¿Trabajo nuevo? Cuida tus relaciones

Ser ‘el nuevo’ en la empresa representa retos, como relacionarse favorablemente con los colegas; conoce cuáles reglas ayudan a integrarse con éxito y detectar las dinámicas en tu oficina.
oficinistas  (Foto: Photos to Go)
Ivonne Vargas Hernández
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Quizá seas de las personas que comenzaron la segunda recta del año con otro trabajo o cambio de área. Un interesante desafío comienza: aprender a relacionarte con los compañeros y a ganarte su respeto.

"Las relaciones entre personal de trabajo son tremendamente importantes si se considera que con ellos se convive la mayor parte del día. Llevarse bien con los compañeros motiva, si sucede lo contrario, los días en la oficina se harán muy difíciles", indica un artículo sobre desafíos laborales publicado por el portal laboralTrabajando.com.

Restar importancia a la sana convivencia entre empleados podría representar para las empresas una posible ‘fuga' de sus talentos, advierte Leticia Pérez, psicóloga egresada de la UNAM y especialista en recursos humanos. La razón es sencilla: el mal ambiente laboral es el segundo factor por el que los trabajadores renuncian, sólo superado por la posibilidad de encontrar otra oportunidad profesional;  señala la encuesta 'Motivaciones del mexicano en el trabajo', realizada entre 1600 personas por la firma Randstad.

La consultora internacional Harris, Rothenberg -especialista en asesoría de recursos humanos- tiene una clasificación de perfiles comunes en las oficinas. Éstas son algunas características de tres tipos de empleados a evitar: 

1) El Hablador. Es uno de los más fáciles de encontrar. Es la persona que invierte gran parte del día paseándose por  tu escritorio o buscándote por Internet para platicar y actualizar las noticias en la oficina. Para esta persona no importa si hay urgencia por concluir un proyecto. Su meta es abordar, dando cuanto detalle sea posible de su vida personal y laboral. 

2) El chismoso. Es el encargado de contar los rumores e historias de la empresa (agregando información según su iniciativa). A veces es difícil ‘resistirse' a escuchar esos datos, pero no hay que perder de vista que quien habla de los demás también podría estar emitiendo un rumor sobre ti. El ‘radio pasillo', aunque forme parte de las oficinas, no es bien visto por los empleadores. 

3) El deprimente. "La cafetería es horrible", "sólo yo tengo mucho trabajo", "ya le dieron el puesto a otro y no a mí"; estas expresiones son comunes en quienes suelen quejarse continuamente de cada aspecto sucedido en la organización. El peligro con este compañero es que suele ‘arrebatarte' la energía. Prestar atención a sus comentarios te hace el día eterno y llegas sin ánimo a casa. 

"Hay que hacer lo posible por evitar a este tipo de personas". Sin embargo, depende de su nivel: si están en tu misma jerarquía puedes escapar de ellos, a través de frases que refieran tu grado de trabajo. Por ejemplo: "quisiera escuchar eso, pero debo entregar mi trabajo con calidad de urgente". En cambio, si una de esas personas es el jefe, la realidad es que necesitarás ser tolerante, recomienda Leticia Pérez.

Vanessa Romero, por ejemplo, lleva cuatro años en la misma empresa de servicios tecnológicos. A los pocos días de ingresar, su jefe realizó un comentario -como ella describe- ofensivo sobre las universidades de dónde proceden algunos empleados. "Y no paraba de hablar de eso, para él lo importante no era la experiencia, sino de dónde procedía la gente", comenta la administradora de empresas.

En ese tipo de situaciones, y sobre todo si eres nuevo en la organización, lo recomendable es no engancharse en comentarios realizados por terceros; aunque sea un superior, sugiere Leticia Pérez. Sin embargo, si el comentario "te agrede de forma directa", hay que detectar con quién se puede reportar la situación. Una opción es el área de recursos humanos, aunque dependerá de la organización que faculte o no a ese departamento para tomar acciones. 

4 básicos

Un elemento nuevo en una organización muchas veces es visto como una ‘amenaza' para los demás, porque siempre existe cierto grado de competitividad. Eso significa que debes ir ‘paso a paso' para lograr la confianza y el respeto de quienes trabajarán contigo, menciona el informe de Trabajando.com. A continuación, algunas sugerencias para comenzar el vínculo con tus compañeros:

1. Primero las obligaciones. Debido a que eres la persona de recién ingreso, eres el ‘blanco' perfecto para que la gente se acerque a ti y te cuente sus problemas con los jefes o las carencias de la oficina. Evita prestar atención a comentarios sin importancia, mordaces y con connotación de ‘chisme'. Tienes tres meses para empezar a dar resultados, así que "sé consciente de realizar tus tareas y no involucrarte en las del resto", recomienda Margarita Chico, directora general de Trabajando.com en México.

2. Analiza el ambiente. Un trabajo nuevo es un ‘universo' de personalidades, hábitos, códigos y reglas desconocidas para ti (a menos que estés familiarizado con la organización). Chico menciona que sólo debes dar tu opinión cuando sea solicitada, o si lo que se está discutiendo es una tarea a tu cargo. Apenas llegues a esa empresa, date el tiempo para conocer el funcionamiento interno del grupo; eso permite adaptarse más rápido.

3. Aprende a alejarte. Es indiferente si llevas dos días o tres meses en el empleo; una regla de oro es evitar a las personas que amen los chismes. Evita sumarte a la tentación de hablar mal de otros o cuestionar su trabajo frente a empleados que se distinguen por empezar comentarios negativos. Nunca se sabe quién será el destinatario final de esa conversación de pasillo y nadie quiere transformarse en ‘ése' que todos señalan.

4. Toma tu tiempo. Las relaciones profesionales no se construyen en semanas, así que no es necesario forzar la situación. Si te propones acercarte a cierto grupo, empieza por conocer sus intereses y acabarán integrándote. Memoriza los nombres y las situaciones o expresiones que agraden o moleste a esas personas y da tus comentarios si te lo piden, pero cuidado: sé prudente con la información que aportes, así tu criterio se toma con interés desde el principio. Los primeros días, más que hablar, te conviene escuchar. 

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"Si lo que se busca es tener una buena relación con los demás, es recomendable tener una actitud positiva desde el principio, sobre todo para quienes dependen o trabajan directamente contigo", opina la directora de Trabajando.com en México.

Eso, sin embargo, no significa ventilar desde el principio tus preocupaciones personales. Hay que recordar que eres 'el nuevo' y serás observado, así que lo primero es entender la dinámica en la oficina para detectar en qué momento es propicio hablar y con quién emitir información personal, puntualiza Leticia Pérez.

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