El Tec te dice cómo ser un empresario

La licenciatura de Creación y Desarrollo de Empresas profesionaliza el nacimiento de negocios; esta carrera le da a sus estudiantes las bases teóricas y prácticas para tener éxito empresaria
Sólo la profesionalización da las bases fundamentales para c
Tania M. Moreno
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Un empresario no nace, se hace. Bajo esta premisa y con el fin de profesionalizar la creación de unidades de negocio en México, el Tecnológico de Monterrey creó la licenciatura de Creación y Desarrollo de Empresas (LDE).

“Actualmente una persona crea su empresa como piensa que debe hacerlo y se enfoca en un producto que cree que puede funcionar, pero no se basa en una metodología, de ahí que el 80% desaparezca a los dos años, según datos de la Secretaría de Economía (SE)”, dice la directora de la carrera del Campus Ciudad de México, Claudine Moya.

Esta mortandad responde principalmente al desconocimiento de cuestiones técnicas, falta de un plan de negocios y errores metodológicos.

Esta carrera, primera en México dedicada exclusivamente a formar empresarios,  y que nació en el 2005, se enfoca en minimizar la probabilidad de que un negocio no funcione por cuestiones que se atienden con metodologías específicas.

La licenciatura se divide en dos fases. En la primera que dura los seis semestres iniciales, se dan conocimientos técnicos en contabilidad, procesos y bases cuantitativas. “Se pide a los alumnos que hagan ejercicios de emprendimiento con base en administración, mercadotecnia y cuestiones económica”, dice Moya.

La urgencia de la parte práctica se debe a que en esta etapa los estudiantes no tienen compromisos como mantener una casa, pagar un coche y pueden enfocar tiempo y recursos a la generación de nuevos negocios.

Es el equivalente a las prácticas profesionales de una carrera tradicional, para eliminar la falta de experiencia y desarrollar nuevas habilidades.

La segunda fase es ingresar a una incubadora del Tec, donde los alumnos tienen que dar de alta la empresa, buscar inversionistas y llegar con un 15% de la inversión inicial.

En este momento se empieza a operar la empresa, pues una condición para graduarse es “que el negocio esté operando, si no, el título es retenido”, dice la directora de carrera.

Una característica esencial es que las empresas que surjan deben ser innovadoras y con expectativas de crecimiento a mediano y largo plazo, no se admiten ideas que ya estén funcionando.

Debido a que la supervisión de cada negocio es personalizada, no es una carrera de masas, por lo que cada año ingresan entre 20 y 30 alumnos. “En campus Ciudad de México sólo hay 41 inscritos, ya que no podemos manejar grandes volúmenes”, afirma Claudine Moya.

¿Es para mí?

El perfil que se busca es de estudiantes interesados en muchas áreas de conocimiento, inquietos y que generalmente cambian las situaciones cuando algo no los satisface, debido al impulso de mejorar siempre.

“Los alumnos deben tener mucho empuje, ser persistentes y capaces de hacer networking. Es básico que puedan convencer a otros, lo más importante es tener pasión por lo que hacen”.

Para ingresar, los estudiantes pasan por una evaluación que define las características que poseen y muestra las habilidades que deben trabajar para completar el perfil empresarial.

“Estos chicos no quieren convertirse en Bill Gates para ser millonarios, sino para dejar huella en los negocios y crear empresas que satisfagan necesidades”, afirma Moya.

Con esta carrera, el Tecnológico de Monterrey espera generar un efecto dominó y cambiar el estilo del empresario mexicano, que hace esfuerzos individuales y es celoso de sus ideas. La expectativa apunta a generar hombres de negocios informados, cooperativos y sobre todo, profesionales.

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