El joven líder de Corea del Norte rompe el molde con el pasado

En el festejo del centenario de Corea del Norte Kim Jong Un se pronunció por abatir el hambre
Corea del Norte
Corea del Norte  Corea del Norte  (Foto: )
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Autor: Stan Grant
(CNN) -

Por un momento casi nadie pudo creer lo que estaba pasando.

El joven líder dio un paso al micrófono,  ante las filas multitudinarias del ejército para después hablar.

La multitud, que ha estado coreando su nombre, queda en silencio.

Kim Jong Un, aún no tiene 30 años de edad, parece un poco nervioso.

Su voz no vacila, pero su cuerpo se mueve hacia atrás y adelante sin descanso y sus ojos se mueven alrededor. Si sus nervios lo traicionan, sus palabras se mantienen firmes.

Se pone de pie sobre los hombros de los hombres que han gobernado antes que él, su abuelo y su padre.

Directamente debajo de él hay retratos enormes del que llaman el ‘Gran Líder’, Kim Il Sung y su hijo, el denominado ‘Querido Líder’, Kim Jong Il.

La tercera generación de la dinastía Kim se compromete a construir sobre el legado de la familia. Pero  el discurso está virando de  camino. Es algo que su padre nunca lo hizo. Corea del Norte  habla para expresar que no recuerda haber escuchado su voz.

Estar aquí ahora es "el mejor regalo que he recibido en mi vida", dice un hombre.

Kim Jong Un se dirige a dos públicos: a su pueblo y el mundo exterior.

El líder ha prometido tratar de unir a la fracturada nación coreana, después de ser separadas hace más de medio siglo.

"Hemos sufrido el dolor de la separación durante casi 70 años", declara. "Hemos vivido como un solo pueblo en la misma tierra durante miles de años de sufrimiento desgarrador. Nuestro partido y nuestro gobierno trabajará con cualquier persona que realmente quiera la reunificación", afirma.  

Pero este no es un día para hablar de la paz. Se trata de un desfile militar en esta aislada nación que dice tener  todo lo necesario para defenderse.

Para sus enemigos, especialmente Estados Unidos, hay un mensaje mortal.

"Nuestras fuerzas armadas se han convertido en un ejército poderoso capaz de manejar cualquier tipo de guerra moderna, con completas capacidades ofensivas y defensivas", dice Kim.
"Las potencias extranjeras no son los únicos que tienen el monopolio de la supremacía militar, y los días de amenazas contra nosotros con armas atómicas se han ido para siempre".

Es un discurso a 100 años del nacimiento del padre fundador de la nación, Kim Il Sung.

En honor a su cumpleaños, se organizó el desfile militar, uno de los más grandes en la Tierra, en el que presume su arsenal. Los soldados, hombres y mujeres dan pasos de ganso con precisión, mientras que las columnas de tanques llevan el mensaje "vamos a aplastar al imperialismo de los Estados Unidos".

Las últimas armas de alta tecnología, incluyendo aviones no tripulados y misiles podrían atacar objetivos a miles de kilómetros de distancia.

El  ejército  está listo para la batalla en un país que todavía técnicamente está  en guerra,  los soldados  están decididos a seguir órdenes.

"Con la estrategia del Gran Líder Kim Il Sung, Kim Jong Il y Kim Jong-un, y con nuestras bombas y las armas, los destruiremos", dice un grupo de soldados.

En Corea del Norte el ejército es lo primero, sin reparar en gastos. A pesar de que muestran sus armas al mundo, muchas personas pasan hambre. Los militares son bien alimentados, pero las agencias de ayuda dicen que la población rural del país padece de desnutrición crónica y retraso de crecimiento, ya que mendigan para comer.

En una rara concesión, Kim dice que este régimen no permitirá que la gente sufra más –y eso fue lo más cerca que pudo llegar a admitir sobre alguna falla del gobierno al pueblo en el pasado.  

"Nuestros conciudadanos, que son los mejores del mundo,  han superado un sinnúmero de luchas y dificultades, nuestro partido tiene la firme voluntad de no permitir que nuestros ciudadanos pasen hambre", dice el líder.

 

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