Si renuncias, mejor piensa y luego habla

Antes de leer la cartilla a tus jefes, y salir recordando progenitoras, reflexiona lo que buscas; una crítica constructiva les interesará, pero si te vas por una mejor oferta, mejor sólo avisa.
renuncia-despido-empleo-feliz  (Foto: Jupiter Images)
Anne Fisher

Desde que comenzó la reciente ola de despidos, varios empleados que conservaron su puesto han tenido que compensar la falta de personal realizando las labores de algunos de sus ex colegas. Esto ha ocasionado que algunos empleados trabajen hasta 80 horas a la semana, y en muchos casos, no han recibido ni aumentos ni compensaciones. Cuando, además de esto, saben que es muy improbable que en el futuro próximo reciban algún bono o compensación por su trabajo, la frustración puede hacer que renuncien y busquen otro empleo. En algunos casos pueden llegar a sentir la necesidad de desahogarse al momento de renunciar, y por fin quejarse de todo lo que estuvieron tolerando, ya sea de forma oral o escrita, en una carta de renuncia o durante una entrevista final, para que la persona que los remplace reciba un trato más justo. Tal vez esto implicaría estar cerrando alguna puerta que, de una forma u otra, sería útil mantener abierta.  

Es cierto, hacer esto no sería lo más sabio. Cynthia Sass, abogada laboral en Tampa, que representa a empleados individuales, dice que ni siquiera hay una necesidad legal de escribir una carta de renuncia en Estados Unidos.

Para la mayoría de la gente, la única razón para renunciar por escrito es porque la fecha de la carta sirve para fijar el momento en el que se dio aviso de ésta. De hecho, si el aviso se envía por correo electrónico, también se toma en cuenta la fecha de envío y queda registrada como tal. Esto es importante porque algunos contratos laborales y políticas corporativas exigen que algunas ventajas (como el pago de vacaciones no empleadas, por ejemplo) se otorguen sólo si el empleado da aviso de este tipo de situaciones con cierta anticipación, normalmente de un par de semanas, pero en algunos casos se pide un aviso previo.

Si están dejando un empleo por motivos (reales o supuestos) de discriminación de género, raza, religión o edad, o porque están sufriendo las represalias de haber dicho algo desfavorecedor para la compañía, "sí deberían dejar por escrito las razones de su renuncia, pues esto sería de gran utilidad en caso de que decidan demandar", dijo Sass. "Pero ese tipo de carta de renuncia necesita estar meticulosamente redactada, así que no es conveniente hacerla por su cuenta, sino que deberían buscar ayuda de un abogado".

Pero éste no es el caso de todos. "Cuando alguien está renunciando simplemente porque quiere buscar un mejor trabajo, escribir una carta virulenta para satisfacer el enojo es una pésima idea", dijo Sass. Sin importar la validez de los motivos del enojo, "desquitarse con su jefe no hará ninguna diferencia en la forma en la que la compañía tratará a su sucesor. Sólo los tendrán en un concepto de una persona explosiva, y esto podría destruir las posibilidades de tener una buena referencia de sus jefes".

Una estrategia más inteligente sería "decirle a los amigos lo que los tiene tan molestos, pero la carta de renuncia debería ser breve y concisa. Después, si siguen sintiendo la necesidad de expresar lo que piensan o lo que no les agrada del trabajo, podrían redactar una carta distinta sugiriendo que se realicen algunas mejoras. Pero háganse un favor (y a su sucesor también), y esperen a pensar con la cabeza fría".

Pero para las entrevistas de renuncia esto no siempre es lo más sencillo. Pensar con la cabeza fría antes de la entrevista sería lo más inteligente, pero está bien si al momento pueden explicar las razones por las que están aceptando una oferta de trabajo distinta. Después de todo, a diferencia de una carta de renuncia, ellos están pidiendo comentarios y opiniones, así que las críticas constructivas (dichas con serenidad) serán bienvenidas.

"Se ha malentendido que nunca se debe ser demasiado honesto en una entrevista de renuncia", dijo Beth Carvin, fundadora y presidenta ejecutiva de Nobscot Corp, empresa que ha ayudado a formular las políticas de las entrevistas de renuncia para T-Mobile, Campbell Soup, General Dynamics, y muchas otras compañías grandes. "Pero las compañías sí quieren saber la verdad".

¿Por qué? "El cambio de personal es un gasto. ¿Cómo pueden prevenir cambios innecesarios si no saben las razones reales por las que la gente está renunciando?" La mayoría de los empleadores "toma en cuenta la información de las entrevistas de renuncia y busca constantes y patrones en éstas. ¿Cuáles son las críticas más recurrentes y cuáles son los problemas que se mencionan una y otra vez?", dijo Carvin.

Uno de sus clientes, una central de atención telefónica con más de 20,000 empleados, lee todos y cada uno de los comentarios durante las entrevistas de renuncia, dice Carvin. "Esto ha dado como resultado varios cambios importantes, y han logrado reducir las renuncias en un 20%".

Si se hace correctamente, una entrevista de renuncia es la oportunidad perfecta para "conseguir terminar con los problemas que te estaban molestando, y al mismo tiempo, tal vez incluso lograr alguna diferencia real en la forma en la que se le trata a la gente después de que tú te vayas".

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Si temen que un comentario negativo pueda debilitar las posibilidades de obtener una buena referencia, recuerden que lo que se dice en Recursos Humanos se queda ahí, dijo Carvin. Hoy muchas empresas incluso ofrecen que los comentarios permanezcan en un archivo anónimo.

Si alguno de ustedes planea ser completamente honesto, esto tiene sentido "siempre y cuando no sea sólo un desquite. Es necesario prepararse para la entrevista haciendo tranquilamente una lista de sugerencias constructivas para mejorar. Si logran hacer esto será más probable que los tomen en serio que yendo a despotricar sobre sus insatisfacciones".

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