Colombia releva a jefes de inteligencia militar por presunto espionaje

Dos altos miembros del Ejército fueron relevados mientras se investiga la existencia de un centro de espionaje sin permiso del gobierno
La paz no llegará antes de las elecciones: Santos
| Otra fuente: CNNMéxico

El ministerio de Defensa de Colombia anunció este martes el relevo de sus jefes de inteligencia, luego de que se denunciara la existencia de un supuesto centro de espionaje que tenía en la mira a los negociadores del gobierno en las conversaciones de paz con la guerrilla.

"Hemos decidido relevar de sus cargos al jefe de inteligencia del Ejército y al director de la central de inteligencia técnica del Ejército Nacional, mientras avanzan las investigaciones", declaró el ministro Juan Carlos Pinzón.

Pinzón anunció que se abrirá una investigación disciplinaria lo que permitirá tener un informe detallado del caso en los próximos días. Además, la justicia penal militar abrirá otra investigación, mientras que la Fiscalía verificará si hubo extralimitaciones en el espionaje.

El nuevo episodio, revelado por la edición digital de la revista Semana, se trata de una conspiración urdida por unidades de inteligencia del Ejército y sin el consentimiento del gobierno, lo que llevó al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, a hacer este martes una fuerte condena y a exigir una investigación "a fondo" del caso.

De acuerdo con Semana, que en 15 meses de investigación consultó a 25 fuentes, un capitán que pertenece al batallón de Inteligencia Técnica del Ejército Número 1 dirigió desde septiembre de 2012 un centro de interceptación en un local que funcionaba como restaurante y como escuela para piratas informáticos.

Los supuestos espías interceptaban correos electrónicos, bases de datos y comunicaciones por teléfono celular en programas de mensajería instantánea.

Entre ellos había militares y civiles reclutados en convenciones informáticas, y entre los "blancos", un recurrente grupo de activistas y políticos de izquierdas en los episodios de espionaje, como la exsenadora Piedad Córdoba y el representante a la Cámara baja del Congreso Iván Cepeda.

Pero en este caso, también habrían sido espiados representantes del gobierno en las conversaciones de paz con las FARC en Cuba: el jefe negociador y exvicepresidente Humberto de la Calle; el alto comisionado de Paz, Sergio Jaramillo, y el director de la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR), Alejandro Eder.

Santos afirmó que "no es aceptable bajo ningún punto de vista que esa inteligencia se haga contra ciudadanos legítimos comunes y corrientes, y mucho menos contra funcionarios del propio Estado. Específicamente contra los negociadores es algo totalmente inaceptable".

Por eso, el mandatario ordenó al ministro de Defensa y a los comandantes de la fuerza pública que determinen "hasta dónde ha podido llegar este uso ilícito de la inteligencia, quién puede estar interesado en grabar e interceptar a nuestros negociadores de paz".

"Estas fuerzas oscuras que están tratando de sabotear procesos como el proceso de paz, ¿tienen contactos internos?, ¿qué buscan? Eso es lo que quiero que se investigue a fondo", dijo Santos al preguntarse si hay "ruedas sueltas en el Ejército" y "a quién están informando".

De acuerdo con medios locales, hay más instituciones que han podido ser investigadas por esas "fuerzas oscuras", como las definió Santos.

El diario El Tiempo reportó que la Fiscalía y la Policía también fueron víctimas de las interceptaciones del Ejército y que en un principio esa central clandestina tenía objetivos "estratégicos", hasta que una orden provocó un giro en las investigaciones hacia los propios miembros del Estado.

El caso fue remitido la semana pasada a un fiscal del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) del ente acusador, y en tiempo récord se ordenó un registro del local, durante el que fueron incautados 26 computadores y detenidas durante horas cinco personas que ofrecieron su declaración ante la Fiscalía.

El gobierno de Santos y las FARC comenzaron en noviembre de 2012 conversaciones de paz en busca de poner fin al conflicto armado que se prolonga desde hace medio siglo.

Los diálogos, que cuentan con acompañamiento internacional, se desarrollan en el Palacio de Convenciones de La Habana en estricta confidencialidad.

La delegación del gobierno en Cuba no ha hecho hasta ahora ningún comentario sobre el presunto espionaje del que ha sido víctima, mientras que las FARC anunciaron en La Habana que el miércoles harán una declaración pública sobre el asunto.
En Colombia aun hay grandes interrogantes sobre las escuchas del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) —disuelto por Santos en 2011— durante el Gobierno del expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), quien siempre ha negado su implicación en ese asunto y también se desmarcó del escándalo que estalló este martes.

"Este gobierno, especializado en la corrupción de ocultar, tiene que decirle la verdad al país sobre esa agencia (de espionaje)", manifestó Uribe en un comunicado.
Uribe, ahora convertido en férreo crítico de Santos y en opositor al gobierno, aspira a ganar un escaño en el Senado colombiano en las elecciones del próximo 9 de marzo, mientras que Santos buscará la reelección en los comicios presidenciales de mayo próximo.

Con información de las agencias AFP y EFE.

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