Alimentos y bebidas, inversión exitosa

Las acciones de esos sectores reportan una ganancia del 854% desde 1990, mayor al 536% del S&P 500; conoce las mejores marcas de consumo para invertir, en opinión de varios administradores de fondos.
nestlé  (Foto: AP)
Scott Cendrowski
NUEVA YORK -

Hace algunos años, Tom Russo cruzó un par de palabras con un ejecutivo de una firma de computadoras en un avión. Russo, quien administra cerca de 5,000 millones de dólares en fondos de inversión privados y en cuentas individuales de clientes ricos, comenzó a alabar a Hershey Co.

La empresa que fabrica dulces podía pronosticar con un margen del 0.5% la cantidad de chocolate que vendería ese año, cuánto costaría producir el chocolate, y qué rango de precios podría cobrar. Russo, quien era dueño de algunas de las acciones de Hershey en el pasado, exaltaba los previsibles rendimientos de dicha marcas. El ejecutivo de computadoras solamente le devolvió la mirada. "No tengo ni idea de cómo se venderán muchas laptops este año", dijo Russo.

No sólo son las barras de chocolate, por supuesto. Las empresas de bienes de consumo pueden anticipar con gran detalle qué tipo de alimentos envasados, cerveza, o productos de limpieza comprarán los clientes en un futuro próximo. Mientras que se necesita mucha buena suerte para pronosticar, por ejemplo, qué marca o tipo de dispositivo informático estará de moda en cinco años.

La previsibilidad y la confiabilidad son virtudes atractivas pasadas de moda. Lo sorprendente es cuán dramáticamente bien pagan a los que invierten en las compañías que venden estas marcas. El Consumer Staples Index del S&P, que está lleno de esas empresas, ha registrado un rendimiento total de 854% desde 1990 hasta hoy en día, eclipsando el rendimiento del S&P 500 de 536% durante el mismo periodo.

Del mismo modo, los fondos que Russo maneja en su firma, Gardner Russo & Gardner, han derrotado al S&P 500 con un rendimiento anual después de comisiones del 15.3% frente a 10.5%, desde 1984, siguiendo un plan sencillo: Él compra acciones de las marcas de comida, alcohol y tabaco más populares a nivel mundial.

Sus propiedades pueden leerse como un lote de empresas encargadas de mantener al mundo alimentado y feliz (y a veces limpio). Está Nestlé, cuyas marcas incluyen el cereal Cheerios, el helado Häagen-Dazs y los alimentos para bebés Gerber, así como Lean Cuisine, también Unilever, quien tiene desde el té Lipton y la mayonesa Hellmann hasta el jabón Dove y la Vaselina.

Así como Philip Morris International (que vende los cigarrillos Marlboro fuera de Estados Unidos y es la principal participación de Russo), y los fabricantes mundiales de cerveza Heineken Holding, SABMiller y Anheuser-Busch InBev. También es dueño de acciones de los destiladores detrás de Jack Daniels y Capitan Morgan.

"Conoces los chips DRAM para computadora?", pregunta Russo, un inversor desbordante de energía de 56 años de edad, durante un desayuno en el centro de Manhattan. "No puedo lidiar con ellos. Lo que sí entiendo es un trago de whisky escocés - ¡Eso es algo que comprendo!".

Russo no es el único. Hay un círculo de administradores de fondos de inversión que podrían ser llamados los 'apóstoles de las marcas': Don Yacktman de Yacktman Funds; Will Browne, quien co-administra Tweedy Browne Global Value; David Winters del Wintergreen Fund; y Jeff Auxier, quien dirige el fondo del mismo nombre. Cada uno ha construido un registro estelar a largo plazo mediante la compra de las acciones de empresas que venden marcas de consumo.

Estos veteranos inversores dicen que las marcas podrían ser la mejor apuesta en el esquizofrénico mercado de hoy. Piense en ellos como acciones tortugas: No producirán riqueza de la noche a la mañana (y probablemente no cautivarás a los invitados de tu próxima fiesta con la promesa de una nueva planta de Unilever en Sudáfrica). Pero poco a poco, estas acciones avanzarán lentamente, y los efectos de una composición constante y una reinversión de los dividendos se sumarán para ganar rendimientos.

