España intenta salvar su sector turístico a pesar de la crisis económica

Los empresarios del sector incrementan sus recorridos en medio de la recesión; los países emergentes ayudan a su recuperación
Autor: Jessica Benavides Canepa | Otra fuente: 1

Nota: Puedes leer la versión en inglés de este artículo en este enlace: How Spain is trying to save its tourism industry.  

(CNN) — "Vi un letrero genial afuera de un bar español", dice Alex Bramwell, residente de Las Palmas, en España. "Decía: 'Se solicitan clientes. Experiencia no necesaria'".

Para muchos, es una broma incómoda que se acerca demasiado a la verdad. El sector turístico no se ha salvado del colapso económico de España a lo largo de los últimos años. Sin embargo, hay indicadores de que el país está intentando volver a ser un destino obligado para los vacacionistas.

En estos días, la mayor preocupación de Marta Laurent Veciana, guía de turistas, es que tiene demasiados grupos que supervisar. "Hace algunos años había pocos guías de turistas en Barcelona que se dedicaban exclusivamente a los recorridos privados", dice. "La mayoría de los guías dependía de las agencias de viajes, pero en los últimos dos años han aumentado los recorridos privados, y cada vez son más los guías que construyen su propio sitio web para atraer a los clientes".

Al finalizar uno de sus recorridos, recibe en recompensa el aplauso y la gratitud, y con tan solo unos cuantos minutos libres, se apresura para recibir a sus siguientes clientes.

"El turismo en España está aumentando, así que tomé un curso de negocios por internet y he incrementado mis tarifas en consecuencia", dice. "Por eso los guías que dependen exclusivamente de las agencias grandes no están trabajando tanto como lo hacían hace unos años".

La clave de la creatividad

Según la Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas (UNWTO), en 2011, España recibió 56.7 millones de visitantes internacionales. Aunque la cifra es notablemente menor que los 59.2 millones de turistas que visitaron España en 2007 (el año en el que empezó la crisis económica), fue un aumento del 7.6% en comparación con el año anterior, lo que hace de España el cuarto país más visitado del mundo. 

En ciudades más grandes, como Madrid y Barcelona, los negocios amigables con los turistas están incorporando opciones multilingües en sus sitios de internet y menús, y están adaptando sus horarios a los de los turistas.

Israel Romero, director de mercadotecnia de Brand Asset Group (una firma de consultoría comercial que ofrece servicios completos), trabaja con empresas locales e internacionales para mejorar su presencia en España.

"Tuvimos que convencer a nuestros clientes para que capacitaran a su personal para que entendieran tanto el idioma como las necesidades culturales [de sus visitantes internacionales] para incrementar las ventas", dice.

La expatriada estadounidense, Lauren Aloise, dirige el Madrid Food Tour, una empresa dedicada a los recorridos en un nicho emergente al que promueve diligentemente en las principales redes sociales.

Aloise descubrió que es útil repartir copias de sus tarjetas de negocios al final de sus recorridos con una sencilla petición: que dejen la tarjeta con un comentario acerca del recorrido. "Gracias a este método, he tenido mucho trabajo este año", dice.

Con esto, aunado al deseo de ofrecer a sus clientes una experiencia auténtica, ha obtenido una respuesta positiva de los proveedores locales. "Los bares y restaurantes con los que trabajamos agradecen en verdad que les llevemos clientes, tal vez lo agradecen más por la recesión".

Un cambio progresivo

Mientras tanto, en la isla turística de Las Palmas, en las Islas Canarias, Bramwell, fotógrafo y escritor de contenidos para las empresas turísticas locales, describe un escenario diferente.

"Creo que el principal problema en nuestros destinos es que simplemente se construyeron demasiados bares, tiendas y restaurantes durante el auge", dice. Se refiere a la burbuja inmobiliaria que trajo un incremento de un 200% en la venta de inmuebles (según el Ministerio de Vivienda de España) entre 1996 y 2007, antes de su colapso a finales de 2007. "La mayoría de los locales comerciales no se llenan y se ven en dificultades para hacer dinero", dice. 

