Te contratan, te mudas… y te despiden

En ocasiones, un nuevo empleo involucra abandonar todo y mudarte a otra ciudad; pero ¿qué debes hacer cuando has realizado el cambio y la empresa que te contrató se arrepiente?
hombre-manejando-auto-carretera-JI.jpg  (Foto: Jupiter Images)
Anne Fisher

Es muy frecuente que, después de haber renunciado o ser despedidas de su empleo, varias personas encuentren uno nuevo y se vean en la necesidad de mudarse a otra ciudad. Aunque esto pueda sonar prometedor, también puede pasar lo siguiente: que te contraten, que decidas mudarte, que vendas tu casa, que te paguen la mitad de los gastos de mudanza y una vez que estés instalado y hayas cambiado a los niños de escuela y tu pareja haya renunciado a su empleo para empezar de cero junto contigo, te llamen de tu nuevo trabajo para decirte que, por razones de reorganización interna, tu colaboración ya no es requerida porque tu puesto ya no existe. Después te pueden pedir una disculpa y como no firmaste ninguna garantía, no tienes más que hacer. Ahora te encuentras desempleado en una ciudad desconocida y sin saber cómo solucionarlo.

Antes que nada, nadie debe sentirse culpable de no haber obtenido una garantía por escrito. "La mayoría de las compañías tienen políticas que conciernen lo que están dispuestas a dejar por escrito y lo que no, y es muy difícil convencerlos de que hagan una excepción", dijo Mimi Moore, abogada laboral y social en el despacho de Bryan Cave en Chicago. "Nueve de cada diez veces, a menos que te estés mudando de una empresa gigantesca a una que apenas comienza, en lo cual hay un evidente riesgo implícito; nadie excepto los altos niveles ejecutivos tienen un contrato por escrito, para todos los demás, el principio dominante es el ‘empleo a voluntad'".

El empleo a voluntad significa que un empleador puede despedirte cuando quiera sin ninguna razón (pero también tú tienes la libertad de renunciar cuando quieras). Sin una carta de ofrecimiento que planteé específicamente el período por el que trabajarás (algo que tampoco pasa con frecuencia), la compañía tiene el derecho legal de despedirte desde tu primer día de trabajo, o incluso antes de que empieces.

"En algunas circunstancias poco comunes, existe un principio llamado "confianza perjudicial", con el cual puedes demandar a tu empleador porque confiaste en su promesa de trabajo", dice Moore. "Pero para ganarlo en la mayoría de los estados debes probar de alguna forma que la compañía te despidió deliberadamente y la oferta de trabajo era fraudulenta o no fue hecha de buena fe. Si no puedes probarlo, sólo estarías tirando tu dinero en una demanda".

La buena noticia es que Moore dice que no tienes de qué preocuparte si te pagaron un bono por firmar un contrato. "Es muy común que los empleadores paguen bonos cuando le piden a alguien que se mude para trabajar para ellos, y por lo general el empleado se queda con ese bono", dijo. Una excepción sería si tú decidieras no tomar el empleo o comenzaras a trabajar y después desaparecieras, así que en este caso, si hubo un bono, no hay que regresarlo.

En cuanto al resto de los gastos de la mudanza, Moore recomienda que se pidan de buena manera. "Intenta conmoverlos un poco, no tienes nada más que perder si te dicen que no y tal vez se sentirán lo suficientemente culpables y lo harán".

Por desgracia, esta situación es más común de lo que parece. Un sondeo nuevo hecho por la empresa de recolocaciones Challenger Gray & Christmas señaló que el 18.2% de quienes encontraron empleo durante el segundo trimestre de 2009 tuvieron que mudarse para ser contratados, en comparación con el 11% que tuvo que hacerlo el año pasado. Una forma de reducir el riesgo en este tipo de decisiones es encontrar una vivienda temporal en el nuevo lugar y ver cómo marcha todo antes de vender tu casa y cambiar el estilo de vida de toda tu familia.

Además, como nadie lleva la cuenta de cuantas ofertas de trabajo se cancelan en el último momento, Moore dice que ha visto más y más veces que esto pase. "Las compañías están en constante reestructuración y buscando la forma de recortar gastos", dijo. "Los candidatos para cierto puesto no pueden ni predecir ni prevenir esto, pero es muy válido preguntar, ya sea en las entrevistas o después de que se realice una oferta, si ha habido varios despidos y si esperan que haya más. Investiga lo más que puedas e intenta darte una idea de qué tan estable es la organización. Mereces saber en qué te estás metiendo, sobre todo si hay el cambio implica una mudanza.

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Moore también sugiere que, si esto te pasó, te tragues el coraje y la preocupación y mantengas la comunicación abierta con tu empleador. "Muchas veces a la gente no se le ocurre preguntar si hay otra alternativa para ellos en esa empresa; si te querían tanto como para pagar por tu mudanza y darte un bono por firma de contrato, obviamente les gustaba lo que ofrecías, así que investiga si hay otra oportunidad dentro de la organización ya reestructurada", dijo. "Esta oportunidad puede llegar incluso unos meses después; si tienes paciencia y no explotas del coraje, la gente pensará en ti cuando las cosas mejoren y se abra otra vacante". 

Moore también dijo que los empleadores a veces están al tanto de las vacantes específicas en otras compañías, por lo que podrían recomendarte o sugerirte ir a investigar. "Esta es otra razón por la que hay que tener una actitud positiva, por muy difícil que sea", dijo. "No te enterarás de esas oportunidades si estás amargado y despotricando contra todos".

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