Los civiles están atrapados en medio del conflicto en Yemen

En la capital los bombardeos han dejado alrededor de 74 niños muertos y 44 mutilados; además, hay 16 millones de viviendas sin electricidad
Ofensiva contra rebeldes en Yemen
Autor: Nima Elbagir y Don Melvin
(Reuters) -

El caos en Yemen, ahora escena de algunas de las más caóticas luchas en el Medio Oriente, ha dado lugar a escenas familiares y aterradoras a la vez. Los civiles –no combatientes, tanto locales como foráneos—se encuentran atrapados en el fuego cruzado en la guerra de alguien más.

Aquellos tratando de escapar a la violencia, ya sea dejando sus casas o dejando el país, han sido arrojados a un vórtice de miedo, fatiga, escape y muerte.

Las explosiones han destrozado las ventanas de los residentes de Sanaa, la capital del país. La lucha ha asesinado a cientos de personas en menos de dos semanas.

Al menos 74 niños han sido asesinados y 44 han sido mutilados desde el inicio de la lucha el 26 de marzo, dijo la Unicef en un comunicado este lunes.

Y eso no incluye las muertes de una escuela en la provincia de Ibb, en el suroeste yemení. El ministerio de Educación en la provincia dijo que tres estudiantes fueron asesinados y otros heridos en un bombardeo en la escuela Al Bastain en Maitam. El ministerio de Defensa saudí aún no ha comentado la acusación.

Al menos 540 personas murieron y 1,700 resultaron heridas en combates en el país desde el 19 de marzo, según un balance divulgado el martes por la Organización Mundial de la Salud (OMS), señala un reporte de AFP.

16 millones sin electricidad

Durante el fin de semana, una coalición liderada por los saudíes aplastó partes del Comando Central del ministerio de Defensa de Yemen, dijeron funcionarios yemeníes.

A pesar de la lluvia de bombas, los hutíes aún controlan Sanaa. Pero los bombardeos han destruido mucha de la infraestructura de la ciudad.

Lee: ¿Qué busca Arabia Saudita con los bombardeos en Yemen?

16 millones de viviendas yemeníes en áreas controladas por los hutíes no tienen electricidad, dijeron funcionarios yemeníes. Muchos temen que también perderán el acceso a agua limpia.

Los yemeníes y los extranjeros están luchando por salir del país. Pasajeros cargando bolsas de lona y costales de plástico llenos de ropa fueron vistos abordando un avión de Air India mientras se apresuran a dejar la capital. Algunos de ellos corrieron al avión.

Este era un vuelo que nadie se quiere perder.

Muchos no son recién llegados a Yemen. Damodar Thakur, un profesor en la Universidad de Sanaa, ha vivido en la capital por 34 años.

“Nunca me sentí como un extranjero”, dijo.

Estaba exhausto por los bombardeos.

“De noche, ¡oh, por dios!”, dijo. “Balas siendo disparadas cada minuto. A veces el cielo está lleno de luces centelleantes. Mujeres llorando, niños aterrorizados. Terrible”.

En los últimos días, India ha evacuado a 2,500 personas de Yemen, dijo Vijay Kumar Singh, el viceministro de relaciones exteriores de India. Los vuelos se dirigen a Djibouti, una pequeña nación africana a 430 kilómetros de distancia.

Algunos de los evacuados están saliendo en botes desde ciudades portuarias como Aden.  

“Más carros en las calles en #Aden. Familias aterrorizadas huyendo en carros con ventanas rotas y maletas y colchones en el techo”, tuiteó Robert Mardini, jefe de operaciones para el Medio Oriente del Comité Internacional de la Cruz Roja.

Un avión, una ventana de cuatro horas

Los rebeldes hutíes controlan Sanaa, incluyendo el aeropuerto. Pero debido a la campaña de bombardeos, los saudíes controlan hasta cierto modo el acceso aéreo, así que sacar a la gente requiere coordinación. La fuerza aérea saudí le dio a Air India una ventana de cuatro horas para entrar y salir de Sanaa en una ruta específica para aterrizaje seguro.

Mientras el avión de Air India se acerca a la ciudad, la tripulación podía ver las cicatrices de la lucha. No había carros en las carreteras. Docenas de edificios estaban destruidos.

En el aeropuerto, las pistas de aterrizaje y la terminal del aeropuerto no habían sido tocadas por las bombas saudíes, pero los edificios en las afueras del aeropuerto y los aviones cercanos a la pista, fueron volados en pedazos.

Subir a los pasajeros fue rápido. Se acercaron a los aviones con sus pases de abordar—un toque de normalidad en un evento de otro modo anormal. No pagaron por el vuelo, pero tuvieron que comprar visas de salidas de los hutíes.

Los niños se sentaron en las piernas de sus padres para maximizar el número de personas en el avión. Algunos pasajeros se quedaron dormidos en cuanto tomaron asiento, antes del despegue. Todos parecían llevar el peso de la guerra, especialmente las enfermeras que habían atendido a los heridos.

En Djibouti, los evacuados probablemente se dispersarán a sus naciones.

“Ahora solo puedo rezar por Yemen y aquellos que dejamos atrás”, dijo Thakur.

Descenso al caos

Yemen ha descendido al caos en las semanas desde que los rebeldes hutíes, chiitas que se quejan de ser marginalizados en un país con mayoría sunita, forzaron al presidente Abdu Rabu Mansour Hadi del poder.

Los hutíes pusieron a Hadi bajo arresto domiciliario cuando tomaron Sanaa en enero. Pero Hadi escapó en febrero, voló a Aden y se declaró a sí mismo presidente.

Los hutíes y sus aliados, incluyendo aquellos leales al predecesor de Hadi, lucharon contra las fuerzas de Hadi en la zona de Aden. Hadi huyó de Aden a finales de marzo, hacia Arabia Saudita, cuando los rebeldes y sus aliados militares avanzaron en la ciudad.

El conflicto llevó a Arabia Saudita, una nación predominantemente sunita y vecina al norte de Yemen, a intervenir con ayuda militar junto a otras naciones árabes.

Los hutíes están aliados con Irán, el rival de Arabia Saudita al otro lado del Golfo Pérsico, y los saudíes no quieren a un representante iraní con poder en su frontera.

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