Las mejores marcas se benefician de potentes ventajas a largo plazo. Disfrutan de un poder de fijación de precios para superar la inflación. Procter & Gamble, por ejemplo, puede aumentar los precios del desodorante Old Spice, ya que muchos clientes han hecho efectivamente un compromiso de por vida con el producto. Muchos menos antitranspirantes pueden conseguir ese tipo de lealtad. En segundo lugar, estas empresas establecidas atraen a algunos de los mejores directores del mundo. Nestlé ha contratado a los más brillantes ejecutivos durante décadas, manteniendo su posición como una potencia mundial de productos alimenticios.

Tal vez la razón más convincente para comprar acciones de marcas de consumo hoy en día es el alcance global: Estas empresas han estado haciendo negocios en los mercados emergentes ahora en auge desde hace décadas. Hoy en día, están cosechando las recompensas de los nuevos consumidores ricos que están ávidos de marcas occidentales.

Por supuesto, los nombres de estas empresas prestigiosas y solventes no son precisamente un secreto. Los inversores han estado acumulando acciones defensivas y que pagan dividendos - que a menudo son empresas con marcas grandes y estables-, elevando así el precio de muchas de ellas.

Hoy en día, se negocian con una prima del 20% sobre el S&P, de acuerdo con Capital IQ. Incluso una acción con un desempeño excelente puede ser demasiado cara en un momento dado. Por lo tanto, preguntamos a los apóstoles de las marcas dónde se encuentran los mejores valores de cada categoría en la actualidad.

El momento más ventajoso para comprar acciones de marcas es generalmente cuando la empresa tropieza y el precio es brevemente golpeado, dice Don Yacktman, cuya empresa administra 17,000 millones de dólares.

A los 70 años, Yacktman sigue siendo frugal. En un día reciente, en sus oficinas de Austin escasamente decoradas, usaba pantalones caqui y un desgastado reloj Timex. Insiste en que sus administradores de carteras traen su propio café al trabajo.

Pero el talento de Yacktman para identificar el valor y su disposición para esperar hasta que una acción tenga un precio justo ha dado sus frutos: El fondo insignia de la firma, Yacktman Fund (YACKX) ha rendido 11.8% por año desde el comienzo del nuevo milenio (frente a 1.5% del S&P). "Cuanto mejores sean las empresas que poseas", dice, más paciente puedes ser. Debido a que, a la larga, van a resultar".

Su ejemplo de ello: PepsiCo. Las acciones no han ido a ninguna parte durante cinco años, algunos inversionistas están pidiendo la cabeza de la presidenta ejecutiva, y sus ganancias decepcionaron de nuevo en el primer trimestre. Pero Yacktman cree en la empresa.

En los últimos dos años, ha comprado 20 millones de acciones, que ahora valen 1,600 millones de dólares, convirtiendo al gigante de las bebidas refrescantes y los bocadillos en su mayor participación. Incluso un negocio estable como Pepsi pasa por ciclos, dice.

Probablemente pagó demasiado por una compañía de productos lácteos de Rusia y se ha quedado rezagada ante Coca-Cola en la guerra de refrescos en Estados Unidos. Todo esto hace que Pepsi sea barata hoy en día. Sus acciones se negocian en una relación precio/ganancia de 15, por debajo de su promedio de cinco años de 18.

Yacktman asume que el principal negocio de refrescos de Pepsi se recuperará en Estados Unidos en el largo plazo. Piensa que, entre sus acciones actualmente deprimidas y su rendimiento de dividendos del 4%, Pepsi podría volver a rendir 150% durante la próxima década. "En el largo plazo, van a estar bien", dice Yacktman.

Éste es uno de los mejores momentos de la historia para poner el dinero en marcas globales, dice Jeff Auxier, de 53 años, quien administra 550 millones de dólares desde su granja de 44 hectáreas en Lago Oswego, Oregon (para evitar el pensamiento grupal de Wall Street, señala). Ha estado invirtiendo desde 1980 y dirige su propio fondo de inversión (AUXFX) desde 1999. (Éste ha generado un retorno total de 6.6% por año).

Con las economías desarrolladas entrando a un periodo extendido de desapalancamiento, dice Auxier, las empresas de marca están mejor posicionadas para prosperar. Los consumidores se verán obligados a cuidar sus centavos mientras los gobiernos reducen el gasto. Europa ofrece una idea de lo difícil que puede ser la reducción de la deuda.

Uno de los efectos del desapalancamiento, de acuerdo con Auxier es que la gente va a hacer más comidas en casa. Durante los períodos de desapalancamiento anteriores -la Gran Depresión es el mejor conocido-, las acciones de marcas de alimentos registraron fuertes ganancias porque la gente recortó en extravagancias, sin eliminarlas completamente. "Puede que no cenaran afuera", dice Auxier, "pero aún así compraban helados en Ben & Jerry para el postre".

