Asegura tu seguro

Si pensabas que cancelarlo te daría alivio en la crisis, recuerda que este “ahorro” sale más caro; no dejes de pagarlo, mejor recorta gastos y ajusta tu presupuesto según el costo de esta previsión.
Una buena opción para no quedarte descubierto es recortar ga
Regina Reyes-Heroles C.

“Lo peor que te puede pasar es que cuando baja de valor tu casa o tu coche te dé una enfermedad y no tengas seguro”, advierte Ignacio Gil Antón, presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS). Por eso, ahora recomienda apretarse el cinturón  y revisar el presupuesto, pero no dejar de pagar los seguros.

Según el directivo, en el presupuesto hay otros gastos que se pueden recortar antes que los seguros. “Hay quien deja de pagar los seguros, pero no perdona las vacaciones o el cambio de coche”. Debería ser al revés: primero la prevención y después los lujos.

En el complejo año de 2009, las aseguradoras no tendrán problema de solvencia, pero sí una baja en crecimientos, reconoce Gil Antón. “Si pensábamos crecer al doble del PIB, en vez de 6% será 4%”.

“Pensamos que no caeremos enfermos, que no chocaremos, que no moriremos y que siempre vamos a tener trabajo. Y, por eso, no tomamos precauciones”, agrega.

Para no dejar de pagar el seguro cuando se deben recortar gastos, recomienda evaluar qué tanto se puede gastar en la previsión y ajustar el presupuesto a esa cifra. “La gente te dice, ‘si mi presupuesto para seguros era de 15,000 pesos, ahora es de 10,000. ¿Qué me vendes por eso?’ Como en el mercado”, dice.

Por eso, hay que acercarse al agente de seguros o al asesor antes de decidir dejar de pagar una póliza. Todo se puede renegociar.

Una segunda recomendación es revisar cómo y qué tipo de seguros se tienen. Muchos olvidan que las tarjetas de crédito o los pagos de teléfono incluyen seguros. Hay que cancelar los que se dupliquen para no pagar pequeñas mensualidades extra.

Y ¿de cuánto debe ser el seguro de vida? ¿Cuál es la pérdida económica que sufren mis parientes si yo falto? La respuesta a esa pregunta determinará la suma por la que hay que asegurarse.

Más de eso es excesivo. “Si lo que buscas es dejar a tus hijos súper ricos, me parece que estás comprando de más porque el seguro debe ser la reparación de un daño”, dice Gil Antón.

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