Reo que escapó de una prisión de Nueva York cuenta su plan de fuga

El fugitivo contó a las autoridades la historia de cómo logró escapar, mientras estuvo hospitalizado después de su reaprehensión
Así fue el escape de una cárcel en Nueva York
Autor: Holly Yan y Rob Frehse
(Reuters) -

El asesino convicto David Sweat escapó de prisión no una, sino dos veces, pero se salió de su celda casi todas las noches durante varios meses, dijo a las autoridades según reportes del diario estadounidense The New York Times.

Durante esas excursiones nocturnas, Sweat aprendió a orientarse en el laberinto de túneles y tuberías de las entrañas del Centro Correccional de Clinton y, finalmente, trazó la ruta de escape por la que él y otro preso, Richard Matt, escaparon de la prisión de máxima seguridad, según dijo a los investigadores.

Mientras todo eso ocurría, los guardias de la prisión del norte del estado de Nueva York, Estados Unidos, aparentemente no tenían idea de lo que ocurría. Sweat salía después del conteo de las 23:30 horas, cuando sospechaba que los guardias dormían, según reportes del Times. Regresaba a su celda cada mañana, antes del pase de lista de las 5:30 horas.

Así fue durante varias noches hasta el 6 de junio, cuando los guardias hicieron sus rondas matutinas y descubrieron que Sweat y Matt se habían ido.

Cómo se desarrolló la trama

Matt, quien quedó preso luego de matar y desmembrar a su antiguo jefe, ya había escapado en otras ocasiones. En 1986 se escapó de una prisión del condado de Erie en la que purgaba una condena por un delito anterior.

Sin embargo, Sweat fue la mente maestra de este escape, según dijo a las autoridades cuando estaba hospitalizado en recuperación de dos balazos que recibió cuando lo capturaron.

Matt no estaba presente para respaldar o negar las afirmaciones: la policía lo mató a tiros cuando huía.

Sweat dijo que el plan para escapar comenzó en enero, según dijo a CNN el fiscal de distrito del condado de Clinton, Andrew Wylie.

Ese mes, trasladaron a Matt y a Sweat a celdas adyacentes, según reportes del Times. Sweat usó una segueta para hacer un agujero en su celda y luego otro en la celda de Matt.

¿Cómo consiguió Sweat la segueta? Joyce Mitchell, costurera de la prisión a la que acusaron de ayudar a los prófugos, reconoció que metió de contrabando hojas de segueta en carne para hamburguesas, según dijo un agente de Policía a CNN en junio.

En una ocasión, otro de los presos escuchó ruidos como si alguien estuviera usando una sierra y le preguntó a Matt de qué se trataba, según reportes del Times. Matt, que en prisión tenía fama de ser artista hábil, dijo al preso que estaba estirando lienzos para pintar.

Callejones sin salida y obstáculos

Las expediciones nocturnas en los túneles ocultos de la prisión estuvieron plagadas de callejones sin salida y obstáculos, según el Times.

Se dice que Sweat declaró que encontró un túnel de drenaje, lo que le recordó a la ruta de escape de la película The Shawshank Redemption. Pero el túnel real llevaba a un callejón sin salida.

Luego encontró un tramo de túnel que llevaba más allá de los muros de la prisión, según el relato de Sweat. Pero el túnel estaba recubierto de concreto, así que llevó un marro.

¿De dónde salió el marro? Un agente de Policía había dicho a CNN que Sweat había dicho que él y Matt encontraron un marro en un pasaje subterráneo. Probablemente lo dejó un albañil sin darse cuenta, dijo el agente al que informaban sobre las entrevistas de Sweat.

Los esfuerzos de Sweat por romper el concreto del túnel resultaron ser fútiles.

Según el Times, su golpe de suerte llegó el 4 de mayo, cuando la prisión apagó su calefacción por la temporada. Una tubería de vapor de 24 pulgadas, que usualmente estaba demasiado caliente como para manipularla, empezó a enfriarse. Esa tubería pasaba por el muro de concreto que Sweat no podía romper.

Sweat empezó a tallar a través de la larga tubería con las hojas de la segueta, según su versión. Después de más de cuatro semanas, el dúo tenía agujeros de entrada y de salida lo suficientemente grandes como para que ambos pasaran a rastras.

La víspera de su escape, Sweat y Matt salieron de sus celdas e hicieron un recorrido de práctica hasta el agujero que salía del túnel. La noche siguiente, escaparon definitivamente de Clinton, pero descubrieron que su conductor de escape no llegó, según las autoridades.

De la libertad a los disparos y de nuevo a prisión

A pesar de que su plan de escape se frustró, Sweat y Matt se las arreglaron para eludir a las autoridades durante tres semanas. Huyeron a través de los bosques del norte de Nueva York, se metieron en una cabaña y recolectaron provisiones.

Pero a final de cuentas, Matt se volvió una carga para el fugitivo más joven y atlético.

"Sweat sintió que Matt lo estaba retrasando", dijo Andrew Cuomo, gobernador de Nueva York, en junio. Sweat también les dijo a los investigadores que Matt se emborrachó con una bebida que encontraron en la cabaña.

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Finalmente abandonó a Matt, quien no logró llegar muy lejos. Murió el 26 de junio luego de que la Policía le disparara.

Sweat llegó a 3.5 kilómetros de la permeable frontera con Canadá, pero un agente lo encontró y le disparó. Lo dieron de alta de un hospital de Albany y ahora está en aislamiento en solitario en otra prisión.

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