Benedicto XVI termina su papado tras enfrentar escándalos en la Santa Sede

El Papa pidió perdón por los abusos sexuales de sacerdotes y enfrentó filtraciones de información entre otras crisis de su pontificado
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| Otra fuente: CNNMéxico

La renuncia de Benedicto XVI pone fin a un papado marcado por escándalos dentro y fuera de la Santa Sede.

El máximo líder de la Iglesia católica pasa los últimos días de su pontificado en su apartamento, apoyado por un grupo reducido de colaboradores, luego de que su antiguo asistente personal fuera hallado culpable de robarle documentos.

Un mayordomo, clave de filtraciones

Además del delito de robo agravado, el mayordomo Paolo Gabriele fue condenado a 18 meses de cárcel por “haber traicionado” la confianza del Papa en lo que significó el episodio principal de los Vatileaks, las filtraciones de información nombradas así por el vocero del Vaticano, Federico Lombardi.

La policía informó que encontró más de 1,000 documentos importantes en los departamentos de Gabriele, algunos de ellos originales y firmados por el Papa. Las revelaciones, publicadas en el libro Sua Santita por el periodista italiano Gianluigi Nuzzi, abordaban supuestos malos manejos en el banco del Vaticano, los conflictos para suceder a Benedicto XVI y un supuesto complot que incluía la muerte del Sumo Pontífice.

Durante el juicio, la defensa de Gabriele argumentó que su cliente había actuado por una motivación moral ante “el mal que vio” dentro de la Iglesia, y que esperaba que algún día fuera “aplaudido y reconocido”. En diciembre pasado, Benedicto otorgó el perdón a Gabriele, lo que permitió su liberación inmediata. 

El regreso a un Papa conservador

Las controversias acompañaron a Benedicto XVI desde que fue confirmado en el trono de San Pedro el 19 de abril de 2005. A pesar de que figuraba como favorito, su elección resultó sorpresiva. Los analistas esperaban la elección de un humanista que continuara la labor de Juan Pablo II, no de un teólogo conservador que había pasado 23 años como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el órgano encargado de vigilar la moral católica.

El primer Papa alemán desde el siglo XVI anunció este lunes su renuncia al cargo, efectiva a partir del próximo 28 de febrero, argumentando falta de fuerzas y una edad avanzada.

Lee aquí el texto íntegro de la renuncia de Benedicto XVI.

Al iniciar su pontificado, Benedicto dio un claro un giro respecto a la figura de su mediático predecesor. Priorizó el contenido de la doctrina sobre el número de feligreses o la popularidad del catolicismo. Si la Iglesia se volvía más pequeña, al menos estaría integrada por verdaderos defensores de la fe, según decía.

Su perfil conservador quedó expuesto desde que fungió como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y luego como Papa en los documentos que rigen la actual postura católica de rechazo al aborto, los anticonceptivos, la eutanasia o la homosexualidad. También es considerado el principal responsable de la oposición a la teología de la liberación y al pluralismo religioso.

El perdón ante la pederastia

Uno de los mayores retos de Benedicto XVI como vicario de Cristo fueron los escándalos de pederastia en el mundo católico.

Entre los abusos se encontraban los del mexicano Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, a quien el jerarca castigó en mayo de 2006 por “gravísimos e inmorales” abusos sexuales de seminaristas y por llevar una vida “sin escrúpulos y sin verdadero sentimiento religioso”. Esto llevó a la congregación establecida en 18 países a realizar una refundación alejada de Maciel.

Los casos de abusos en México involucraron también al arzobispo Norberto Rivera Carrera, quien fue acusado por víctimas de proteger a sacerdotes procesados por estos crímenes como Nicolás Aguilar, señalado por el abuso de más de 60 menores en Puebla. “Ustedes olvidarán pronto lo que les hizo el padre Nicolás Aguilar Rivera. Al rato, ya ni se acordarán. Deben saber perdonarlo. El padre es un hombre enfermo”, dijo Rivera a víctimas en 2006 sobre el hombre ahora refugiado en Estados Unidos.

