Mujeres con cascos: especie en peligro

Faltan en México mujeres profesionales en carreras de ciencias exactas; sólo 16 de cada 100 ingenieros son mujeres, pues son alejadas de carreras ‘masculinas’.
Hay pocas mujeres en México que portan casco. (Dreamstime)
Regina Reyes-Heroles C.
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Susana Ávila era la única mujer en su generación que quería ser ingeniero mecánico y para lograrlo se cortó el pelo, dejo de usar faldas y se puso unos botines para difuminar su feminidad y perderse un poco entre todos sus compañeros ingenieros.

“Una vez, de broma, sólo porque me puse perfume me dejaron en una fila sentada sola y todos se sentaron tres filas detrás”, dijo Ávila, quien estudió en Zacatecas en los años 70.

Ávila forma parte de la minoría de mujeres mexicanas que se dedican a las ciencias exactas.

En México, el 68.4% de los profesionistas ocupados en el área de las humanidades son mujeres, mientras que sólo 27.4% de los profesionistas en ciencias físico-matemáticas son mujeres y en el caso de las ingenierías el porcentaje desciende a 16.1% según datos del Panorama Nacional de Carreras del Cuarto Trimestre de 2006, elaborado por El Observatorio Laboral.

Expertos creen que estos porcentajes van a cambiar poco a poco y las mexicanas abarcarán más espacio en materias enfocadas a las matemáticas. “Habrá una curva, aunque se va a tardar más tiempo debido a la parte cultural, pues sigue siendo un país un poco machista”, comentó Alfredo Villas Carbó, Director de Consultoría Actuarial y Capital Humano de Aon Consulting.

Tradiciones familiares, sociales y culturales contribuyen a establecer la barrera para que muchas mujeres mexicanas se dediquen a profesiones denominadas ‘femeninas’ y dejen a un lado las ciencias exactas que parecen ser ‘masculinas’. Inclusive, se llega al punto en el que mujeres no terminan las carreras o deciden no dedicarse a ellas por las presiones que reciben.

Hace dos o tres años Gifford Moody revisó 60 currícula de ingenieros para contratar a cinco. “Ninguno era de mujeres, por lo que no pudimos contratar a ninguna”, dijo el Director de Proyectos de la empresa Sentry. Moody ha trabajado también cerca de ingenieros en Venezuela, donde recuerda una mayor presencia femenina que en lo experimentado en México.

Sin embargo, el panorama sí está cambiando poco a poco, sobre todo con la llegada de las multinacionales a México y la introducción de políticas de diversidad y no discriminación. Ford de México ha tenido dos mujeres como directores generales en los últimos años.

“Esto ha resultado en el fenómeno reciente de tener directivas mujeres. Las empresas se pusieron insistentes con sus subsidiarias en México y pidieron la participación de las mujeres”, añadió Villas, quien calcula que hay un retraso de 10 a 15 años entre la situación laboral en México y la de EU o Europa.

En México hay 5.3 millones de profesionistas ocupados, según el estudio del Observatorio Laboral, de los cuales 40% son mujeres. No obstante, la mayoría de ellas se dedican a las artes, la educación y las humanidades, profesiones que se encuentran por debajo del promedio de ingresos de 9,923 pesos al mes. Por su parte, las carreras que menos mexicanas ocupan, como las ingenierías, las ciencias físico-matemáticas, e inclusive, el área económico o administrativo, son de las profesiones que tienen salarios por encima del promedio nacional.

La discriminación no es cosa del pasado. La mujeres pueden pensar que “si me están acosando y me cargan la mano de trabajo y no me pagan igual, pues por qué hacerlo”, dice el ingeniero Rolando Brittenham, Director General de A Tiempo, empresa de impresiones. Sin embargo, no se puede negar que hay más presencia femenina en puestos directivos o campos en los que antes no se les permitía acceso.

El resultado de esta discriminación es que muchas mujeres se conforman con puestos que no utilizan al máximo sus habilidades y que no son de su preferencia.

“Lo importante es que los individuos se encuentren no sólo en el lugar adecuado sino en el área en que tienen habilidades para desarrollar”, comentó el ingeniero Jorge Sánchez, Director General de Multimedia Corp, una empresa de desarrollo multimedia.

Esta idea cultural de que los hombres tienen ciertos campos y las mujeres otros se vuelve obvia cuando se observa que de los ocupados en enfermería el 94% son mujeres, en formación docente 88% y en nutrición, archivonomía y biblioteconomía tienen un 84%  de ocupados del sexo femenino.

Esta tendencia es un problema para la economía también. En México existe una escasez de ingenieros, técnicos, físico-matemáticos, entre otros, y paralelamente aquéllos que podrían serlo no lo hacen. La razón no es la falta de capacidad, sino la barrera construida por tradiciones culturales y retrasos sociales.

“A mí me da mucha tristeza porque estas son las carreras que más necesita el país y por tradiciones y cultura se les dificulta la participación a las mujeres”, comentó Ávila.

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