ABC gerencial de Lorenzo Zambrano

Amor por México y su altruismo, su mayor legado, dijo el presidente del Tecnológico de Monterrey; aplicó estrategias de otras industrias, supo combinar la capacidad de soñar con su disciplina.
Lorenzo Zambrano  (Foto: Archivo)
Ivonne Vargas
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El éxito de Cemex, que realizó adquisiciones internacionales en una industria en la que los precios del cemento solían ser bajos, sólo puede explicarse porque la empresa la lideró un hombre que veía oportunidades donde otros no las buscaban. Así define el presidente del Tecnológico de Monterrey, Salvador Alva, uno de los rasgos del liderazgo de Lorenzo Zambrano, CEO de Cemex, quien falleció el 12 de mayo.

“Fue el primer mexicano que se focalizó como líder mundial de una (industria) considerada hasta cierto punto aburrida, la cementera. Su capacidad de soñar combinada con disciplina, harán del ingeniero un máximo representante del liderazgo mexicano”, expresó el directivo que encabeza el Tec desde 2011.

Entre 1997 y 2012, Zambrano fue Presidente del Consejo de esa casa de estudios, órgano responsable de definir la estrategia que el sistema sigue para la formación de los alumnos y el crecimiento de la universidad, entre otras actividades.

“Se atrevió a marcar las pautas por sí mismo y a avanzar a metas que otros no se atreverían a fijar. Era un tipo de líder inspiracional. Alguien a quien quieres seguir”, dijo Alva un ingeniero químico egresado de la UNAM quien destaca que Zambrano transmitía cercanía y eso motivaba a otros a dar más de sí mismos, eso era parte de su sello personal.

Él no esperaba, hacía que las cosas sucedieran, tanto en la organización que dirigía como en las labores emprendidas para promover el arte, la educación o en sus hobbies. “Era un empresario de muchas facetas, eso lo enriqueció”.

Desde su posición como director, el empresario regiomontano siempre decía a su equipo de trabajo: “Está bien esa (meta), pero porque no piensas en hacer el doble, el tripe de lo que tienes en mente”.

Salvador Alva recuerda su primer acercamiento con Lorenzo Zambrano. En el proceso hubo 350 aspirantes y en la última terna esta Alva, que fue entrevistado por el empresario.“Él fue quien al final me contrató para la posición actual”.

En las primeras reuniones le pregunté: ‘Lorenzo, ¿te molesta que no use corbata?’. Siempre que me veía hacía bromas sobre esta anécdota, hasta que un día uno de sus gerentes en la organización llegó y me dijo: ‘El ingeniero te manda un recado: en Cemex ya tampoco se usa corbata’´. Ese era el trato cercano que tenía y la capacidad de empatía que generaba en su entorno, mencionó.

Dos elementos importantes que lo distinguieron como hombre de negocios fueron su altruismo, que no le gustaba difundir, y su amor por México. “Ese deseo de llevar el nombre de una empresa mexicana a todo el mundo rigió su vida”, puntualizó Alva.

Visionario en altas y bajas

Una de las estrategias que permitió a Cemex consolidarse fue la habilidad de Lorenzo Zambrano de operar sus adquisiciones, sin perder de vista que todo el tiempo debía estudiar altas y bajas de su negocio, señaló Karla Rojas, coordinadora de extensión universitaria de la Escuela de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Panamericana.

“No instalarse en la zona de comodidad corporativa, es una de las primeras y máximas lecciones de negocio que deja el empresario”, detalló.

Su vida corporativa no fue “color de rosa”. Debió refinanciar una deuda por 15,000 millones de dólares en la crisis que inició en 2008. "Salir adelante en un panorama económico negativo se logra cuando, como director, respondes a la pregunta ¿qué debo hacer para estar al nivel de los grandes, en un escenario que no me favorece?", dijo Rojas, académica en licenciatura y posgrado de la UP.

Para Rojas, una frase que resume a Zambrano es: “Hemos visto muchas empresas cementeras que utilizan su capital para adquirir otras empresas, pero sin hacer el esfuerzo de tener una cultura común o procesos comunes, con eso consiguen un estancamiento”.

Según Donald Lessard en Cemex Globalization: The Cemex Way, un caso de estudio en la escuela de negocios del Massachusetts Institute of Technology, resume en tres las prácticas más importantes de Zambrano al frente de Cemex: tener procesos de negocio estandarizados en todos los países, ubicar mercados con flexibilidad operativa para reaccionar a las condiciones locales y crear la base de expansión atendiendo situaciones que pudiera frenarlo.

La compañía sentó las bases para la expansión mundial invirtiendo en un sistema de comunicación por satélite privado, CEMEXNET, con el objetivo de enlazar a las filiales de la empresa en todo el mundo. Y creó un sistema de “inspecciones virtuales” para verificar las operaciones de Cemex desde su computadora.

Otras lecciones de negocios del empresario regiomontano son:

1. Seguir ejemplos poco convencionales. El empresario regiomontano estudió los sistemas de call center y las cadenas de pizza, entre otros negocios, para mejorar sus tiempos de entrega y hacer este elemento un valor diferencial en la empresa. Un director debe explorar otras áreas diferentes a su industria para explorar soluciones, eso es parte de la innovación, apuntó Karla Rojas.

2. Capacidad de reacción. CEMEX se enfrentó a sanciones comerciales por parte de Estados Unidos, su mayor mercado fuera de México. Su participación mayoritaria en dos empresas cementeras españolas fue una respuesta estratégica para contrarrestar lo que sucedió en EU y actuar ante la creciente cuota de mercado de Holcim en México.

Siempre debes tener un “as” escondido, un plan para negociar asertivamente con otros países, clientes o proveedores para no disminuir tu rendimiento como empresa, apuntó la académica.

3. Actuar en varias pistas. “Entrar al ámbito académico, hacer alianza empresarial con una escuela (Tec de Monterrey), tener acciones sociales, además de empresariales, eso da muchas ventajas, intensificas tu marca, visualizas nuevo talento, tienes un impacto diferente en la comunidad, puedes mejorar el proceso de aprendizaje e innovación en la empresa”, dijo la académica de la Universidad Panamericana.

4. Piensa en la sucesión. Aunque Zambrano tuvo visión para negocios en mercados en crecimiento, su organización vivió una especie de “miopía” en materia de sucesión. “Depender del liderazgo de un CEO es un error frecuente en las empresas mexicanas, no se preparan para incidentes que surgen de momento”, destacó Flores.

La lección que deja su deceso es que no puedes dejar el éxito de tu empresa sólo en una persona, porque ese “carisma” puede faltar en cualquier momento.

El timón de la multinacional Cementos Mexicanos continuará en manos de Rogelio Zambrano, quien quedó como presidente del Consejo de Administración, y Fernando González Olivieri, director general de la compañía.

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