Chavistas y opositores se manifiestan para pedir paz en Venezuela

En Chacao la policía disolvió con gas una concentración opositora, aunque la mayor parte de la jornada transcurrió sin incidentes
Oposición y gobierno llaman a la paz en Venezuela
(Reuters) -

Cientos de miles de chavistas y opositores desfilaron este sábado en marchas separadas por Venezuela, con flores en sus manos y pidiendo paz tras casi 20 días de protestas estudiantiles que han dejado al menos diez muertos.

En Caracas los opositores respondieron a la convocatoria de Henrique Capriles, llenando varias avenidas del sector Este, para exigir el desarme de grupos paramilitares y protestar por el deterioro económico.

"No es justo que siendo uno de los países más ricos del mundo no podamos ni conseguir comida, que nos maten a nosotros y a nuestros amigos y que cuando protestamos nos repriman", dijo a la AFP Joel Moreno, estudiante de 24 años.

En el centro de la capital, bastión chavista, decenas de miles de personas vestidas de rojo y blanco, protagonizaron una "marcha de mujeres por la paz y por la vida", que terminó con un discurso del presidente Nicolás Maduro, que ha calificado las protestas de estos días como "golpe de estado en desarrollo".

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El mandatario llamó a instalar "una conferencia nacional de paz" el miércoles para neutralizar a los grupos violentos y llamó a la oposición al diálogo, antes de referirse al asueto de Carnaval, cantar temas del panameño Ruben Blades y exhibir la espada de Simón Bolívar ante la multitud.

"Venezuela es un país de paz y no puede venir a transformar lo que es. ¿Por qué vienen estos estudiantes? Somos gente de paz. Esperamos que todo se normalice. Que dejen gobernar a este presidente, que fue electo democráticamente", dijo a la AFP, Josefina Lisset, de 54 años, estudiante universitaria gracias a un programa social.

La coincidencia de las manifestaciones había levantado las alarmas en un país altamente polarizado y que tiene presente los sucesos de abril de 2002, cuando una manifestación opositora hacia el Palacio de Miraflores derivó en un fugaz golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez.

Las manifestaciones, que se replicaron en muchas ciudades, como Mérida (oeste), Puerto La Cruz (noreste) y Puerto Ordaz (sur), se desarrollaron sin incidentes graves, si bien en el opositor distrito de Chacao (este de Caracas) la policía disolvió con gases lacrimógenos una concentración opositora.

En San Cristóbal (oeste), cuna de las manifestaciones y a donde el gobierno envió paracaidistas, se desarrolló una de las mayores marchas opositoras, con miles de personas vestidas de blanco.

Capriles ratifica su liderazgo 

Con su convocatoria a esta marcha Capriles vuelve a colocarse como cabeza visible de la oposición, luego de que en los últimos días el protagonismo estuviera dominado por el sector radical de la Mesa de Unidad Democrática, cuyos dirigentes promueven la estrategia de ocupar las calles para conseguir, bajo la consigna de "La salida", un cambio de gobierno.

"Este gobierno es un error en la historia, pero nosotros no podemos salir de este error para incurrir en otro error. Tenemos que construir una fuerza tan grande que sea capaz de convocar a los que se ponen la franela roja (identificados en el chavismo)", aseguró Capriles.

Una de las cabezas visibles del ala radical es Leopoldo López, quien se encuentra en una prisión militar desde hace cinco días acusado de varios cargos de incitación a la violencia.

Al menos diez muertos 

Las protestas, que iniciaron el 4 de febrero estudiantes de San Cristóbal (oeste) ante la inseguridad que golpea al país, se extendieron a otros puntos de Venezuela y se sumaron reclamos contra la inflación, el cese a la represión policial y la liberación de detenidos tras las protestas.

Según cifras oficiales, los disturbios han dejado diez muertos: seis por balas o perdigones, tres en accidentes vehiculares durante las protestas y uno del que se desconocen las circunstancias.

El gobierno por su lado denunció este sábado "ataques con bombas molotov" en mercados populares y sedes del partido oficialista en varias ciudades del país.

En una rueda de prensa el viernes, Maduro sostuvo que las protestas sólo afectan 18 de los 335 municipios de Venezuela y sentenció que el "guarimbeo" (bloqueo callejeros con fogatas) se va a ir acabando con los métodos constitucionales, legales y pacíficos.

Tensión con Estados Unidos 

Maduro, que acusa a Estados Unidos de propiciar un golpe de Estado, lanzó el viernes una oferta de diálogo al presidente Barack Obama.

Pero en respuesta, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, criticó "la detención de manifestantes" y "el uso de la fuerza por parte del gobierno" en la represión de los estudiantes, lo cual provocó este sábado la airada reacción de Maduro.

"Lo que es inaceptable Kerry, es que tu metas tus narices en la patria de Bolívar, a Venezuela se respeta. Yankee go home, ya basta de intervencionismo", aseguró en su discurso Maduro, que sin embargo reiteró a Obama su oferta.

Pese a las tensiones en el plano político, Estados Unidos es el principal cliente del petróleo de Venezuela, que cuenta con las mayores reservas de crudo en el mundo. Ambos países carecen de embajadores desde 2010.

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