La región de Andalucía, en donde las tradiciones locales están firmemente arraigadas, también se ha visto afectada por tendencias similares.

Los menús sólo están disponibles en español, las tiendas cierran a media tarde para respetar la hora de la siesta y las pocas opciones para cenar temprano son solo algunos de los retos a los que se enfrentan los visitantes. Sin embargo, algunos proveedores de servicios se están esforzando por cambiar.

La operadora de recorridos culinarios A Taste of Spain ofrece paquetes de recorridos bilingües que atraen a los viajeros con experiencias creativas, como el popular Recorrido del Jamón Ibérico. "Nuestro Recorrido del Jamón Ibérico da a nuestros clientes la oportunidad de experimentar, no sólo una cata, sino de ver cómo los cerdos vagan libremente en su hábitat forestal", dice uno de los dueños, Miguel Ullibarri.

La ayuda de los emergentes 

Durante dos años consecutivos, España ha sido el cuarto país más visitado del mundo y el que más ingresos por turismo ha obtenido en Europa. LA UNWTO reporta que en 2010, el turismo en España aportó 52.5 millones de dólares, cantidad que aumentó constantemente hasta llegar a los 59.9 millones de dólares a finales de 2011.

Mientras persiste la crisis económica, los europeos cautelosos han optado por viajar a algún destino más cercano a casa, aunque en estancias más breves. El cambio ha allanado el camino para que las economías emergentes, particularmente los países del BRIC (Brasil, Rusia, India y China), asciendan en la clasificación de viajes internacionales. En España, esta tendencia se puede ver en el sector del alojamiento, uno de los mayores gastos relacionados con los viajes internacionales.

Richard Brekelmans, gerente general del elegante Hotel W en Barcelona, tiene una opinión de primera mano acerca de la situación. "En especial durante este año, hemos visto un claro cambio en los mercados. Como consecuencia del complicado ambiente económico, el mercado local español se ha encogido considerablemente", dice. "Sin embargo, esto ha estado más equilibrado por el firme desempeño de Estados Unidos y Medio Oriente, así como de los países del BRIC, que se han desempeñado excepcionalmente bien".

Tanto para los visitantes europeos como internacionales en España, las empresas que rentan departamentos para estancias cortas que cuentan con sistemas de reservaciones amigables con los usuarios no solo han demostrado ser convenientes, sino económicas y flexibles.

Paul Anderson, director de mercadotecnia en Barcelona para la empresa europea de rentas vacacionales Go with Oh, confirma que este año aumentaron drásticamente las rentas de departamentos en España. "El número de clientes rusos se ha disparado", dice Anderson. "Tanto que nos hemos apresurado a traducir todos nuestros sitios web al ruso".

En relación con las ventas de inmuebles y los servicios de mudanzas, las compañías inteligentes han logrado crearse oportunidades mientras los compradores esperan el inevitable descenso en los precios de la vivienda.

"La actual situación de la vivienda es buena desde nuestro punto de vista", dice Ben Walker, consultor en bienes raíces para Property in Spain. "Actualmente tenemos más interés de los rusos además de un aumento en el interés en ciertas regiones de parte de compradores escandinavos y holandeses", dice.

Lisa Sadleir, dueña del servicio de mudanzas para expatriados How to in Spain, con sede en Costa del Sol, está de acuerdo en que hay un lado positivo. "Mi negocio se ha beneficiado en cierta forma de la crisis actual, ya que los expatriados que ya viven en esta zona buscan formas de ahorrar dinero y mis servicios les permiten hacerlo", dice. ¿Y quiénes son los nuevos consumidores en el escenario?

"Nuestro periódico en español, Mijas Semanal, cuenta con seis páginas en inglés y ahora también tiene una página en ruso", dice Sadleir. "Eso tiene que decirnos algo".

A pesar de los cambios, y en muchos casos, de los problemas, las empresas relacionadas con el turismo en general confían en que sobrevivirán a lo peor de la crisis.

Dejando a un lado la economía, España sigue siendo el impactante y variado destino que siempre ha sido; el incremento en el número de visitantes lo confirma.

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