Assange vive "peor que en una prisión", afirma el exjuez Baltasar Garzón

El defensor del fundador de WikiLeaks dice que el australiano vive una situación precaria en su asilo en la embajada de Ecuador de Londres
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(AFP) -

El exjuez español Baltasar Garzón, abogado del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, dijo que su cliente australiano "está peor que en una prisión" en la embajada de Ecuador en Londres, donde se encuentra como asilado.

"En un centro penitenciario tienes unas posibilidades de comunicación, de movilidad, incluso de beneficios que Julian Assange no tiene", aseveró Garzón en Ecuador, donde dirige a un grupo de expertos internacionales que supervisan una reforma judicial. "Está peor que en una prisión", añadió.

Assange está desde junio en una habitación en la sede diplomática ecuatoriana, con una cama, una mesa y una estantería, "y ahí se acaba su mundo", explicó Garzón.

Se trata de una embajada pequeña, que ocupa tan solo unos 200 metros cuadrados en un edificio de Londres, según su titular, Ana Albán.

"Durante la jornada de trabajo la embajada es un organismo público que recibe a personas que van a hacer sus trámites y gestiones allí, por tanto Julian Assange no puede estar allí como una especie de invitado permanente", explicó Garzón.

"No es una situación nada fácil, todo lo contrario, y puede influir muy negativamente en la propia salud de la Julian Assange", explicó Garzón, aunque aclaró que su situación médica por ahora no es alarmante. Dijo estar en contacto con él y previó una visita en las próximas semanas.

Aun así, el exjuez afirmó que Assange no se arrepiente de haber acudido a la embajada.

"Es un hombre de unas convicciones muy firmes, unos principios éticos también muy firmes (...) y está convencido de que está siendo objeto de una persecución política", recalcó.

Assange es sospechoso de delitos sexuales en Suecia y se refugió en la embajada de Ecuador, que le ha concedido asilo, para evitar que el Gran Bretaña lo extraditara a ese país.

El australiano sostiene que es objeto de una persecución por la divulgación por parte de WikiLeaks de miles de cables diplomáticos delicados para varios países, especialmente Estados Unidos.

Garzón dijo que Assange está haciendo un servicio en defensa de la libertad de información "a costa de su propia salud y seguridad".

Respecto a las acusaciones realizadas en su contra en Suecia, el exjuez afirmó que Assange "nunca ha faltado al respeto a estas mujeres, nunca ha tenido una posición agresiva contra las mismas, todo lo contrario, es un claro defensor de género y se ha visto inmerso en una situación totalmente desgraciada para él".

"Cuando finalmente se desvele todo y finalmente se lleve adelante el juicio, o no se lleve a adelante porque no haya acusación, veremos que la cosa era mucho más débil y sencilla que lo que aparece", añadió.

Assange es sospechoso de delitos contra dos mujeres con las que había mantenido relaciones sexuales consentidas en 2010: violación "en grado menor" de una de ellas mientras dormía sin el uso de preservativo y coerción ilegal por retener a la otra contra su voluntad usando la fuerza, así como acoso sexual.

El australiano está a la espera de que Gran Bretaña le otorgue un salvoconducto para salir de la embajada o alguna otra solución a su situación, pues si abandonara ahora la legación diplomática los agentes británicos que la custodian lo detendrían.

"La prevalencia del derecho de asilo se impone sobre cualquier otro interés, por legítimo que sea, y que en todo caso es compatible", dijo Garzón, quien opinó que el gobierno de Londres debe reconocer ese derecho por encima del cumplimiento de la petición sueca de extradición.

A su juicio, Gran Bretaña y Suecia "insisten en desconocer el derecho humano reconocido de asilo político".

Garzón dijo estar convencido de que en Estados Unidos se ha iniciado un proceso judicial secreto en contra de Assange y explicó que le ha mandado una carta para preguntar sobre el tema al Fiscal General, Eric Holder, pero no ha recibido respuesta.

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