Temor de ataques islamistas surge por agresión a policías de Nueva York

La agresión contra unos policías de Queens provoca que los observadores se pregunten si esta es la nueva estrategia del islam radical
Un ataque con hacha a policías de Nueva York
Autor: Ben Brumfield
(Reuters) -

Un hacha de acero ensangrentada yace en una empapada banqueta de Queens, Nueva York como un siniestro signo de interrogación. ¿El hombre que la usó el jueves 23 de octubre para herir a dos policías neoyorquinos estaba motivado por el islam radical?

Zale H. Thompson ya no puede responder a esa pregunta. Está muerto a causa de los disparos de otros dos oficiales.

Su ataque no provocado contra cuatro agentes de policía, en el que uno resultó gravemente herido en la cabeza y el otro sufrió una herida cortante en el hombro, fue un suicidio seguro.

Algunos atacantes que interpretan radicalmente el islam han perpetrado una serie de ataques y conspiraciones en rápida sucesión en el mundo occidental, lo que ha suscitado sospechas de que el ataque de Thompson fue el más reciente de ellos.

Sin embargo, un alto funcionario de las fuerzas policiales dijo a CNN este viernes que no hay indicios de que Thompson tuviera relación con algún grupo radical islamista.

A pesar de ello, la agresión inquieta porque comparte características con los otros ataques islamistas que tienen en alerta máxima a las policías de Nueva York y Washington.

Una mala señal

Una de las señales que causaron sorpresa fueron las publicaciones en una página de Facebook que ostenta el nombre de Thompson. Esa página contiene una imagen de un guerrero con la cabeza y el rostro cubiertos con una pañoleta, armado con una lanza, una espada y un rifle. La foto en blanco y negro es la foto del perfil del usuario, quien vivía en Queens, uno de los municipios conurbados de Nueva York.

La portada de la página es una cita del Corán escrita en árabe clásico en la que se menciona el juicio a quienes se han alejado del camino.

Algunos de los amigos del usuario en Facebook publicaron artículos sobre el ataque y la muerte de Thompson en los que se referían a él por nombre y colocaban enlaces a la página en mención.

Thompson ya había tenido roces con la ley. Tenía antecedentes penales en California, de acuerdo con un oficial de las fuerzas del orden, además de que la Armada lo había dado de baja por mala conducta.

El blanco: los uniformados

El ataque de Thompson es el tercero que se perpetra en contra de uniformados en América del Norte en una semana.

ISIS, que se autollaman Estado Islámico en Iraq y Siria, llamó a sus simpatizantes en Occidente a perpetrar ataques contra hombres y mujeres uniformados.

Dos atacantes que pregonaban el islam radical mataron a dos hombres uniformados en Canadá esta semana en incidentes independientes. Los agentes de la policía los mataron a tiros.

El lunes 20 de octubre, un radical convertido al Islam arrolló a dos soldados con su auto y mató a uno. Martin Rouleau Couture, de 25 años de edad, provocó una persecución policiaca hasta que su auto volcó en una zanja en la ciudad de Saint-Jean-sur-Richelieu, al sureste de Montreal. Al salir de su auto, la policía abrió fuego contra él.

El miércoles 22 de octubre, el converso al islam radical, Michael Zehaf-Bibeau, de 32 años, mató a tiros al soldado Nathan Cirillo, quien montaba guardia en el monumento a los veteranos en la capital, Ottawa. Luego, Bibeau irrumpió en el Parlamento y abrió fuego. El sargento Kevin Vickers y los policías dispararon cientos de veces y mataron a Zehaf-Bibeau, quien llevaba la cabeza cubierta con una pañoleta.

Atacantes criados en casa

Hasta ahora no se ha encontrado relación directa entre alguno de estos hombres e ISIS, aunque ambos islamistas canadienses habían intentado viajar para unirse a la yihad.

Zehaf-Bibeau estaba en contacto con otros islamistas canadienses, según las autoridades de ese país.

El ataque de Thompson, hacha en mano, contra los agentes uniformados, evoca al asesinato de un hombre uniformado a manos de un extremista islamista: el apuñalamiento del soldado británico, Lee Rigby, en diciembre de 2013.

Los radicales islamistas Michael Adebolajo y Michael Adebowale atropellaron a Rigby con un auto en el sureste de Londres luego lo atacaron en la calle con un hacha de carnicero y unos cuchillos hasta matarlo.

Se suponía que era una venganza por la muerte de musulmanes a manos de los soldados occidentales en las zonas de conflicto.

Decapitaciones y respaldo a ISIS

El alcance digital de ISIS preocupa a los expertos en terrorismo respecto a la seguridad del mundo occidental, especialmente por los ataques de agentes solitarios a quienes los terroristas internacionales tal vez no hayan asignado una misión oficial.

Esos temores se refuerzan con los incidentes que han surgido, además de los tres ataques de esta semana.

También esta semana, surgió un video de un muchacho australiano de 17 años, en el que se le ve de pie junto a unos combatientes de ISIS y amenaza con decapitar a los líderes occidentales, entre ellos al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y luego izar la bandera de ISIS sobre la Casa Blanca.

Además, las autoridades interceptaron a tres estudiantes de Colorado, Estados Unidos, en un aeropuerto de Alemania, mientras viajaban para unirse a la yihad en Siria, la semana pasada.

Las autoridades australianas frustraron una conspiración de unos simpatizantes de ISIS en septiembre; los conspiradores pretendían secuestrar a una persona, decapitarla y envolver su cadáver con una bandera de ISIS.

Ese mismo mes, un converso radical de Oklahoma, Estados Unidos, decapitó a una mujer en su lugar de trabajo luego de reprender a las mujeres por su forma de vestir. El director de la empresa disparó a Anton Nolen, quien sobrevivió y lo hospitalizaron.

Aunque las autoridades no encontraron relación alguna entre Nolen y las organizaciones terroristas como ISIS o Al Qaeda, su página de Facebook contenía imágenes de Osama bin Laden y de una posible decapitación. Nolen también había tenido problemas legales: lo habían encarcelado por posesión de una sustancia controlada.

Reclutamiento extremista

A pesar de ser una organización antioccidente, ISIS ha sido sorprendentemente atractivo para los jóvenes reclutas occidentales, así como para algunas mujeres.

Más de 100 de los combatientes extranjeros de ISIS en Siria llegaron de Estados Unidos, según cálculos de los servicios de inteligencia.

Las autoridades canadienses creen que 130 ciudadanos suyos se incorporaron a la yihad.

Han llegado cientos más de Europa, que está geográficamente más cerca de la lucha. Las autoridades británicas calculan que 500 de sus ciudadanos están luchando en Siria.

Hay miles más procedentes de Medio Oriente y África. Se han unido a la lucha más de 3,000 tunecinos, el contingente más grande.

ISIS ha atraído a quienes están insatisfechos y a quienes no se sienten como en casa en los lugares en los que están, señaló el experto en la yihad, Richard Barrett, del Grupo Soufan.

"El panorama que los combatientes presentan de su vida en Siria indica camaradería, buen estado de ánimo y actividad con propósito, todo en combinación con una sensación de heroísmo subestimado que está hecho para atraer a sus amigos y para aumentar su autoestima", señala.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

ISIS aceita constantemente su maquinaria propagandística y recurre hábilmente a los videos bien producidos y a las redes sociales.

Con información de Shimon Procupez, Ed Payne y Laura Smith-Spark.

Ahora ve
En 20 frases, así fue la defensa de Emilio Lozoya sobre el caso Odebrecht
No te pierdas
×