Monterrey cambia casa por 'depa'

La construcción de vivienda se está reorientando a condominios para aprovechar un mayor espacio Nuevo León es el líder nacional en crecimiento de casas, con 50,000 unidades construidas por añ
Inmobiliarias negocian con habitantes para comprar sus terre  (Foto: )
Juan Alberto Cedillo

Monterrey está por cambiar de perfil, con más edificios de departamentos y un nuevo uso residencial del centro, que podría empezar a repoblarse.

Durante los últimos cuatro años, Nuevo León ha mantenido el liderato nacional en el crecimiento de vivienda. Se edifican más de 50,000 casas por año, pero el espacio se agota por los límites impuestos por el Cerro de la Silla y la Sierra Madre Oriental.

En el municipio de San Pedro Garza García, donde viven los ejecutivos de Alfa, Cemex, Femsa, Gruma y Vitro, las montañas son invadidas por residencias, a una altura de 800 metros por encima del resto de la ciudad.

El precio de sus terrenos supera los 8,500 pesos el metro cuadrado, y en las colonias de moda, como Valle Oriente, el costo aumenta 15%.

La demanda por terrenos está presionada por la construcción de vivienda popular, además de la residencial. “Monterrey es la plaza más competida de México en materia inmobiliaria para el sector social, por arriba del Distrito Federal y el Estado de México”, afirma Rafael Arroyo Solís, director de la Cámara de Propietarios de Bienes Raíces de Nuevo León. En el estado se construyen en promedio 55,000 viviendas al año, contra 45,000 del Estado de México, según la Comisión Nacional de Vivienda.

“Para 2008 se tiene proyectado edificar 65,000 casas, de todo tipo. Tan sólo el Infonavit colocará 50,000 créditos para viviendas del sector social”, agrega. “El resto de los niveles de vivienda, sobre todo para la clase media, está saturado”.

Rena Porsen, profesora de la cátedra de Regeneración y Desarrollo Sustentable de Ciudades, del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), afirma que “la ciudad crece tan rápido que los instrumentos legales no se adecuan a la velocidad que requiere la planeación”.

Más pisos
La competencia por la tierra lleva a buscar nuevos horizontes. Estos son los departamentos en condominio, para la clase media; el rescate del centro y proyectos fuera de la ciudad, algunos a 40 kilómetros del centro.

Moisés Solís Vázquez, presidente de Solís y Rocha Bienes Raíces, cuenta que existe un gran programa en el cual participan los principales inversionistas inmobiliarios del estado. Se negocia con los dueños de viviendas para comprarles manzanas y, a cambio, regresarles el mismo espacio en un departamento con estacionamientos, áreas verdes y elevadores. “Ya comenzaron a demoler viejos mercados y casas para hacer multifamiliares”, añade.

Sin embargo, la infraestructura del centro es sensible a fuertes lluvias y ventarrones, advierte el empresario.

Los nuevos desarrollos pretenden modificar ese atraso. El proyecto comenzará con un gran edificio en la Zona Rosa. Se busca ofrecer opciones para clases medias y altas, que permitan desahogar colonias como la Del Valle, Cumbres y Contry. Los departamentos fluctuarán entre 1 millón y millón y medio de pesos, en promedio. “Sería una gran oportunidad para cambiar la imagen de ciudad chaparra”, dice Arroyo Solís.

La profesora del Tecnológico de Monterrey dice que los desarrollos verticales se tienen proyectados, principalmente, para las clases media y media alta, pero que se deben extender para sectores con menores ingresos.

La Agencia para la Planeación del Desarrollo Urbano de Nuevo León considera que las nuevas opciones para clases media y alta están en el Cañón del Huanuco, en el municipio de Santiago (la Cuernavaca de los regios), a 40 kilómetros de la ciudad, según su director, Juan Ignacio Barragán Villarreal.

Ya se aprecian los preparativos para nuevos fraccionamientos de primer nivel. Se proyectan nuevas avenidas, se cortan los cerros y se introducen las redes de luz y agua.

El metro cuadrado urbanizado en esa zona tiene un precio promedio de 5,000 pesos y los costos se duplican o triplican en las zonas más exclusivas con campos de golf, como el desarrollo Las Misiones.

En el Cañón del Huanuco destaca la zona residencial La Herradura. Además, fraccionamientos como La Escondida, La Rioja o Las Misiones se perfilan como las nuevas colonias residenciales de la clase media.

Barragán Villarreal destaca que en el caso de San Pedro, los desarrollos se desplazaron hacia el municipio vecino de Santa Catarina, al poniente de la ciudad, en donde se proyectan nuevas residencias de primer nivel en un fraccionamiento denominado Valle Poniente.

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