Pescado, tocino y cerveza: lo que importa en las elecciones británicas

La economía, el sistema de salud pública y la pertenencia a la Unión Europea son los temas más importantes en la carrera electoral
Reu-Osborne-Sturgeon-Cameron  George Osborne Nicola Sturgeon David Cameron
Autor: Barry Neild y Peter Wilkinson | Otra fuente: CNN

Gran Bretaña celebrará el 7 de mayo unas elecciones que podrían traducirse en un nuevo líder político. Lo sabías, ¿verdad?

Tal vez te lo habías perdido.

A diferencia de Estados Unidos, en donde la elección de una dirigencia requiere de dos años de preparativos, en Gran Bretaña las campañas se planean en cuestión de semanas.

Tal vez pensabas (aunque sabemos que no es así) que en Gran Bretaña no había elecciones porque tienen una reina. Sea como sea, si visitarás el país en las próximos días o si simplemente estás mirando desde lejos, estas son algunas de las cosas que tendrás que saber: cosas como quiénes son los candidatos, quién será el probable ganador, por qué los sándwiches de tocino importan, qué es el UKIP y qué hace la reina si no está a cargo.

La reina no gobierna Gran Bretaña

Sí, sí, ya determinamos que lo sabías, pero como es la jefa de Estado oficial, podemos entender a qué viene la confusión.

Se vuelve aún más confuso cuando te das cuenta de que la princesa Carlota de Cambridge nació cerca de la época de las elecciones, por lo que las verdaderas noticias británicas se perderán en una oleada internacional de asombro y embobamiento y el mundo volverá a ver al país como una fuente de pasatiempos extraños como perseguir quesos que ruedan cuesta abajo o no poseer armas.

De hecho, la reina solo está a cargo simbólicamente.

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Ella promulga las leyes y designa a los primeros ministros, pero no tiene poder real, así que no habrá decapitaciones, sino tal vez unas cuantas miradas de desaprobación. Oficialmente es políticamente neutral. Al parecer lo más cercano a expresar su opinión (deléitate con esta imagen) es cuando ronronea como gato.

Visita: El castillo de Windsor, la residencia de campo de la reina (Windsor y Maidenhead; +44 20 7766 7304).

Entonces ¿por quién van a votar?

Pues por un nuevo primer ministro.

Bueno, en realidad no.

A diferencia de las elecciones presidenciales, en las que la gente vota directamente por la persona que quieren como líder del país, el voto parlamentario de Reino Unido tiene como objetivo nombrar un nuevo gobierno.

Los electores plasman una "X" junto al títere local/aspirante a servidor público del partido político al que apoyen.

Los votos se cuentan por circunscripciones (que en realidad son feudos políticos); algunas datan de siglos atrás, cuando los barones (o tal vez los elfos) gobernaban Gran Bretaña y tenían un escaño en el Parlamento.

El partido que gane la mayor cantidad de escaños decide a quién designar como primer ministro, con la anuencia de Su Majestad.

Claro que en realidad, los líderes de los partidos pueden influir en la gente, quienes ven el voto como un respaldo directo a sus dotes de líder, su personalidad o (y esto es verídico) a su capacidad de comer sándwiches de tocino o de señalar pescados.

Visita: Hampstead Heath, un hermoso espacio verde en el norte de Londres que se sitúa en los distritos electorales de Hampstead y Kilburn, que probablemente sean algunos de los más peleados de las elecciones. (Jardines de South Hill Park, Londres; +44 20 7332 3322).

¿Es un sistema justo?

Algo, pero no mucho, ya que significa que un partido puede ganar el poder fácilmente sin ganar la mayoría de los votos.

Eso se debe a que las elecciones en Gran Bretaña se basan en el principio de "el primero que pase la meta".

Esa analogía pone de relieve lo parecida que es la política británica a las carreras de caballos, solo que con menos escándalos de dopaje.

Así es como funciona:

El Parlamento electo consta de 650 escaños; cada uno representa a una cantidad distinta de electores, entre 21,000 y 110,000.

Solo el candidato que gane más votos en cada distrito electoral obtiene un escaño. No hay premio al segundo lugar.

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Claro que los partidos más pequeños a los que el sistema no ha favorecido han exigido reformas, pero como nunca le ganan a los dos partidos principales, no tienen poder para cambiar algo.

Los demócratas liberales de centro, por ejemplo, tuvieron 6 millones 800,000 votos en las elecciones anteriores (el 23% del total), pero ganaron solo 57 escaños. Los conservadores se quedaron con 307 escaños con solo 10 millones 700,000 votos.

