¿Quieres una promoción? Negóciala

Aspirar a ocupar otro cargo implica cambiar tu actitud como profesionista y dar buenos resultados; lo primero para lograr un ascenso es mostrar compromiso y empatía con tus compañeros de trabajo.
empresario exito  (Foto: photos to go)
Ivonne Vargas
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Estar contratado no significa quedarse con los brazos cruzados, sin considerar opciones para mejorar la percepción económica y el crecimiento profesional con que se cuenta. Así lo piensa el 12% de los mexicanos que buscan otros "retos laborales", de acuerdo con la encuesta mundial Work Monitor, realizada (entre más de 1,000 participantes) por la empresa de soluciones en Recursos Humanos, Randstad. Dentro de ese "scouting" para mejorar la condición en el trabajo, una alternativa es lograr un ascenso. "Esta meta es deseable, sobre todo si han pasado unos cuatro años y el puesto de la persona sigue siendo el mismo, al igual que el sueldo. Esto es algo que debe alertar al colaborador, en especial si sabe que en su empresa hay ciertas posiciones para escalar pero no se lo han permitido", expresa la psicóloga industrial por la UNAM, Elsa González.

Si un empleado permanece mucho tiempo en un cargo, dice la especialista, puede ser por varios motivos: la compañía no está del todo contenta con sus resultados; es una señal de que necesita renovarse para darle un plus a su puesto. O, como sucede en México, la dificultad se centra en el desempleo y la situación económica".

Subir significa que el colaborador debe recibir más -aunque a veces eso no llegue junto con la carga de las nuevas responsabilidades- , y las empresas se muestran cautelosas antes de crear esos cambios", detalla la especialista.

También influye, agrega, si el oficio que el profesionista realiza está muy competido. "Un ejemplo claro es la carrera de comunicación. Son tantos los que quieren una plaza que en algunos casos prefieren distribuir los pendientes entre varios, en lugar de darle un ascenso a una sola persona".

La intensidad del trabajo, los resultados que des a la organización, la proactividad y el comportamiento personal, son algunos de los indicadores de "peso" que se considere aprobar o rechazar una promoción, afirma la entrevistada.

Cambia el camino

¿Se puede pensar en tener otro puesto en tiempo de crisis?

Sí, siempre y cuando modifiques tu actitud profesional. En época de recesiones el nombre del juego es compromiso, afirma el director general de la firma experta en soluciones corporativas, Dale Carnegie, César Solares.

El entrevistado asegura que un empleado tienes dos caminos, el "de la abundancia o el de la miseria".

En términos generales esto implica que puedes optar por sentirte "víctima" porque la carga laboral aumentó o tienes un mal jefe, o bien, aplicarte a buscar soluciones para ser visible ante los ojos del director y puedan considerarte para un ascenso (camino de la abundancia).

"La primera señal de que ya valiste gorro", y te resta puntos en tu misión de escalar a otra plaza, es pensar que la situación está en tu contra y por ello no te eligen. "La víctima piensa en culpables, sean sus jefes o cualquier escenario, y se vuelve dependiente porque culpa a otros" de su mala fortuna en lo laboral.

La gente que conserva su puesto, tras malas rachas financieras o cambios, debe aprender a hacer mejor las cosas. El primer paso es ser interdependiente, es decir, asumir la responsabilidad de su crecimiento y de lo que sucede en su entorno, añade Solares.

"Hay gente que se preocupa por sacar sus tareas de forma muy individual, y cuando alguien de su equipo le pide ayuda, éste se la niega. Es cierto que el ritmo laboral a veces te orilla a eso, pero al considerar una promoción, los jefes se fijan en que cómo interactúa esa persona. Si ésta no les dirige la palabra durante todo el día por querer ser el primero en entregar, o evidenciar la demorar de los otros, entonces difícilmente se le considerará para mayores responsabilidades. Trabajo grupal es clave", detalla González.

Cuando un profesionista muestra disposición para ayudar a la compañía y cumplir sus compromisos, suele calificarse positivo para ‘escalar' laboralmente, asegura el directivo de Dale Carnegie.

Elsa González recomienda que antes de pedir un ascenso, te entrenes en cómo negociarlo. "Es fundamental demostrar interés en esa área y capacidad para desempeñarse en ella, pero sin exagerar aptitudes. La persona tiene que traer ciertos conocimientos previos sobre las metas de ese cargo".

Evita el "radio pasillo", si tienes deseos de desempeñarte en ese puesto, coméntalo con tu jefe o al menos sugiérelo con los involucrados en el proceso de aplicación. Prepara una propuesta, si es por escrito mejor, para que no olvides argumentos y puntos a tu favor al momento de comentarla.

Muchas empresas, subraya González, hacen la convocatoria en sus medios internos, pero si no es el caso, más vale acercarse directamente y generar una petición, sin esconderse de los superiores porque eso genera una mala imagen y puede perjudicarte.

Otro recurso vital es tener una buena relación con tus compañeros, sobre todo si ellos estarán a tu cargo, o si quieres cambiar de área. "El equipo puede ser determinantes al momento de cuestionarle sobre tu desempeño en la oficina", puntualiza la psicóloga industrial.

Una regla de oro: no obtener el puesto, en esta ocasión, podría traducirse en amenazar con dejar el trabajo o poner un ultimátum. A decir de la entrevistada, este es un comportamiento que se debe evitar a toda costa, si quieres permanecer en esa compañía.

En lugar de eso, trata de conseguir argumentos de por qué no fuiste considerado y evalúa si, después de todos tus esfuerzos, vale la pena seguir esperando una oportunidad en ese lugar de trabajo, o si optas por mirar a otras latitudes laborales.

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