Unilever, propietaria del proveedor de helados desde 2000, cuenta con una serie de otras marcas de alimentos que Auxier cree que se beneficiarán de los nuevos hábitos de gasto de los consumidores. Eso, combinado con la expansión de la demanda en los mercados emergentes, debería mantener en marcha el crecimiento de los ingresos de la compañía a una tasa de 7% anual, que ha mantenido durante una década. Las acciones operan a 15 veces las ganancias del próximo año, en línea con su promedio a largo plazo, y tienen un rendimiento del 4%.

Auxier considera que el crecimiento de los mercados emergentes ayuda a impulsar el boom de la población mundial -un aumento previsto de 1,000 millones de personas en 2025-, una tendencia que también está influyendo sobre los administradores del Global Value Fund de Tweedy Browne, en Nueva York (TBGVX). Para 2015, por primera vez en 300 años, dicen, el número de consumidores asiáticos de clase media será igual al número en Europa y Norteamérica.

Eso es sólo un bono para comprar marcas de consumo, dice Will Browne, quien co-administra un fondo de 5,000 millones de dólares. Global Value ha dado rendimientos de 6.3% al año desde 2000 (frente al 1.2% del índice Europe Australasia Far East de Morgan Stanley), y el año pasado Morningstar lo nombró el fondo de acciones internacionales del año. Tweedy posee acciones de Nestlé, Coca-Cola FEMSA (embotellador de la firma en México y Sudamérica) y Heineken, no porque Browne y sus co-administradores estén buscando obtener beneficios de una explosión demográfica, sino porque estas empresas siempre han tenido una ventaja sobre la competencia en un sinnúmero de mercados en todo el mundo.

"Estamos buscando empresas que tengan características de demanda sostenible y previsible", dice Browne. "En muchos casos, resultan ser marcas". Tweedy piensa que Johnson & Johnson, con su larga lista de productos básicos para la salud como Band-Aids y Tylenol, ofrece un potencial particular hoy en día.

Las ganancias por acción de J&J fueron de más del 10% anual durante la última década, mientras que su relación precio/ganancia se derrumbó desde 32 en 1999 a 12.5 en la actualidad. Tweedy cree que, entre su baja valoración y el 3.5% de rendimiento por dividendo, J&J tiene un precio adecuado para entregar rendimientos de dos dígitos anuales durante la próxima década.

"Han tenido problemas -algunos productos retirados del mercado durante los últimos años", admite el co-administrador Bob Wyckoff. "Pero, en general, la empresa ha estado bien dirigida durante las últimas décadas, y no estamos convencidos de que eso no vaya a continuar".

A principios de la década de 2000, David Winters, quien aprendió el negocio con el legendario (y feroz) inversor de valores Michael Price, luchó contra las gerencias de las empresas para generar ganancias, ganándose una reputación de activista de los accionistas y un maestro en inversiones en dificultades.

Pero desde la crisis financiera, Winters ha abandonado la mayoría de las tácticas de presión y simplemente compra acciones, especialmente de las reconocidas marcas de consumo que él llama algunos de los valores más baratos disponibles en la actualidad.

El Wintergreen Fund de 1,700 millones de dólares de Winters (WGRNX) ha rendido 6.8% al año desde su fundación en 2005, en comparación con el 4.9% del S&P. Winters siempre ha perseguido empresas con tres rasgos: el poder de fijar los precios (para combatir la inflación), un negocio en vías de mejorar, y una buena gestión.

Desde hace años, eso ha significado una participación en Nestlé, el gigante suizo de alimentos con cientos de marcas a la venta en todo el mundo. La compañía ya tiene un alcance profundo en los mercados en desarrollo, que representaron el 36% de sus ventas en 2010, y se espera que aumente esa cifra a 45% en 2020.

Nestlé recientemente se volvió más barata. Después de que adquirió la división de nutrición infantil de Pfizer a principios de este año por 12,000 millones de dólares, las acciones cayeron 5%. Pero no te preocupes, dice Winters: "Eso los posiciona para siempre". En lo que respecta a las acciones de marca, las preocupaciones de Wall Street a corto plazo simplemente benefician a los titulares a largo plazo; y proporcionan puntos de entrada para los compradores.

Este artículo es de la edición del 12 de julio de 2012 de Fortune.

Ahora ve
Los hechos económicos que marcaron a México durante el 2017
No te pierdas
×