Visita: La playa Luskentyre, en la isla de Harris. Las asombrosas islas de las Hébridas Exteriores, en la costa occidental de Escocia, son parte del distrito electoral más pequeño en cuanto a cantidad de votos.

Entonces ¿quién va a ganar?

Las elecciones británicas típicamente se consideran una carrera de dos caballos, una analogía que pone de relieve lo similares que son a las carreras de dos caballos, solo que sin caballos.

Los candidatos principales son el actual primer ministro, David Cameron, líder de los conservadores de centroderecha, y Ed Miliband, líder del Partido Laborista de centroizquierda. Las encuestas no revelan un favorito.

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Eso significará, como ocurrió en 2010, que cualquiera que pueda negociar la creación de una coalición mayoritaria con los partidos más pequeños se llevará el botín de la victoria. Si eso ocurre, todas las miradas estarán puestas en los partidos menores, incluido el Partido Nacional Escocés, los Demócratas Liberales y el advenedizo Partido Independencia de Reino Unido (UKIP, por sus siglas en inglés).

El líder del UKIP, Nigel Farage, es un forastero político que ha ganado apoyo por sus posturas antiinmigración, anti-Europa y procerveza. No se espera que su partido gane muchos escaños, pero podría haber un idilio inesperado, como ocurrió en las pasadas elecciones, cuando los demócratas liberales se aliaron con los conservadores para la indignación de algunos de sus simpatizantes.

Visita: El hipódromo de Ascot. Ya basta de analogías de caballos. Echa un vistazo a la pista favorita de la reina. High Street, Ascot, West Berkshire.

¿Cuáles son los temas?

Por un lado está el futuro del amado pero económicamente atribulado Servicio Nacional de Salud, el sistema de atención médica gratuita que ha sufrido varios procedimientos políticos fallidos en años recientes y que apenas puede curarse a sí mismo.

El ascenso del UKIP ha propiciado compromisos bipartidistas para aumentar los controles y poner fin a décadas de inmigración y el consiguiente aumento de población que, al parecer, preocupa a los descendientes británicos de los invasores vikingos, normandos, romanos y sajones.

Por otro lado está la economía (cómo lidiar con el déficit presupuestario y fomentar la recuperación económica sin depender de la mano de obra inmigrante barata a la que los políticos quieren impedir la entrada).

También está el asunto de Europa, otro de los temas que el UKIP sacó a la luz y que ha obligado a los partidos principales a adoptar posturas opuestas a la Unión Europea, aunque muchos de los partidarios sospechan que retirarse sería desastroso no solo para la economía, sino para las futuras oportunidades para señalar pescados.

Visita: Los acantilados blancos de Dover, un símbolo poderoso de la frontera británica con el resto del mundo. Dover, Kent; +44 1304 207326.

¿Crees que todo esto es demasiado aburrido como para describirlo?

No eres el único, lo cual es un gran problema para los políticos que buscan que los elijan.

La apatía política crece en Reino Unido; muchos electores jóvenes se sienten desilusionados con los líderes de los partidos, a los que consideran desapegados y apenas distinguibles entre sí, a pesar de que uno "parece panda" y el otro "un condón rosado".

Tampoco ayuda a la causa de los políticos que los comediantes populares como Russell Brand pregonen el voto por una "revolución" aún no determinada.

Con todo, las elecciones de Reino Unido no carecen de diversión, misma que aportan los candidatos extremos.

Desde 1963 hasta 1995, uno de los personajes que no faltaron en el conteo de votos fue el Gritón Lord Sutch, una estrella pop de apariencia extraña cuyo partido Fiesta Loca Delirante Montruosa Oficial hizo campaña por varias causas perdidas que más tarde se hicieron realidad, como la radio comercial y la eliminación de los permisos para tener perro.

En las elecciones de 2010 hubo otros candidatos excéntricos como Lord Biro, quien promovió políticas que incluían nombrar papa a Bono. El Loco Capitán Tom (Mad Cap'n Tom) prometió adiestrar a los estudiantes en "manejo de la espada y de las armas" e imponer un impuesto del 50% a las descargas de las canciones de Cheryl Cole "porque odio a Cheryl Cole".

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Sin importar cuáles sean sus motivos, cuando llega la noche de las elecciones y gozan de su momento en el escenario frente a rivales políticos serios, hacen reír más que Brand.

Visita: Margate. Este encantador pueblo costero inglés es el lugar por el que Farage se postulará.  Entre sus oponentes están Al Murray, un comediante cuyo zafio personaje Pub Landlord tiene puntos de vista en común con muchos de los líderes del UKIP. (+44 1843 577577). 

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