¿Pudo Petraeus revelar secretos de seguridad en la intimidad?

Las investigaciones no han arrojado pruebas de que el exdirector de la CIA haya comprometido involuntariamente la seguridad nacional
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Por:
Joe Sterling
Autor: Joe Sterling
(Reuters) -

¿El romance extramarital de Petraeus representa una amenaza para la seguridad nacional? El escándalo subraya los riesgos relacionados con los trabajos de inteligencia: cuida lo que dices y dónde lo dices. No obstante, los analistas dudan de que la seguridad nacional haya sido comprometida. 

“La posible exposición de Pretaeus al chantaje, y los peligros asociados con el uso de cuentas de correo electrónico no oficiales, a las que recurrió para mantener su romance en secreto, convirtieron esto en un posible problema de seguridad nacional”, dijo Stephen Biddle, profesor de Ciencia Política y Asuntos Internacionales en la Universidad George Washington.

“El FBI concluyó que esto era solo una posibilidad y que en realidad no ocurrió ninguna violación de seguridad significativa, aunque el romance creó un riesgo que podría haber sido explotado en el futuro”.

Petraeus renunció a su cargo como jefe de la CIA la semana pasada, después de reconocer su romance con una mujer que más tarde fue identificada como su biógrafa, Paula Broadwell, de 40 años, egresada de West Point quien pasó meses estudiando el liderazgo del general en las fuerzas estadounidenses en Afganistán.

La revelación ocurrió durante una investigación del FBI sobre otro asunto, y llevó a la impactante caída del aclamado y reverenciado general del ejército, quien alguna vez dirigió las guerras en Iraq y Afganistán.

El romance salió a la luz durante la investigación que el FBI realizó acerca de los correos electrónicos “de celos” supuestamente enviados por Broadwell a una voluntaria del Comando Central de Estados Unidos llamada Jill Kelley, según dijo el lunes a la CNN una fuente gubernamental relacionada con la investigación.

De acuerdo con un funcionario, Kelley recibió los inquietantes correos electrónicos en mayo, y describió que los mensajes decían cosas como: “aléjate de mi chico”, pero no contenían ninguna amenaza explícita.

De acuerdo con una fuente que tiene conocimiento de los correos, en los mensajes se acusaba a Kelley de comportarse de forma inadecuada con algunos generales de la Base de la Fuerza Aérea MacDill en Tampa, Florida, en donde Kelley hacía trabajo voluntario.

En los correos se detallaban las “idas y venidas de los generales y la señora Kelley”, dijo la fuente, quien se negó a hablar de forma oficial debido a la seriedad de la investigación.

Entre las personas que se cree que fueron mencionadas en los correos estaba Petreaus. Ya que parte del itinerario de Petraeus no era público, los correos despertaron las sospechas de que quien enviaba los correos tenía acceso a su agenda privada o a otra información delicada.

Kelley, de 37 años y su esposo Scott, declararon que han sido amigos de Petraeus y su familia durante más de cinco años, y pidieron que se respetara su privacidad.

Robert Baer, colaborador de CNN y exagente de la CIA, dijo que la situación es preocupante ya que Petraeus, pudo haberle contado inocentemente a Broadwell secretos que no debía contar en una conversación informal.

También, en un discurso que pronunció a finales de octubre, Broadwell insinuó que el ataque terrorista al Consulado de Estados Unidos en Bengasi, Libia, ocurrió porque Estados Unidos albergaba prisioneros libios en las instalaciones, una teoría que, según señaló en ese momento, no había sido investigada aún. La afirmación de Broadwell ha sido descartada por algunos funcionarios del gobierno.

Baer dijo que es raro que una persona no cruce la línea en una relación y diga cosas que él o ella no debería decir. Pero “mi instinto me dice que no ocurrió nada”, dijo, y que Petraeus no dijo a Broadwell nada que no debería haber dicho.

No obstante, dijo, “hay grandes probabilidades de que haya implicaciones políticas y de seguridad. Es la peor pesadilla de una agencia de espionaje”, dijo. “Han dejado entrar a un forastero, lo que siempre es un terrible error”.

En cuanto a la moralidad de la situación, Baer dijo que las relaciones extramaritales suceden cuando el ejército y la CIA están en guerra.

“Me preocuparía más si fuera asexual”, Dijo Baer refiriéndose a Petraeus. “Eso no debería afectar su legado”.

El general retirado, James Spider Marks, para quien Broadwell trabajó alguna vez y quién conoce a Petraeus, dijo que duda que los protocolos de seguridad hayan sido violados a pesar de lo que parece una indiscreción improbable de parte de Petraeus.

Un alto oficial de la inteligencia estadounidense dijo que una aventura extramarital de un oficial de la CIA no se considera automáticamente una violación a la seguridad. “Depende de las circunstancias”, dijo el oficial.

El oficial agregó que Broadwell no tenía una autorización de seguridad de la CIA. Otro oficial dijo que Broadwell, quien es oficial en las reservas del ejército, tenía algún tipo de autorización de seguridad y que no se ha dado el caso de que Broadwell haya tenido acceso sin autorización a alguna información confidencial.

“No sé cómo obtuvo esa información”, dijo la senadora Dianne Feinstein, presidente del Comité de Inteligencia del Senado, haciendo referencia al discurso que Broadwell pronunció en octubre. “Deberíamos averiguar”.

Feinstein dijo que investigaría porque el FBI no notificó a los comités de supervisión acerca de la investigación cuando se determinó que Petraeus estaba teniendo un romance extramarital secreto y riesgoso. 

Fran Townsend, ex asesora de seguridad nacional del gobierno de Bush y colaboradora de seguridad nacional de CNN, coincide en que la situación se presta a la violación de la seguridad.

“¿Existe la probabilidad?  Por supuesto. Pienso que no hay nada que indique que hay un problema aquí. No hay ninguna indicación de que él le haya dado material confidencial”.

También dijo que ella piensa que Broadwell está “jugando al periodista”. “Si ella tiene una relación íntima con el director de la CIA, el no es su única fuente”. Además, ella debió haber escuchado de boca de otra persona los comentarios que ella repitió octubre en la Universidad de Denver.

Mientras los investigadores tratan de determinar quien dijo qué a quien, esto podría terminar en un intercambio de “dimes y diretes”. Y como resultado, no se definirá ni se resolverá nada.

 “Me preocupa la distracción que esto significa para el Congreso y los medios de comunicación”, dijo Townsend.

Tom Fuentes, un ex director asistente del FBI y colaborador de CNN, dijo que siempre existe la posibilidad de que haya problemas al tener relaciones de este tipo y la probabilidad de que alguien esté espiando. En esta situación, Petraeus tiene “mucha experiencia” y sabe de las autorizaciones de seguridad. Broadwell tiene numerosos contactos militares, y es una escritora y académica.

¿Qué pasaría si alguien robara su casa, por ejemplo, y encontrara la información confidencial? ¿Podría ser chantajeada? “Eso es lo preocupante”, dijo.

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