La violación, el tema que tiene 'en jaque' a Trump y a los republicanos

Los comentarios del asesor del magnate podrían afectar la de por sí dañada imagen de los republicanos ante el electorado femenino
La 'bola de nieve' sobre Trump por sus comentarios
Autor: MJ Lee
(Reuters) -

La incipiente campaña presidencial de Donald Trump sigue topándose con la tóxica palabra con "v": violación.

Para Trump, todo empezó el primer día de su campaña por la presidencia. El acaudalado magnate inmobiliario dijo que algunos inmigrantes mexicanos son "violadores" y luego hizo más comentarios indignantes. Recientemente defendió sus comentarios con Don Lemon, de CNN, y dijo: "alguien está cometiendo las violaciones".

Michael Cohen, el principal asesor de Trump, desató una nueva controversia esta semana al afirmar que "no puedes violar a tu cónyuge". El asesor, quien ofreció disculpas el martes 28 de julio por haber hecho un "comentario poco claro", estaba defendiéndose de un artículo en el que se hablaba de una vieja acusación de violación en contra de Trump por parte de su entonces esposa, Ivana. Trump se distanció del asesor en una entrevista que dio el martes por la noche a Lemon y dijo que Cohen no hablaba en su nombre.

Los republicanos y 'lo femenino'

Por la noche del martes, se reveló que Trump desató su ira contra una abogada que pidió un receso para extraerse la leche materna en plena toma de declaración y le dijo: "qué desagradable eres".

Los comentarios de Trump y su asesor se suman a la serie de tropiezos de los candidatos republicanos que han hecho comentarios insultantes sobre la coerción sexual o que han hecho comentarios poco claros sobre asuntos de reproducción femenina. En el ciclo electoral de 2012, el candidato republicano al Senado por el estado de Missouri, Todd Akin, desató una tempestad luego de afirmar que la "violación legítima" rara vez produce un embarazo. Ese mismo año, el candidato al Senado por Indiana, Richard Mourdock, fue blanco de críticas por afirmar que los embarazos producto de una violación eran "la voluntad de Dios". Los republicanos consideraban que ambas candidaturas tenían posibilidades de ganar.

Rumbo a 2016, muchos republicanos esperan que la campaña de Trump se considere una anomalía política y que sus comentarios sobre la violación no afecten al resto del partido.

"En cuanto a preguntas sobre temas específicos, son el equipo que más tiempo ha dedicado en horario estelar que el resto de las campañas juntas, pero en verdad no están listos para el horario estelar político", dijo Doug Heye, exvocero del Comité Nacional Republicano. "No conozco a nadie que crea que él representa al partido".

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Los comentarios de Cohen sobre la violación conyugal fueron la respuesta a las preguntas de un reportero del sitio The Daily Beast sobre las viejas acusaciones de la exesposa de Trump, Ivana Trump. Según el libro de 1993, Lost Tycoon: The Many Lives of Donald J. Trump, Ivana presuntamente describió un encuentro sexual con su exesposo como "agresión violenta", al grado de considerarlo violación.

Cuando se publicó el libro, Ivana se deslindó de la acusación de violación y dijo: "no quiero que interpreten mis palabras en un sentido literal o criminal". El martes, luego de que se publicara el artículo de Daily Beast, publicó otro comunicado en el que calificó el reportaje de "totalmente carente de méritos" y señaló que ella y Trump son "muy buenos amigos".

La campaña de Trump se distanció rápidamente de los comentarios incendiarios de Cohen, pero no lograron aventajar a los demócratas, quienes aprovecharon para encasillar a los republicanos en el delicado tema de la violación.

"Esta es una nueva infamia. Violación es violación. Punto final. Fin de la historia. No hay diferencia entre 'forzada', 'legítima', 'marital' ni ninguna otra etiqueta que los republicanos pongan después de la palabra 'violación'", dijo la presidenta del Comité Nacional Demócrata, Debbie Wasserman-Schultz, en un comunicado. "Es un patrón de comentarios indignantes que debe terminar y los republicanos deben llamarlo por su nombre: despreciable".

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La controversia no es nueva para los republicanos

Wasserman-Schultz hizo referencia a las formas polémicas en las que los republicanos han hablado de la violación en ocasiones anteriores, comentarios que el Partido Demócrata ha aprovechado en años recientes para afirmar que el Partido Republicano está peleando "una guerra contra las mujeres".

En años recientes, los líderes republicanos han emprendido esfuerzos concertados para reparar la imagen dañada del partido en este frente y aconsejan a los candidatos sobre cómo hablar con y de las mujeres.

Los estrategas republicanos dicen que 2014 fue un momento en el que la estrategia demócrata de "la guerra contra las mujeres" resultó contraproducente. Uno de los principales ejemplos es la fallida campaña por la reelección del senador demócrata por Colorado, Mark Udall. Udall, quien centró su campaña en los derechos reproductivos de las mujeres y a quien los medios locales comenzaron a llamar Mark Útero, perdió ante Cory Gardner.

"Algunos de los candidatos más exitosos (de 2014) fueron los que enfrentaron el tema de la guerra contra las mujeres sin excusas, sin reparos", dijo la encuestadora republicana Kellyanne Conway, quien ha asesorado a candidatos en temas de género. "En 2012, la guerra contra las mujeres dio resultados al Partido Demócrata y a la reelección del presidente Barack Obama. En 2014 fracasó y se eligió a una cifra récord de candidatos provida".

Sin embargo, los republicanos están bajo una presión particular para hablar clara y empáticamente sobre las mujeres y los temas de género en este ciclo presidencial, ya que Hillary Clinton encabeza la carrera presidencial del partido contrincante. Como candidata, la exsecretaria de Estado no ha evadido las discusiones sobre temas reproductivos como el aborto, además de que ha adoptado un tono feminista en sus discursos.

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Muchos estrategas republicanos insisten en que los comentarios polémicos de Cohen y Trump no representan al partido. Señalaron en particular que Cohen ni siquiera es republicano (Cohen dijo anteriormente a CNN que es demócrata registrado).

Christine Matthews, encuestadora republicana que ha hablado abiertamente de las formas en las que el partido puede competir más eficazmente para ganar los votos de las mujeres, dijo que la filiación partidista de Cohen "difumina" los intentos de los demócratas por relacionar los comentarios del abogado sobre la violación con los valores del Partido Republicano.

"Tendrías que trabajar muy duro para conectar los puntos entre lo que dijo el abogado de Trump, que fue ridículo, y los republicanos", dijo Matthews. "Creo que sería una historia falsa. De alguna forma sería fabricado". 

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