Rivera es uno de los tres cardenales mexicanos que participarán en la elección del próximo Papa.

El 11 de junio de 2010, al oficiar misa en la Basílica de San Pedro, el sumo pontífice pidió perdón por los casos de abuso sexual en la Iglesia y prometió hacer más en futuros incidentes. Casi un mes después, el Vaticano anunció un endurecimiento de sus leyes contra sacerdotes involucrados en casos de pederastia.

En Irlanda, donde los casos de abuso sexual alcanzaron mayor descontento contra la Iglesia católica, las víctimas pidieron una indemnización a la Santa Sede, pero recibieron como respuesta una carta de disculpas del Papa en la que pedía orar por sus sacerdotes y acudir a las sagradas escrituras.

Colm O’Gorman, uno de los irlandeses que padecieron abusos, dijo a CNN en febrero de 2011 que el hecho “es el cargo central contra el Vaticano, un encubrimiento deliberado que protege a la Iglesia, a su autoridad y a su dinero en lugar de proteger a los niños”.

En septiembre de 2010, al realizar la primera visita oficial de un papa a Gran Bretaña, Benedicto XVI dijo que la Iglesia católica no había sido suficientemente vigilante o rápida para responder al problema de abuso sexual por parte de sacerdotes. Sin embargo, su combate a los abusos sexuales tuvo episodios duramente criticados.

A principios de la década de 1980, cuando aún era obispo de Munich y Freising, revisó el caso de un sacerdote acusado de abuso sexual y tomó la decisión de trasladarlo a su propia diócesis para que pudiera recibir terapia. Años después, el clérigo fue condenado por abuso sexual, lo que motivó críticas contra la decisión original de Ratzinger.

Bajo el papado de Benedicto XVI salieron a la luz otros casos de pederastia principalmente a ambos lados del océano Atlántico, en países como Estados Unidos, Holanda, España, Suiza, Brasil y su natal Alemania.

Confrontación religiosa y otros escándalos

La relación con otras religiones también sufrió durante los últimos ocho años. Desde antes de convertirse en Papa, el cardenal Ratzinger sostenía que solo el catolicismo podría llevar a los creyentes a la salvación y que era la única religión verdadera, lo que ocasionó indignación en otros grupos cristianos.

En septiembre de 2006, durante un discurso en su natal Bavaria, incluyó citas del emperador bizantino Manuel II Paleólogo que se referían al islam como algo maligno e inhumano. Estas palabras ocasionaron protestas en el mundo islámico y el retiro del representante marroquí del Vaticano. Benedicto finalmente pidió disculpas.

En lo que fue considerado como un golpe para la reputación a las finanzas de la Santa Sede, el banco del Vaticano —cuyo verdadero nombre es Instituto para las Obras de la Religión— entró en la investigación de autoridades italianas por la violación de normas contra el lavado de dinero en operaciones irregulares realizadas con bancos europeos. El caso derivó en el despido del director del instituto, Ettore Gotti Teeschi, y en restricciones a transacciones en establecimientos del Vaticano.

Para el sociólogo e investigador de temas religiosos Bernardo Barranco, las distintas crisis de la Iglesia son la causa de la renuncia de Benedicto XVI.

"Muchas personas plantean que la renuncia del Papa va a provocar una crisis en la vida de la Iglesia. Yo digo al revés", dijo Barranco a CNN en Español. "Es la crisis que viene arrastrando la Iglesia lo que provoca que el Papa comprenda que ya no tiene la fuerza, ni el liderazgo, ni la vitalidad para poder conducir una Iglesia que en este momento está en una situación de extrema delicadeza. Caída en número de católicos, escándalos por problemas financieros, lavado, la pederastia".

El sucesor del Papa será elegido en marzo próximo por un consejo cardenalicio.

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