Manifestantes incendian una tienda de autos en una protesta de Brasil

Una protesta de unas 50,000 personas tuvo momentos de violencia en Belo Horizonte, sede de la semifinal entre Brasil y Uruguay
Brasil busca soluciones a las protestas
/
BELO HORIZONTE, Brasil (Reuters) -

Un pequeño grupo de manifestantes provocó un incendio en una concesionaria de vehículos en Belo Horizonte, ciudad al sureste de Brasil, donde el local venció a Uruguay en las semifinales de la Copa Confederaciones.

Según imágenes de helicóptero emitidas por televisión, el grupo logró entrar en el edificio y provocó el incendio con objetos inflamables que encontró dentro y en los alrededores, en la región de Pampulha.

Se registraron saqueos y otros focos de fuego en la zona. Previamente un grupo de manifestantes apedreó a la policía y lanzó cócteles molotov en las inmediaciones del estadio Mineirão. Los agentes hicieron un cerco para proteger el partido, los dispersaron con gases lacrimógenos.

De los enfrentamientos, siete personas resultaron heridas y 25 fueron detenidas.

Dos manifestantes están grave tras caer de un viaducto, según la policía. Al mismo tiempo unas 2,000 personas se congregaron sin incidentes frente al Congreso en Brasilia, donde los edificios públicos están protegidos por unos 4,000 policías.

La semana pasada un grupo atacó con piedras el Palacio de Itamaraty, la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, y provocó pequeños incendios al lado de sus columnas externas.

También hubo una manifestación pacífica en Recife este miércoles, en la que participaron tan solo unas 500 personas. En Belo Horizonte unos 50,000 asistieron la protesta, según datos oficiales.

La policía del estado de Minas Gerais, donde se ubica Belo Horizonte, montó un cerco en un perímetro de 3 kilómetros alrededor del Mineirao e instaló bloqueos en las calles del acceso al estadio, que sólo podían superar las personas que portasen ingreso para el partido de la semifinal.

Ante la multitudinaria manifestación que pasaría próxima al estadio a la hora del partido, la policía organizó un riguroso esquema de seguridad que movilizó a 5,567 agentes y que fue reforzado por 1,500 soldados del Ejército.

El cordón de seguridad y la decisión de la FIFA de abrir las puertas del estadio cuatro horas antes del comienzo del compromiso permitieron que los aficionados que habían comprado ingresos para el Mineirao llegaran sin dificultades al estadio.

Numerosos locales comerciales en el entorno de la Plaza Sete, el local de concentración de los manifestantes, y en las avenidas que se dirigen al Mineirao instalaron tablones de madera en sus fachadas para evitar actos de vandalismo.

Antes del inicio de la marcha, la policía arrestó a ocho personas que portaban en sus mochilas máscaras y objetos que supuestamente serían lanzados contra los uniformados.

En Sao Paulo, unas 500 personas se manifestaron en la Avenida Paulista contra el proyecto de ley que permite a los psicólogos ofrecer tratamiento para "curar" a los homosexuales.

Una centena de médicos marchó contra el proyecto del Gobierno de contratar galenos extranjeros para atender áreas rurales.

Un grupo de manifestantes ocupó este miércoles la sede del concejo municipal de Santa María, para protestar contra la impunidad por el caso del incendio de una discoteca en esa ciudad, en enero pasado, que dejó 242 muertos.

El sábado pasado, cerca de 60,000 personas, según la policía, participaron en una manifestación en Belo Horizonte que también marchó próxima al Mineirao y que acabó con disturbios, en los que ocho manifestantes y seis policías resultaron heridos.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

Las protestas que se repiten diariamente en Brasil comenzaron el 10 de junio en Sao Paulo exclusivamente por el aumento de las tarifas de transporte público, pero se extendieron a todo el país y ganaron nuevas reivindicaciones, como exigencias de mayor inversión pública en educación y salud, y críticas a la corrupción.

Otro de los motivos que ha llevado a millones de brasileños a salir a la calle son los elevados gastos del gobierno en la organización del Mundial de 2014, por lo que muchas de las marchas de protesta han tenido como destino estadios en los que en ese momento se disputaban partidos por la Copa Confederaciones.

Ahora ve
La Navidad llegó a los Campos Elíseos en París y así es como se ve
No te pierdas
×