Líderes militares de Egipto se declaran vigilantes por la crisis política

La división política entre partidarios y opositores del presidente Morsi comienza a causar inquietud entre los militares exgobernantes
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Autor: Reza Sayah y Amir Ahmed
(Reuters) -

Mientras que el presidente egipcio Mohamed Morsi mantiene sus intentos por establecer un diálogo con sus opositores para este sábado, las fuerzas armadas del país han mostrado su preocupación por la crisis política que amenaza la estabilidad del país.

Las llamadas de Morsi para los diálogos son un intento de poner fin a una división política que se ha reflejado en las calles, donde los egipcios partidarios del presidente y los opositores se han enfrentado, y que plantea interrogantes sobre su capacidad para conducir la frágil democracia.

Los líderes militares de Egipto, que tomaron el control del país tras el derrocamiento del exdictador Hosni Mubarak, mantienen un ojo vigilante sobre los acontecimientos, según un comunicado difundido por las fuerzas armadas egipcias leído en los medios estatales.

"Las fuerzas armadas están observando con tristeza y preocupación a los actuales acontecimientos en el país, con sus consecuencias y cómo han llevado a divisiones", indica el comunicado, según medios estatales.

"Hacemos hincapié en que el diálogo es la solución ideal y única para llegar a un acuerdo que dé cuenta de los intereses de la nación y sus ciudadanos. Cualquier cosa que no sea eso nos llevará a un túnel oscuro, con consecuencias catastróficas, que nunca nos va a dejar pasar".

Las autoridades egipcias dijeron que al menos seis personas murieron en enfrentamientos violentos en los últimos días, mientras que los Hermanos Musulmanes, el grupo que respalda Morsi, ha dicho que ocho de sus miembros han sido asesinados.

La crisis estalló a finales de noviembre, cuando Morsi emitió un edicto en el que se ampliaba unilateralmente los poderes para gobernar el país, sin restricciones, hasta que una nueva constitución sea redactada, un movimiento que para muchos egipcios evocó el recuerdo del derrocado dictador Hosni Mubarak.

La ira en el movimiento contra Morsi llevó a los manifestantes a volver a ocupar la plaza Tahrir, escenario de la revuelta de la primavera árabe que derrocó a Mubarak en 2011. Miles más tarde protestaron frente al palacio presidencial, donde la oposición se enfrentó con los Hermanos Musulmanes.

Adel Said, vocero del recién nombrado fiscal general de Egipto, dijo este viernes por la mañana que las figuras de la oposición Hamdeen Sabahy, Mohamed ElBaradei y Amr Moussa están siendo investigados por la presunta "conspiración para derrocar" al gobierno.

Los tres son bien conocidos internacionalmente: ElBaradei es un Premio Nobel de la Paz. Moussa fue una vez la cabeza de la Liga Árabe, y Sabahy es una figura política egipcia. Ahora están siendo investigados por su papel en la oposición contra Morsi.

ElBaradei dijo en Twitter: "Hago un llamado a todas las fuerzas nacionales y figuras a no participar en un diálogo que carece de todos los elementos básicos de un discurso veraz. Apoyamos un diálogo que no se base en la política coercitiva que fuerza al status quo".

Durante una entrevista con Al Arabiya, una cadena de noticias árabe, ElBaradei exhortó a Morsi a aplazar la votación del referéndum constitucional y de "dejar sin efecto su declaración". Agregó que "solo entonces la oposición participaría en el diálogo".

Mohamed Fadel Fahmy contribuyó a este reporte.

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