5 acciones para negociar con éxito

Todo es negociable, dice la experta en finanzas Sonia Sánchez. Aumenta tu habilidad con sus tips.

1. Debes estar seguro de lo que tienes

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¿Cuál es tu habilidad, tu producto, qué ofreces? Esto es básico antes de cualquier negociación. (Foto: Getty Images)
negociar  (Foto: Getty, )

En cualquier negociación, debes tener 'los pelos de la burra en la mano'. Cuáles son tus habilidades, tu producto, qué llevas a la mesa y cuánto vale.

No te imaginarás la cantidad de vendedores que han tratado de venderme algo que ni siquiera saben para qué sirve.

No importa si quieres un mejor sueldo, un nuevo trabajo, que te aprueben una cotización, que tu pareja vaya al súper contigo, tienes que estar seguro de lo que ofreces y de la calidad de lo que ofreces. Sin esto, la sartén por el mango la tiene el otro.

*Sonia Sánchez es autora del libro "Diario de una oveja financiera".

2. Negociar es dar algo a cambio de algo

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Prepárate para elegir la propiedad ideal. (Foto: Photos to go)
contrato  Prepárate para elegir la propiedad ideal. ✓  (Foto: Photos to go)

Adoro cuando me tocan clientes que su idea de negociar es, primero, ofrecerte trabajo (como si fuera un favor) y segundo, cuando te dicen: pues yo te pago 5 cuando ya previamente les dijiste que vale 7.

A estos clientes les hago ver, de manera muy amable, que el trabajo no es un favor (generalmente diciéndoles que tengo yo tanto, que más bien les haría un huequito a ellos) y luego les digo que con mucho gusto lo dejo en 5 si quitamos tal cosa, y otra cosa.

Ponen cara de "What?, pero si tal cosa es lo que más me gusta". Sí, les digo, por eso es que cuesta originalmente 7.

He tenido clientes que agarran la onda; otros simplemente se van. Pero si se quedan, garantizo que no pierdo y les doy algo acorde a lo que desean pagar.

3. Olvídate un poco de tu interés

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La Condusef reportó que también redujo a una tercera parte los tiempos de resolución de las controversias. (Foto: Thinkstock)
cliente  (Foto: Thinkstock)

Cuando un cliente quiere negociar conmigo un mejor precio, generalmente lo único que tiene en la mente es lo que él quiere, y eso lo ciega.

Hace que su concepto de negociación sea sólo pedir, pedir, pedir. Pedir no empobrece, dicen por ahí, pero sí puede llevarte a fracasar cuando quieres negociar algo.

Trata siempre de ponerte en el lugar de la otra persona. Si, por ejemplo, quieres que te bajen el precio de un servicio, piensa en qué es lo que el otro puede ganar al hacerte la rebaja.

Si el otro sólo consigue más trabajo a cambio de menos dinero (el descuento), lo más seguro es que te digan "¡No, gracias!".


4. Una probadita

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La carta de presentación te permite vender tus cualidades profesionales y personales de manera breve. (Foto: Thinkstock)
carta de presentación  La carta de presentación te permite vender tus cualidades profesionales y personales de manera breve. ✓  (Foto: Thinkstock)

A veces, aunque uno sea muy reconocido en su ramo, puede que haga falta que el cliente (o posible jefe, etc.) tenga una muestra de lo que haces para que, una vez encantado, puedas negociar más a tu favor. Estamos acostumbrados a primero cotizar, después trabajar.

Con ciertos clientes (sobre todo de los que sospechas que respingarán con cualquier presupuesto) conviene dejar la cotización pendiente mientras haces un dummy, una prueba, un adelanto, etc.

Algo que no te signifique mucha inversión, pero que sea lo suficientemente atractivo para que una vez que lo entregues, el cliente diga "¡Sí!".

De esta forma, cuando pases la cotización, te encontrarás en una posición más fuerte para negociar.

Lo más seguro es que de todas formas quieran su descuento, pero ahora tienes el argumento ideal: ya te probé que mi producto, servicio, trabajo, etc., es lo que necesitas y te encantó: no vas a conseguir algo mejor.

5. No seas avorazado

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Hay personas que quieren ganar todo con un solo cliente. Esas negociaciones son una calle cerrada. Evítalas y también evita ser una de ellas. (Foto: Getty Images)
rechazar  Hay personas que quieren ganar todo con un solo cliente. Esas negociaciones son una calle cerrada. Evítalas y también evita ser una de ellas. /  (Foto: Getty, )

Cuando era joven trabajé algunos años en una tienda de discos. Teníamos un proveedor de música muy interesante de Alemania, pero era de lo más gandalla.

Al negociar los precios si veía que yo sonreía o me emocionaba con algo, automáticamente daba un precio alto. Mi jefe decidió dejar de llevarme con ese proveedor (era chava y me emocionaba fácil).

Al final, no importó cuán bueno era el material que este tipo trajera, mi jefe terminó por cortarlo. Quería ganar todo con un solo cliente. Esas 'negociaciones' terminan siendo una calle cerrada.