilla laboral y, en consecuencia, los riesgos de trabajo; sin embargo, ¿hasta qué punto se debe depender de ellos?, ¿estos programas podrán sustituir el trabajo humano? A continuación le damos elementos para que usted encuentre la respuesta.

Basados en un conjunto de datos y hechos, los sistemas expertos (SE) buscan imitar el proceso intelectual de un ser humano experto en alguna actividad específica con el objetivo de mejorar la productividad de una empresa, así como permitir que el conocimiento perdure y se acumule para futuras generaciones.

Estos programas, que forman parte de la Inteligencia Artificial (IA), pueden ser aplicados en áreas de conocimiento específicas como la manufactura, medicina, finanzas, economía, aeronáutica, etcétera, con la intención de tomar decisiones acertadas tal como lo haría un especialista en la materia.

CREAR SOLUCIONES, NO PROBLEMAS
Si bien los sistemas expertos pretenden ahorrar tiempo, dinero y esfuerzo, concretan su funcionamiento en el pronóstico adecuado y la búsqueda eficaz de soluciones a un problema gracias a la captura de una base de conocimientos y hechos que le han sido administrados previamente por una persona con amplios conocimientos en algún proceso. Si consideramos que operan bajo conocimientos y hechos reales, es necesario tener presente que los humanos deben estructurar la información de manera que el programa pueda obtener conclusiones con toda la certeza de que éstos no caerán en la subjetividad.

Luis Humberto Paniagua, catedrático de la Universidad Tecnológica de México (Unitec), comenta durante una charla con Manufactura que el uso de estos software en sus inicios presentó algunos problemas debido a que se buscaba que fueran sistemas que pudieran elegir una solución como lo haría cualquier persona en cualquier situación: "En la actualidad los SE son administrados por personal "experto", con la única finalidad de reemplazar a los especialistas. El problema es que están basados en el conocimiento del humano, y si éste no es capaz de brindarle toda la información necesaria al sistema, el programa no podrá completar sus funciones de manera adecuada".

La efectividad de estos software se ve reflejada en su capacidad para analizar grandes cantidades de información, interpretarla y dar una respuesta acertada, por ejemplo, en la detección y reparación de equipos electrónicos, los SE de diagnóstico y depuración actúan para obtener datos y así llegar poco a poco a la respuesta.

"El uso de sistemas expertos repercute directamente en conocer de manera oportuna, fidedigna y veraz toda la cadena de abastecimiento, financiera y de procesos de tu empresa, es decir, se gana control", señala Fernando Hernández, director de desarrollo de negocios de Intelisis México.

Los sistemas expertos son óptimos para predecir resultados futuros a partir del conocimiento que tienen, por lo que se puede planificar la producción en una planta, preparar estrategias militares y hasta configurar complejos sistemas informáticos, entre otras actividades.

SISTEMAS A LA MEDIDA
Paniagua, también director general de B&W Soluciones Integrales, explica paso a paso los elementos que conforman un SE:
1. Un humano experto en un área específica.
2. Módulo de adquisición del conocimiento: Captura el conocimiento del experto humano. Se actualiza cada vez que hay algo nuevo, ya que el SE no aprende por sí mismo.
3. Base de conocimiento: Es la sección del software en donde se almacena el conocimiento del experto.
4. Motor de inferencia: Aquí el SE controla la información almacenada, tanto en la base de conocimiento como en la base de hechos. Utiliza los datos que se le suministraron y recorre la base de conocimientos para encontrar una solución.
5. Base de hechos: Contiene los datos propios de un determinado problema y lo relaciona con la información que tenemos (base de conocimiento), es decir, qué va con qué.
6. Usuario final.
7. Interfase: Permite la comunicación con el usuario en forma bidireccional.
8. Módulo de explicación: Si el usuario pregunta al sistema cómo ha alcanzado una conclusión, éste le presentará toda la secuencia de reglas usadas.

"Si el SE no tiene el suficiente conocimiento para dar una respuesta, éste dirá que no existe una solución para la pregunta realizada, más nunca marcará error, pues el problema es nuestra base de conocimiento, la cual se encuentra limitada", afirma Paniagua.

Los lenguajes de programación utilizados para el desarrollo de este tipo de programas incluyen algoritmos de juego como los del ajedrez, visión por computadora y robótica, por ejemplo: Prolog y APL (A Programing Language), éste último diseñado para tablas, vectores y matrices distintos a los de ASC II.

Un sistema de estas características puede ser tan experto como se desee; sin embargo, de eso también dependerá su costo. Paniagua, menciona que un SE efectivo se cotiza por arriba de los 200,000 dólares, mientras que Hernández, puntualiza que una Pequeña y Mediana Empresa (PyME) necesita un mínimo de 15,000 pesos para encaminar adecuadamente el negocio "familiar", es decir, depende de qué necesidades se quiera cubrir y, además, que se entienda que un programa de este tipo no consiste en la automatización.

"El SE es como el arquitecto que le indica al albañil dónde debe poner cada ladrillo; sin su presencia, el obrero construye paredes sin previos cuestionamientos y, obviamente, sin previas decisiones", aclara Paniagua.

¿EXPERIENCIA MEXICANA?
Humberto Paniagua señala que el uso de SE en el país es de apenas 1%, lo cual se justifica por la cultura de la no información: "Los empleados de las plantas ubicadas en México no proporcionan datos porque creen que se les va a sustituir o simplemente por temor a que sus superiores se den cuenta de que les pagan mucho por hacer poco o, en el peor de los casos, que no hay productividad en la planta".

En el país la industria que emplea un SE con mayor frecuencia es la manufactura, su naturaleza la obliga a gestionar sus centros de trabajo (plantas), modelos de producción, cadenas de abastecimiento y materia prima. "La industria mecánica, del acero, del detalle automotriz o toda aquella que tenga que ver con un ensamble o con las políticas de just in time, empieza a consolidarse con el uso de estos programas", afirma Hernández.

En tanto, Paniagua asegura que será hasta que haya un impulso a la investigación en México, cuando podremos generar sistemas capaces de adaptarse a cualquier negocio y, de esta manera, elevar la competitividad.

"En Europa por ejemplo, el desarrollo de estos programas se hace cada vez con mayor frecuencia, incluso, llegan al país como la prueba piloto con el que las naciones europeas supervisan el adecuado funcionamiento de sus proyectos", dice Paniagua.

El futuro de los sistemas expertos está determinado por el humano y el hardware; y mientras el experto no entregue todo su conocimiento a estos softwares será imposible tener programas expertos completamente funcionales. Por su parte, el hardware requiere que las computadoras puedan almacenar grandes cantidades de conocimiento y sean lo suficientemente rápidas para poder procesar la información de manera veraz y oportuna.

"La mejor forma en que una persona pueda trabajar con un programa de este tipo se basa en la transmisión de toda la información al mismo, pero siempre pensando en que podemos tener una mejor opinión de un humano. El SE da la mejor solución, pero no razona (…) jamás tendrá el feeling de un ser vivo, aquel que le permite conocer mejor el producto y sus procesos de trabajo", advierte Paniagua.

¿Usted considera que el problema empieza cuando se confía más en las computadoras que en el ser humano? Quizá éste podría ser el inicio de una constante lucha por nuestra supervivencia.

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